Reina ( I I libro )

Capitulo 20 - Marcus

—¿En serio? —le pregunto con incredulidad—. Es el decimoquinto vestido…

Suspiro, observándola mientras examina cada detalle del atuendo que le prueba a Lucía. No puedo evitar sentirme agotado, como si estuviéramos atrapados en un ciclo interminable de pruebas y decisiones insignificantes, mientras la verdadera cuestión, lo que realmente importa, sigue sin ser resuelta. Pero claro, todo esto es parte del juego, ¿no? Lucía, mi pequeña, es una princesa, y como tal, tiene que destacar. La idea de mi compañera de que nuestro hija debe ser el centro de atención de la coronación de los vampiros resuena en mis pensamientos, aunque no puedo evitar pensar en cómo todo esto está opacando lo que debería ser realmente importante.

—Solo es una niña y solo lo usará una noche —intento razonar con ella, pero apenas me presta atención.

"Solo una noche", pienso, como si eso fuera un consuelo. La veo en ese momento, enfocada en el vestido, con sus ojos brillando de emoción, y me siento un poco fuera de lugar. La ceremonia, el evento, la corona… todo eso parece tan lejano, tan vacío comparado con lo que realmente me importa. Pero, por supuesto, ella no lo ve de esa manera. Para ella, esta es una oportunidad para que Lucía se luzca, para que la niña se convierta en el foco de todas las miradas. Yo, por otro lado, ya estoy empezando a cansarme de la superficialidad de todo esto.

—No importa… —dice, restándole importancia con un leve encogimiento de hombros—. Es una princesa y tiene que resaltar más que la mismísima reina de los vampiros.

Su voz tiene ese tono de certeza que siempre me deja sin muchas opciones. Ella ha tomado la decisión, y ya está. Lucía no puede ser solo una niña para nosotros, tiene que ser algo más, alguien digno de admiración. Siento la presión, como si, en algún lugar dentro de mí, hubiera una expectativa que no sé cómo cumplir. Y lo peor de todo es que no puedo evitar cuestionarme si esto es realmente lo que quiero para ella. ¿Por qué estamos tan enfocados en una fiesta? ¿Por qué no puedo dejar de sentir que estamos perdiendo algo esencial en el proceso?

Termina de acomodarle el vestido a Lucía, quien se ríe al sentir las telas rozando su piel.

—Este me gusta mucho, mami —dice mi pequeña, mirándose en el espejo con un brillo especial en los ojos.

Hay algo en su sonrisa que me hace sentir una punzada de culpa. La niña está feliz, realmente feliz con el vestido, y eso, al final, es lo que importa, ¿no? Quiero que sea feliz, pero también quiero que entienda que la vida no se trata solo de brillar para los demás, de cumplir con las expectativas de los demás. Pero, ¿cómo decirle eso sin que su inocencia se vea afectada?

—Este será —afirma con una sonrisa—. Ve a cambiarte y dáselo a tu papá.

Lucía asiente con entusiasmo, y mi compañera le besa la mejilla antes de alejarse en busca de su propio vestido y mi traje.

"¿Es esto realmente lo que quiero para mi hija?", me pregunto mientras la observo correr feliz hacia el vestidor. Tal vez esté sobrepensando las cosas, pero no puedo evitar sentir que estamos enseñándole algo que no quiero que aprenda, algo que podría desviar su enfoque de lo que realmente es valioso en la vida.

—Intensa… —susurro negando con la cabeza.

Lucía se ríe y baja del escaparate para acercarse a mí. La miro, y por un momento, todos mis pensamientos se disipan. Ella es tan pequeña, tan pura, que no importa lo que piense o lo que dude; ella me necesita, y eso es lo único que realmente importa ahora.

—Pero así amas a mami —dice con una mezcla de inocencia y picardía en su voz.

Esas palabras me golpean en el pecho. Sí, de alguna manera, es cierto. Amo a su madre, aunque últimamente me cueste reconocer que lo que estábamos construyendo ha cambiado, como todo lo demás. Siento un vacío cuando pienso en nuestra relación. Tal vez no sea solo el vestido o la fiesta lo que me molesta, sino el hecho de que todo está girando alrededor de expectativas ajenas, de roles que no elegimos, de un camino que no sentimos completamente nuestro.

Pongo los ojos en blanco.

—Tengo que dejarte de llevar con Fabricio —le digo con un suspiro exagerado.

Ella ríe más y me abraza. Le correspondo, tomándola en brazos y alzándola, buscando un poco de consuelo en su risa, en su inocencia. En esos momentos en que parece que todo está bien, aunque yo mismo no pueda encontrar paz.

—Hagamos lo que mami dice, que luego se enoja y me tira el zapato —le susurro en tono conspirador.

Lucía suelta una carcajada mientras la acomodo mejor en mis brazos. Es curioso cómo algo tan simple puede recordarme lo que verdaderamente importa: estar allí para ella, sin importar lo que pase con el resto. Ella es lo único que realmente siento que puedo controlar. Es ella quien me da un propósito en todo este caos.

Minutos después, salimos de la tienda con varias bolsas en mano. El aire fuera de la tienda es más fresco, pero aún siento ese peso en el pecho, como si todo el mundo estuviera presionando para que cumpla con algo, para que siga un camino que no elegí. Sin embargo, Lucía sigue sonriendo, radiante y feliz. Tal vez no pueda evitar lo que está por venir, pero sí puedo disfrutar estos momentos con ella.

—Listo —dice ella con satisfacción, sujetando su parte de las compras—. Nos veremos más que hermosas…

—¡Sí! —chilla Lucía, estirando los brazos hacia su madre para chocar los cinco.

Sonrío ante la escena. Mi hija, tan llena de vida, tan sin preocupaciones. Ella es la que me mantiene en pie, la que me recuerda lo que realmente importa.

—Vamos con el alfa —le comento mientras nos encaminamos hacia el auto—. Fabricio dice que solo nos están esperando a nosotros para irnos.

Ella me mira y asiente.

—Vamos —responde, apurando el paso con las bolsas en las manos.

Miro a Lucía mientras camina junto a su madre, y por un momento, siento un suspiro de alivio. Aunque el futuro sea incierto, aunque no siempre sepa qué hacer, tengo a mi familia. Eso es lo que me da fuerzas para seguir adelante, a pesar de todo lo que se está desmoronando a mi alrededor.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.