•¿Qué es para ti la edad? ¿Qué es para ti el amor? Y ¿crees que existe el amor mutuo a cualquier edad madura? O, ¿qué existe un límite de tiempo para el amor mutuo? Es posible que no creas ni en uno, ni en otro, pero esperamos que nuestra historia cambie alguna de esas opiniones. A nuestros noventa y tantos años, decidimos casarnos, que no es que nos hiciera falta para reafírmanos o reafirmarle al mundo cuánto nos queremos, simplemente, queríamos y podíamos, así que lo hicimos.
•Cada día olvidamos más los días felices que vivimos, por eso escogimos este momento para unirnos, aún más. Para tener un día más cercano que recordar sin esfuerzo, y sin complicadas búsquedas de pruebas, más borrosas que nítidas, dónde cuesta reconocer cuales somos nosotros, en las fotos de esa época.
•Las fotografías del acontecimiento, son las que muchos tendrían en la sala, o en sus redes sociales, para demostrarle al mundo lo mucho que se aman y cuánto disfrutaron la fiesta. Pero nosotros no. Ya no necesitamos profesar ante nadie nuestro amor, solo debemos recordarlo cada día al despertar. Por eso, es que las nuestras, están en el cuarto y mesas junto a la cama, para admirarlas con ilusión, recordando porqué elegimos a la persona a nuestro lado, para toda esta vida.
•Con la persona a nuestro lado, que es el amor de nuestra vida en la noche, y un posible extraño en la mañana, si la enfermedad deja estragos al pasar, y dejándonos la mente nublada.
•Por eso nos amamos ayer, nos casamos hoy y seguimos amando mañana, sin detenernos ni cansarnos, sin prejuicios, etiquetas, orgullos o demostraciones al mundo, ni esperando aprobaciones. Solo viviendo lo que queremos y merecemos, antes de que nos abandonen los recuerdos o el aliento.
🖋️Mare Durán.
📸: Brasaï.
Editado: 05.06.2026