Rehenes Con Previa Cita El ultimo paciente del dia

Al Piso

Sala de Cirugía Menor

Aquí estaba Yudamis paciente Poli-consultante de 34 años, Abogada. Se había realizado nuevamente una lipoescultura hace 2 días, ya eran cuatro con esta, estaba en bata acostada conectada a un suero en brazo izquierdo

- Yudamis ¿cómo te sientes? Pregunto Gina.

- Bien, no me duela nada, ya estoy acostumbrada a las molestias de la lipoescultura, pero… continuaba Yudamis. – Ayer unos chicos me gritaron en la calle “Cuidado Sra. Boca de pato”, eso me dolió tanto, me siento tan triste. –Gina tenemos que arreglar mis labios. Dijo Yudamis casi llorando.

Gina tomo una silla y se sentó junto a la camilla. Dice:

-Yudamis. ¡Quedaste como una modelo!, lo de los labios lo vemos después. Solo respira profundo y relájate ¿Ya?

-Asintió y tomo la mano de Gina con fuerza,

Eran las 12:05 del medio día

En recepción. Malena Escucho el timbre, Levanto la vista, Una chica joven, Jeans, gorra, lentes oscuros. –Nada raro, pensó “Debe ser la última paciente del día”, toco tres veces el interruptor para abrir la puerta pero no funciono, Se levantó para abrir.

Cuando puso la mano en manilla y abrió, sintió un empujón tan fuerte, que la lanzo al piso.

Malena Grito aterrorizada.

Entraron dos hombres. Gorros negros, lentes oscuros, armas en la mano, detrás de ellos la chica.

“¡AL PISO! ¡ESTO ES UN ASALTO”!- Grito el más bajo. “El Enano”

Malena quedo en el piso, apuntada con una pistola, por la Chica Apodada “La Bruja”.

El Enano líder del grupo dio un paso al frente:

-¡Salgan todos! ¡Manos arriba!, ¡El primero que grite o intente algo le disparo!

Salen al pasillo, Katiuska, Andreina, Ángela Oscar y Fidel, aterrados, sin hablar, mirando al piso.

Desde Sala de Cirugía menor La Doctora Gina y Yudamis, escucharon los gritos. Un frio les recorrió el cuerpo.

Gina se llevó el dedo a la boca: - shhh-Susurro-. Silencio.

El Flaco el otro asaltante de la banda, trago saliva. Tenía las manos sudorosas, el arma le temblaba

-¡Ya! –dijo con voz grave…Todos…Todos para allá, ¡Muévanse!

Katiuska fue la primera, camino con la cabeza abajo.

Uno por uno, Andreina, Ángela, óscar Obedecieron. Silencio total.

Cuando le toco a Fidel levanto las manos despacio.

-Por favor –susurro con miedo. –Tengan cuidado.-Tengo las orejas lesionadas, -Voy a colaborar, se los prometo.

El Flaco lo miro fijamente, estaba nervioso.

-¡Cállate!- y le pego una cachetada con la parte de atrás de la pistola.

Fidel cayó al piso quejándose y tapándose las orejas.

-¡Muévete! o te disparo.

Los demás contuvieron la respiración.

El flaco los empujo hacia el Box más grande del pasillo, les amarro las manos y los pies con una cinta americana, torpemente.

-¡Jefe!- grito-. ¡Ya están todos aquí amarrados!

Los cinco quedaron sentados en piso, respirando agitados .Mirándose entre ellos.

-Bien hecho Flaco. Respondió el Enano. Mira a Fidel y se ríe. Dice burlándose:

- ¡Wooow! -Ahora si vas a quedar guapo, con la cara de boxeador y las orejas de Dumbo.

- Fidel apretó los dientes.

-Ay… mis pobres orejitas…

- La Bruja se giró.

- Falta la Doctora. Esta de turno hoy. Hay que buscarla.

Arrastro a Malena del brazo, con la pistola en la espalda. La sentó frente al computador.

-Necesito tres cosas- siseo-. Los bancos y las cuentas de la clínica. Todo el historial médico de cada paciente. Y la información personal de los socios.

- Sácalo todo y guárdalo en este pendrive. Lo haces y sales ilesa, si no… te saco cada uña, hasta que lo hagas y después te disparo.

Mientras en Cirugía menor:

Gina le susurro a Yudamis:

-Escúchame. Te voy a hacer pasar como si estuvieras gravísima por la Lipo. No te muevas. Gime, si entran.

Le acomodo la sabana, instalo el monitor y bajo el oxígeno.

-Así ganamos tiempo.- Tengo que pensar en algo.




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