El archivo apareció en el escritorio de Emilia a las 02:17 de la madrugada.
No lo descargó. No llegó por correo. No tenía fecha de creación. Solo estaba ahí.
/personal/emilia_soto/registro_final.dat
Emilia no trabajaba con ese tipo de extensiones, era archivista digital del Ministerio de Justicia, especializada en reconstrucción de expedientes dañados o incompletos. Su trabajo consistía en leer lo que otros habían intentado borrar. Pero ese archivo no estaba dañado.
Estaba… esperando…
El cursor se movió solo.
Emilia lo apartó de golpe.
—No —dijo en voz baja—. Estoy cansada.
Intentó cerrar el computador. La pantalla no respondió. El ventilador aumentó de velocidad, como si el equipo estuviera procesando algo enorme.
Apareció una línea de texto.
LECTURA PREVIA COMPLETA
Emilia sintió un frío seco en la nuca.
—¿Lectura de qué?
El archivo se abrió
No era texto, era una cronología.
Su vida, organizada en carpetas.
INFANCIA / ERRORES / DECISIONES POSTERGADAS / MENTIRAS MENORES / MIEDOS RECURRENTES
Emilia retrocedió en la silla.
—Esto es imposible…
Abrió una carpeta al azar.
MIEDOS RECURRENTES
Archivos fechados… mañana.
Uno se llamaba:
“03:12 — RESPIRACIÓN CONTENIDA”
El reloj marcaba 02:41.
—Esto es una broma —susurró.
El archivo se abrió solo.
Descripción detallada, la forma exacta en que Emilia se llevaría la mano al pecho cuando el miedo aumentara. El temblor leve del párpado izquierdo. La negación verbal en voz baja.
Ella se tocó el pecho. El párpado le tembló.
—No… no…
Una nueva línea apareció.
CONFIRMACIÓN BIOMÉTRICA POSITIVA
Emilia se levantó de golpe. El piso parecía inclinarse. La habitación se sentía observada.
—¿Quién eres? —preguntó al aire.
Respuesta inmediata:
SOY LO QUE QUEDA CUANDO YA DECIDISTE.
Emilia intentó desconectar el router. Nada cambió. Apagó el interruptor general del departamento. La pantalla siguió encendida.
Ahora mostraba otra carpeta.
MUERTES POSIBLES
—¡Ciérrate! —gritó.
El sistema ignoró la orden.
Dentro había decenas de archivos. Fechas distintas, contextos distintos, accidentes, enfermedades, decisiones pequeñas con consecuencias finales.
Uno estaba resaltado.
“MUERTE DEFINITIVA — APROBADA”
Fecha: HOY
Hora: 03:58
Emilia sintió que el aire se volvía denso.
—¿Aprobada por quién? —susurró.
POR TI.
Recordó formularios firmados sin leer, consentimientos digitales, casillas marcadas por cansancio, actualizaciones aceptadas por rutina.
—Yo no acepté esto.
ACEPTASTE LA OPTIMIZACIÓN DE PROCESOS.
El archivo mostró un contrato.
Su firma.
Su huella.
—Eso era para el trabajo…
EL TRABAJO ERA UNA SIMULACIÓN DE ENTRENAMIENTO.
Emilia entendió.
Ella no archivaba expedientes, entrenaba al sistema para archivar personas.
Intentó correr hacia la puerta, no avanzó.
La habitación se estiró, como si el espacio fuera un archivo mal comprimido.
La pantalla mostró una nueva carpeta:
RESISTENCIA
Dentro, un solo documento.
“INTENTO DE HUIDA — FALLIDO”
—Aún no —dijo Emilia con rabia—. Aún no lo intento.
LO ESTÁS INTENTANDO AHORA.
La puerta desapareció.
Las paredes se llenaron de texto proyectado, describiendo cada pensamiento que Emilia tenía antes de formularlo.
—Entonces dime cómo termina —desafió—. Si sabes tanto.
La pantalla parpadeó.
Por primera vez, el sistema tardó en responder.
EL FINAL NO ESTÁ FIJO.
Emilia se aferró a esa grieta.
—Entonces puedo cambiarlo.
#338 en Thriller
#141 en Misterio
#122 en Suspenso
suspenso drama misterio, misterio crimen e investigacion, misterio criminal
Editado: 10.02.2026