Tres días.
Tres días para que todo se desate, tres días para que todo lo que he hecho, todo lo que he planeado, se convierta en realidad. El tiempo se diluye entre mis dedos mientras mis pensamientos se enredan, inquietos, buscando respuestas a preguntas que sé que nunca tendré. Cada segundo cuenta, pero a la vez, el reloj parece moverse más despacio de lo que nunca antes había experimentado. La ansiedad me consume poco a poco, como si no pudiera escapar de su abrazo.
Las invitaciones ya están llegando a las manadas cercanas y a las más importantes del mundo. Es como si el destino me empujara a un punto de no retorno, a un lugar donde mis decisiones se vuelven más pesadas de lo que imaginé. Cada invitación enviada, cada sello, cada mensaje entregado, parece llevar consigo un fragmento de lo que soy, de lo que he sido. A veces siento que es más un sacrificio que un acto de celebración. Pero, ¿qué otra opción tengo? Este es el precio que debo pagar para continuar.
Aproveché la ocasión para enviar una invitación especial a Claro de Luna. Al principio, pensé que no lo haría. Que tal vez sería mejor mantener las distancias, evitar cualquier contacto, mantener las máscaras que la vida nos ha puesto. Pero luego me di cuenta de que no podía seguir ignorándola, no podía seguir evitando lo inevitable. Sé que, al menos al principio, nadie reconocerá a Paulina con la máscara puesta. Pero, ¿y si ella se da cuenta? ¿Y si la angustia de lo que estoy haciendo llega a ella antes de que yo pueda explicar por qué lo he hecho? Las preguntas corren como ríos turbulentos en mi mente, desbordando mi conciencia. La incertidumbre es un peso que no puedo ignorar.
Todo esto se ha vuelto una lucha interna. Quiero que Paulina regrese, quiero que esté aquí conmigo, que vea lo que he hecho por ella, por nosotros. Pero también sé que debo dar un paso hacia adelante, que debo construir un futuro para mí, para Margarita, para esta nueva vida que estoy a punto de crear. Sin embargo, no puedo evitar la sensación de que estoy dejando algo atrás, algo fundamental, algo irremplazable. ¿Estoy eligiendo el camino correcto? ¿Estoy sacrificando demasiado para alcanzar algo que, quizás, no me traerá la felicidad que imagino?
Margarita es lo que quiero ahora, es mi refugio, mi paz. Ella es la única que me hace sentir que todo esto tiene sentido, que el caos, las decisiones difíciles, los momentos de desesperación, pueden convertirse en algo hermoso. A veces, cuando la miro, siento que el resto del mundo desaparece. Quiero casarme con ella, quiero pasar mi vida a su lado, sin que los fantasmas del pasado sigan persiguiéndonos. Pero ese deseo entra en conflicto con otra verdad que no puedo ignorar: no puedo seguir viviendo en la sombra de Paulina, no puedo quedarme anclado en un pasado que ya no puedo cambiar.
Sé que Paulina nunca me perdonaría si supiera lo que estoy haciendo, pero también sé que no puedo vivir en su sombra, esperando su regreso como si el mundo se detuviera. Tengo que seguir adelante. Tengo que mirar hacia el futuro.
Entonces, envié la invitación a Juan y su familia. La familia de Paulina siempre ha sido una parte fundamental de nuestra historia, una pieza irremplazable del rompecabezas que he estado armando durante tantos años. Y aunque la distancia entre nosotros ha crecido, aunque las circunstancias nos hayan separado, no puedo dejar de pensar que, en el fondo, ellos tienen que estar aquí, en este momento, para recordarme quién soy, para ayudarme a encontrar mi camino en medio de la tormenta. Juan, su luna, su hijo... son parte de ella, y no puedo olvidarlos. Son los pilares sobre los que Paulina ha construido gran parte de su vida, y esa conexión, esa relación que compartimos, es algo que no puedo simplemente dejar ir.
Kate y su familia también están incluidos. La lealtad de Kate, su amistad inquebrantable con Paulina, son cosas que no puedo ignorar. Ella ha sido una presencia constante en la vida de Paulina, y sé que estar aquí, en este momento, es lo correcto. Kate ha estado al lado de Paulina en cada paso de su vida, y ahora, como un testigo silencioso de este cambio, es importante que también esté aquí.
Sora y su pareja también tienen un lugar en esta celebración. Cada uno de ellos, de alguna manera, ha contribuido a lo que somos ahora. Cada uno de ellos tiene una huella en este proceso, un papel que no puedo minimizar. No son solo aliados, son amigos, son personas que han estado en la batalla a mi lado, que han luchado por lo que creemos. Y aunque, a veces, me siento atrapado entre las expectativas, las tensiones y las emociones desbordadas, sé que cada invitación tiene un propósito, que cada rostro que verá esta ceremonia tiene un significado en mi vida.
Pero a pesar de todas estas conexiones, me siento perdido. Perdido en el torbellino de lo que está por venir. En la vorágine de decisiones que ya no puedo cambiar. En los recuerdos que vuelven, en las sombras del pasado que nunca se desvanecen por completo. Sé que lo que he hecho tiene consecuencias, que no puedo evitar las repercusiones de mis elecciones, pero, al mismo tiempo, me pregunto si todo esto valdrá la pena. ¿Estaré sacrificando lo que realmente quiero? ¿Estaré dejando atrás lo que más importa por una fantasía que me prometo a mí mismo?
No quiero morir.
No todavía.
Pero siento que hay algo más importante que todo esto, algo que me empuja a seguir adelante, algo que me recuerda que no todo está perdido. Quizás mi destino sea encontrar la paz, sea lo que sea que eso signifique. Quizás la respuesta esté en mis propios actos, en lo que estoy dispuesto a hacer por amor, por lealtad, por el futuro que quiero construir. Pero cada paso que doy me aleja de lo que conocí. Y a veces, el camino hacia lo desconocido me aterra más de lo que me gustaría admitir.
En tres días, cuando todo se ponga en marcha, cuando las invitaciones se transformen en caras familiares, en conversaciones tensas, en miradas de incertidumbre, sabré si el camino que he tomado me llevará hacia la redención, o si caeré en el abismo de mis propias decisiones.
#872 en Fantasía
#3970 en Novela romántica
amor mates lobos vampiros, realeza olvido recuerdos reencuentro
Editado: 15.07.2026