Relatos de una adolescente imperfecta

✧・゚: 1. ¿El comienzo de mi vida romántica?

POV: Grace

Creo que todos hemos pensado en el amor cuando observamos a una pareja. La más cercana son nuestros padres. En mi caso, vi hasta mis 12 años a mamá y papá juntos. Nos estaba pasando factura la pelea silenciosa entre ellos cuando Tiffany y yo hablamos. Esa fue la primera vez que vimos a nuestros padres llorar a moco tendido y procedieron a explicarnos lo que significaba un divorcio. Ellos hicieron todo el proceso de una manera pacífica, pero nunca pude sacarme de la cabeza que, a pesar de tantos años compartidos, todo se desplomó en un instante. ¿Era el amor tan fugaz? ¿Cómo sabré que elegí a la persona adecuada?

A esa edad había pensado que nunca quería enamorarme, mucho menos casarme. Mi mamá pasó tiempo diciéndonos que no pensemos en esas cosas, que ese momento llegaría cuando menos lo esperemos. Y sí, tuvo razón.

No puedo recordar con claridad cuándo creí que me enamoré por primera vez. Probablemente, fue en mis años de pubertad. Lo más nítido que aún permanece en mi memoria es la época colegial.

Tenía 15 años cuando me ilusioné con alguien que conocí en un juego vía internet. Y todo lo que conseguí fue una pequeña ilusión, pero una gran ansiedad.

Flashback

Todo había comenzado por una broma mientras chateaba con mis amigas en una sala virtual. Como éramos nuevas, íbamos molestando a un par de usuarios, pero siempre teniendo un límite entre chistes y críticas.

En esa época yo amaba —y aún lo sigo haciendo— a One Direction. En la sala virtual me percaté de que había dos chicas y un chico hablando sobre la banda. No lo pensé dos veces y me acerqué a conversar, avisando a mis amigas, quienes siguieron en lo suyo.

Estaba emocionada porque era la primera vez que conocía a un hombre que sea fan de One Direction, por lo que no dudé en agregarle como amigo. Mery, Gissel y Dave se presentaron cuando yo interrumpí. La charla estaba tan animada que estaba a punto de soltar mi sopa como gran fangirl enamorada de Niall, mi debilidad, pero me contuve porque realmente me sentía cómoda. No era lo mismo conversar con mis amigas, quienes no eran fans, por lo que celebré internamente esta oportunidad.

Dave, a primera impresión, me pareció un chico educado, amable y definitivamente genial. Su gusto por la banda es genuino e incluso fue abierto al contar que su mejor amiga y él iban a asistir al próximo concierto en su ciudad. Aunque Dave fue el primero en dar el paso de "agrégame a WhatsApp", yo tuve que pasar. Tenía 15 años; a duras penas tenía un celular que me permitía mandar mensajes, además de contar con un par de canciones. Me sentí triste y decidí que esa Navidad pediría un mejor celular. Dave le restó importancia, dando como solución agregarme en un sitio de preguntas y respuestas. Al menos esa red social sí tenía, porque era muy popular en el momento.

Me despedí satisfecha después de una hora para contarle todo a mis amigas.

Avril: Te has tardado bastante, eh

Brit: Oh, déjala, al menos tuvimos un respiro

Vania: Chicas, vamos, no es tan malo

Grace: ¡Ah! Si soy una molestia, ya no vuelvo a hablar sobre One Direction

Avril: Ay, querida, pero si ya sabemos todo sobre ellos

Brit: Hasta el color preferido de calzones de Nayal

Grace: Es Niall, y ya, está bien, mejor cuéntenme qué estaban haciendo

Vania: Les estaba contando del amigo con el que he estado hablando

Brit: Ah, todavía sigues pensando que es un 'amigo'

Avril: Sí, eso me huele a relación, no puedes negarlo, Vania

Vania: Me gustaría que fuera así, pero es muy lento o yo soy impaciente

Brit: Qué complicado, pues si sigue dándote largas, mejor no lo aceptes

Avril: Me irrita cuando alguien no se decide; mejor déjalo

Grace: Vania, dale un ultimátum en una indirecta y decide

Brit: Sí, eres bonita y estoy segura de que habrá mejores peces a la vista

Vania: Vale, chicas, tienen razón, estos temas siempre son difíciles

Avril: Y hablando de chicos, estabas muy emocionada con ese tal Dave, Grace

Brit: No me digas que es tu siguiente platónico

Grace: Ay, no, ¿por qué dicen eso?

Vania: No nos engañas, seguro ya lo agregaste

Avril: ¡Sí! Solo es cuestión de tiempo que empiecen a hablar más

Grace: Bueno, no es malo hacer más amigos, pero tampoco me pongan en ese plan

Brit: Está bien, entonces dejémoslo en que el tiempo lo dirá

Y eso fue el inicio de toda una historia. Para resumirlo, Dave y yo conversábamos en una sala privada suya a cierta hora, al menos 4 veces a la semana. Los temas variaban, como el típico cuestionario sobre la canción preferida, el favorito, etc., pero poco a poco las preguntas se hicieron más personales. No iba a mentir, me gustaba mucho pasar con él, a tal punto que comencé a pasar menos tiempo con mis amigas, pero nada que afectara nuestra amistad. Parecían comprenderme porque me veían animada, pero cuando Dave había preparado una sala con muchos corazones, pidiéndome ser su novia, fue una bomba.

Britney y Avril sospechaban, aunque terminaron por aceptarlo, incluso hablando ocasionalmente con él, pues pasaba más tiempo encerrada en una sala con él y, cuando ya era hora de desconectarme, hablábamos brevemente. Vania me felicitó y me aconsejó, con ese corazón de hermana mayor, que solo hizo sentirme más feliz.

Pero a medida que el tiempo pasaba y cuando al fin obtuve un celular más moderno, surgieron dudas en mí. Dave ya no me quiso pasar su número para WhatsApp y cuando no estábamos conectados en el juego, solo nos enviábamos mensajes por la página web de preguntas. La cosa no paraba ahí, porque él era muy específico con los horarios y se molestaba si yo no contestaba rápido. Tampoco quiso colocar una foto de él, cosa que entendía y a la vez no, aunque terminó cediendo para dejarme tranquila. Mencionaba a su mejor amiga en otras preguntas que le llegaban e incluso respondía a los piropos que le dejaban. Empezaba a sentirme celosa, pero no quería verme como una chica loca y obsesiva con él. No solo eso, obviamente; cuando no pasaba conversando con Dave, él también tenía más amistades dentro del juego y mayormente platicaba con ellas, hasta que me presentó a Noah, una chica de una ciudad cercana a él. Mi corazón comenzó a sentirse angustiado porque pensé en demasiadas cosas, como él yendo a visitarla o ellos teniendo algo. Dave me tranquilizaba, diciendo que no tenía motivos para pensar así, pero con Noah era otro tema, porque ella misma me lo confesó un día mientras Dave estaba ausente, pero estábamos en la misma sala, por lo que él no pudo negar sus pláticas.




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