Reina de las Highlands

VIII

-No soy una buena bailarina - me queje mientras caminábamos al centro del salón
-Que se te da bien?
-Se me da bien cazar, cabalgar y se manejar un cuchillo y una espada.
-Sabes manejar bien la espada?
-Tan bien que en 10 segundos estaría muerto Majestad - Le sonreí

Paro en seco, sin tener en cuenta que el vals no había terminado provocando así que todos se sorprendieran.
-Señores,señoras,mi mujer y yo hemos decidido marcharnos a nuestros aposentos-todos comenzaron a reír - por favor, comed y bebed a nuestro honor.

Mientras el sonido de las carcajadas de los hombres eran muy claras, las mujeres tenían las mejillas rojas y sonreían disimuladamente.
Eric me levantó en brazos y me llevó escaleras arriba hasta un recibidor que se encontraba en el ala este del castillo.

Mis doncellas estaban ahí sentadas en los sillones.
-Señoras, mañana le enseñais a mi mujer lo que hay en este recibidor. Guardias, tenéis prohibido marcharnos ya que hasta nueva orden no debéis dejar a nadie pasar en el recibidor..
-Majestad - habló mi nana - debemos preparar a la Reina.
-No, no necesitamos de su ayuda, vayan a descansar.

Mi nana y las demás salieron de la estancia. Los guardias que estaban en la puerta de la que creo que sería nuestra habitación también salieron fuera y se pusieron donde Eric ordenó,en la puerta del salóncete.
-Eric, me puedes dejar en el suelo por favor
-Judith, esta puerta (señaló a la derecha) es mi despacho y aquí estaré casi la mayor parte del día. Esta - la puerta del medio - es nuestra habitación y aquí - señaló hacia la izquierda-una puerta es tu habitación y en la otra es donde duerme Eric, todas las noches menos hoy.

Asentí.
Eric abrió la puerta de la que era nuestra habitación y entramos.
Era enorme.
Había una cama con dosel que daba frente a una chimenea. Los ventanales estaban en un lado de la habitación y en el otro había dos puertas
-Aquí - señaló hacia las puertas-es donde está mi ropa y la de Katrina que por favor te pido no la toques.
-Por que no la puedo tocar?
-No quiero dar explicaciones ahora, además tus doncellas te traerán la ropa aquí para vestirte

Seguí mirando la habitación, había una mesa con libros y al lado de los ventanales había dos sillones.
En una de las paredes había otro cuadro de Katrina,pero decidí aclararlo.
-Es ella?
-Quien?
-Tu anterior esposa - señalé el cuadro
Asintió con la cabeza mientras miraba hacia la dirección que señalé, hacia el cuadro

-Deduzco que todavía la quieres - dije
-Es difícil explicar lo que siento por ella
-Y tenemos que dormir aquí con su cuadro?
-Esta es la habitación del Rey. Por favor no cambies nada.
-No tenía pensado hacerlo pero me es incómodo
-Judith, por favor basta
-No estoy diciendo nada malo Majestad, solo soy sincera. Me es incómodo dormir aquí con el que ahora es mi marido, teniendo un cuadro de su difunta esposa en la pared.
 

Se quitó las botas y se sentó en el sillón decidiendo así ignorarme
Estaba hecha un lío y solo llevaba unas horas de casada
Se supone que debería ser la noche más bonita de mi vida y estaba siendo un desastre
El no entendía lo que en estos momentos sentía pero por creo que tampoco tenía pensado siquiera intentarlo.



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En el texto hay: highlands, reina, eric

Editado: 24.09.2018

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