Hay historias que nacen del fuego y otras del silencio.
Esta comenzó en un reino donde la magia era ley, pero los sentimientos eran una condena.
No todas las guerras se libran con espadas. Algunas se pelean en el pecho, en la lealtad puesta a prueba, en el amor que no se nombra porque hacerlo podría destruirlo todo.
Fui criada para proteger, para obedecer, para ser escudo y sombra. Nunca para desear.
Este no es el relato de una heroína invencible, sino el de una guerrera que aprendió demasiado tarde que el mayor peligro no siempre viene del enemigo… sino del amor que se calla.
Editado: 08.02.2026