Reina ( I I libro )

Capitulo 34 - Oliver

Llego al despacho, saco mi celular y me siento en mi silla de cuero, mirando el escritorio. Se preguntarán: ¿Cómo sabes dónde está Darol si se supone que escapó?

La respuesta es simple. Darol es pareja de mi mano derecha, que vive en Argentina. Tuvo que venir aquí para una reunión importante que tuvimos recientemente. Como estaba recién marcado, no podía separarse de él. Paulina no lo vio, ya que ella estaba en un pequeño viaje con Margarita, lo que hizo que no pudiera saber nada de lo que estaba sucediendo. Todo estaba muy bien planeado, pero la situación se complicó un poco cuando Darol, sin saberlo, comenzó a ser un objetivo para muchos de los vampiros de su clan.

Y dirán también: ¿Cómo puede ayudarles con lo que quieren? Bueno, se descubrió que Darol, al ser marcado, es nada más y nada menos que el hijo de una estrella, lo que le otorga un poder estelar. Ese poder es muy útil para anular hasta los hechizos más poderosos que puedan existir. Pero no solo eso. Darol tiene la capacidad de crear conjuros poderosos, aunque solo cuando hay luna llena y su madre, la estrella, esté en su máximo esplendor para ayudarle. Esto es algo que pocos conocen, y yo mismo solo lo supe recientemente.

Ahora entienden por qué tenía tantos problemas con los demás vampiros del clan. Su energía era extremadamente brillante, tan notoria que se volvía un blanco fácil. Algunos lo golpeaban hasta dejarlo inconsciente, y a veces, medio muerto. Muchos vampiros murieron por eso, pero jamás permití violencia en mi castillo, y mucho menos con Darol, que era uno de los más leales aquí dentro, mi mano derecha, la persona que más confiaba.

Llamo a Tobías, mi contacto más cercano en el clan, y espero a que conteste…

1 tono…

2 tonos…

— ¿Halo? — respondió, atendiendo la llamada. Su voz sonaba tranquila, pero algo tensa. — ¿Qué necesitas, Oliver? — preguntó con esa seguridad que siempre tiene.

— ¿Puedo hablar con Darol? Necesitamos su ayuda aquí… — le digo, sin rodeos.

— ¿En qué? — pregunta, extrañado, como si nada más fuera tan urgente como solía ser.

— Necesitamos ayuda con su poder de anulación — le explico rápidamente. — Mi sobrina Paulina tiene un pequeño problema con alguien aquí, y tenemos la sospecha de que está siendo controlada por alguien… — le explico, sin poder evitar preocuparme por la situación.

— Pues creo que será difícil… — dice, nervioso, con una pequeña pausa.

— ¿Por qué? — pregunto, ya intrigado.

— Darol está en cinta — dice, con una leve sonrisa en su voz. Yo, por otro lado, abro los ojos completamente sorprendido.

— ¿En cinta? ¡Ósea, embarazado! ¿Eso es posible? — digo, extrañado, casi sin entender lo que me acaba de decir. Ambos son hombres, ¿cómo podría ser esto posible?

— Pues sí, él, al ser hijo de una estrella, tiene esa capacidad. Ya te he dicho que su madre, la estrella, tiene un poder increíble — responde, un poco más calmado. — No sabía esa información, y a él se le pasó comentármelo, pero la verdad, estoy muy feliz por ellos. Era una de mis preocupaciones al ser ambos hombres… — dice con cierto alivio, como si hubiera dejado caer una carga sobre sus hombros.

— ¡Felicidades, amigo! — le digo, sincero. Aunque mi mente sigue pensando en todo lo que está ocurriendo. — Pero en serio, necesito su ayuda… ¿Podrías preguntarle, por favor? — le digo, casi suplicándole, con la esperanza de que pueda ayudarme.

— Lo haré… Espera — dijo, y pude escuchar el ruido de pasos apresurados al otro lado de la línea. Un momento de silencio total y luego, de repente, gritos y pasos corriendo. — DIME QUE PAULINA ESTÁ BIEN, POR FAVOR — exclamó Darol al otro lado de la línea, sonando bastante agitado.

— Lo está… — le respondo, tratando de calmarlo.

— Lo siento, hormonas… — dice, un poco más tranquilo, aunque aún con algo de vergüenza en su voz.

— Bien, esto es extraño… — pienso, incómodo, masajeando mi sien mientras me recuesto en la silla giratoria de mi escritorio. Las palabras de Tobías siguen dando vueltas en mi cabeza. Darol embarazado, el poder de la estrella… Todo esto no hace más que complicar las cosas.

— Darol, ¿podrías venir al castillo? — le digo finalmente, tratando de que su mente se enfoque en el asunto urgente. — Necesitamos tu ayuda…

— ¿En qué? — pregunta, interesado, y me hace reír un poco por la manera en que lo dijo. Siempre le han gustado las cosas complicadas, raras, difíciles, y peligrosas. Parece que es lo único que lo mantiene motivado.

— Necesitamos su poder de anulación de hechizos fuertes… — suspiro. — Suponemos que es un hechizo de manipulación, pero yo no lo creo del todo… Y este caso es bastante delicado — hago una pausa. — Es la esposa del padre de Paulina…

— ¿RECORDÓ? — exclamó, emocionado, como si finalmente se encajara una pieza del rompecabezas.

— Aún no, y ese es otro problema… Su verdadera personalidad está luchando contra algo que la retiene en su interior. Y ahora que estuvo hablando con esa mujer, fue cuando hizo más acto de presencia, y eso no me da buena espina… — le explico, tratando de poner en palabras lo que siento.

— Ya decía yo que no podía estar tan absorta de sus propios recuerdos… — murmura para sí mismo. — Esta misma noche estaré allí. Hay luna llena, y mi madre me ayudará. Ten ahí a esa mujer que dices, y cuando llegue, me explicas bien. — dice, tomando una decisión.

— Muchas gracias, Darol… — le digo, aliviado de escuchar que viene a ayudar.

— No hay de qué, Oliver… Por si o por no, no dejes sola a Paulina con esa mujer… Si su conciencia está luchando tanto por salir a relucir, de nada bueno se trae entre manos… — dice, preocupado.

— Está bien, de nuevo, gracias… Te espero… Adiós — me despido, casi con una sensación de alivio en el pecho.

— Adiós — responde, y cuelga.

Termino la llamada, dejo el teléfono sobre el escritorio y me recuesto en mi silla, pensando en todo lo que acaba de suceder. Esa mujer no me convence nada, pienso, masajeando mi sien mientras trato de encontrar una solución. Me levanto de la silla y me dirijo rápidamente al cuarto de Paulina para ver si está despierta y poder hablar con ella antes de que Darol llegue.




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