Hanna.
Me encuentro en mi habitación sentada junto al gran caos sobre mi cama de las cosas que colocaré dentro de la maleta, mientras hablo por videollamada con Ava, Isla y Amelia contándoles cómo la señora Campbell apareció en la cafetería.
—Y he aceptado —digo mientras doblo una blusa para colocarla dentro de la maleta.
—¡Has aceptado! —exclaman todas al mismo tiempo.
—Bueno... es que me ha convencido al decirme que tiene muchos animales y paisajes hermosos. Además, me ha dicho que el ogro de su hijo no irá.
—¿Por cuántos días te quedarás? —indaga Ava.
—Solo me quedaré por un par de días. Y Ava, quiero que te quedes a cargo de la cafetería; no quiero que se encuentre cerrada por los días que no estaré—hablo mirándola fijamente por la pantalla viendo que ella asiente con su cabeza.
—Hanna, ¿estás segura que ese hombre no estará allí? —pregunta Isla con un deje de preocupación en su voz.
—La señora Campbell me ha dicho que él está muy enfocado en su empresa y no tiene tiempo para ir a su casa.
—Ya que estás decidida a ir, ¿qué ropa llevarás? —pregunta ahora Amelia—. Porque por lo que se en escocia hace demasiado frío.
—Por eso es que también las he llamado, necesito que me ayuden a elegirla —murmuro con un puchero formado en mis labios. Ellas asienten sonriendo.
Comienzo a mostrarles la ropa que tengo pensado llevar prenda por prenda, y ellas me dicen si llevarla o no, sin mostrarles mis pijamas porque sé que desaprobarían la idea de que los lleve conmigo. Ellas me ayudan a elegir algunas prendas y me aconsejan llevar otras; una vez terminamos, les prometo mantenerlas al tanto y enviarles fotos.
—Ni se te ocurra llevar los pijamas de abuelita —exclama Amelia antes de que pueda colgar la llamada, logrando que suelte una pequeña risa al saber que ha llegado tarde, porque eso fue lo primero que guardé en la maleta.corto la llamada y continuo guardando la ropa que hemos elegido y otra que he elegido yo misma; tomo un bolso y guardo mis productos de higiene, mascarillas y maquillaje. Cuando termino, dejo el equipaje en una esquina para comenzar a ordenar todo el desorden que hay en la habitación.
Para luego caminar hacia el baño para ducharme, ato mi cabello en un moño alto para no mojarlo porque no tengo intenciones de lavarlo y dormir con el cabello mojado.Si lo hago, mañana despertaré con un nido de pájaros en mi cabeza. Me termino de duchar, seco mi cuerpo para colocarme un pijama de abuelita como ha dicho amelia y voy directo a la cama a dormir, ya que al otro día tendré que despertarme muy temprano a la mañana para tomar el vuelo.
* * *
El sonido de la alarma retumba por toda mi habitación anunciando que es momento de levantarme. Me muevo entre las sábanas para luego estirar mi cuerpo tratando de desperezarme. Me siento al borde de la cama quedándome quieta por varios segundos para terminar de despertarme y me levanto para comenzar a caminar sintiendo el frío del suelo bajo mis pies descalzos.
Voy al baño y me ducho lavando mi cabello; al terminar, enrollo una toalla alrededor de mi cuerpo y otra mi cabeza para salir y volver a la habitación,voy directo al armario para ver qué ponerme. Y elijo un conjunto deportivo elegante pero cómodo para viajar; dejo la ropa lista sobre la cama para terminar de secar mi cuerpo. Me coloco ropa interior ,calcetines y la ropa para después calzarme los zapatos.
Me siento en el tocador frente al espejo, tomo el cepillo y secador y me tomo el tiempo necesario para terminar de secarme el cabello,al mismo tiempo me aseguro de darle forma a mi corte mariposa para poder llevarlo suelto.
Antes de que comience a maquillarme,enciendo la pantalla de mi teléfono para lograr ver la hora y casi me da un infarto al darme cuenta de que me he tardado más del tiempo que debía. Me termino de maquillar rápidamente y me levanto para tomar la maleta junto al bolso para salir de la habitación y llegar al living. Dejo todo en el suelo para apagar las luces y activar el sensor de seguridad; vuelvo a tomar la maleta y el bolso para salir de casa y suelto un suspiro de alivio al ver el Uber que pedí ya me espera.
El conductor baja y me ayuda a guardar mi maleta dentro del maletero y por precaución dejo conmigo el bolso que tiene mi teléfono y el llavero con mi kit de defensa personal. Me subo a los asientos traseros y al rato el señor sube para comenzar a conducir hacia el aeropuerto. Al llegar, el Uber se detiene frente a las puertas. Pago su servicio y, cuando recupero mi equipaje,me adentro cruzando las puertas automáticas y el aire acondicionado y el bullicio me golpean de frente,comienzo a caminar abriéndome paso entre las personas arrastrando la maleta.
Hago el check-in, entrego mi maleta y me dan el ticket de embarque. Mi corazón late rápidamente al llegar al control de seguridad, donde revisan y escanean mis pertenencias; siento un miedo real de que mi kit de defensa personal me cause problemas, pero para mi alivio, no me dicen absolutamente nada y me dejan pasar.
Camino hasta las puertas de embarque y me desplomo en uno de los asientos metálicos para esperar. Saco el teléfono del bolso y comienzo a chatear con las chicas para calmar los nervios. Estoy tan distraída escribiéndoles que casi pierdo la noción del tiempo, hasta que una voz resuena en todo el pasillo:
—Segundo llamado para los pasajeros del vuelo 309 con destino a Edimburgo. Por favor, presentarse en la puerta C12.
Me doy cuenta de que he estado demasiado concentrada charlando. Miro la pantalla gigante para confirmar y me levanto de un tirón; tomo mi bolso y comienzo a caminar a paso rápido hacia donde han indicado.