Resilencia

C a p i t u l o n u e v e.

La princesa no podía quedarse quieta de la emoción.

-No creo que sea buena idea, princesa...- Dijo Alex rascándose la nuca al ver que no podría persuadir a la muchacha ni a sus compañeros. El desembarque fue hoy, su padre la buscara...

Ella negó con la cabeza.- Es el mejor momento para ir, mi padre estará pendiente de Sir William y los preparativos para la cena de esta noche, ni siquiera pasare por su mente.

-Pero la Reina...

-La Reina esta cansada, los viajes de días en barcos son agotadores para las personas de edad avanzada y mas estando enfermas...- Mientras hablaba Rebeca acomodaba cosas dentro de una bolsa, monedas que poco le servían dentro de su encierro, un poco de tela acumulada de sus vestidos y una que otra manta.

-Y el príncipe William...-Pregunto con el ceño fruncido ante todas sus respuestas.

-Sir William esta mas ocupado pensando en como conquistarme ahora que vio lo que tengo para ofrecer que seguramente el paseo que mi padre le dará será en vano.- Se volteo hacia los tres guardias que la miraban prepararse sin entender en lo mas mínimo lo que ella decía.- Es un príncipe, no avanzara sin pensar, no quiere ofender a su majestad ni a la princesa....-Ella rodo los ojos y quito importancia con la mano mientras intentaba cerrar la bolsa demasiado cargada.-... Conozco a la Reina Thea...-Forcejeo con el cordón hasta el Alex, rodando los ojos de irritación, se acerco a ayudarla.-...y se con seguridad, gracias a su crianza Real, cuales serán los pasos que dará William para acercarse a mi.- Ella no quería ayuda, pero aun así se obligo a aceptarla cuando recordó que le faltaban cosas para llevar.- Ahora mismo debe estar preguntándole a mi padre si mañana por la mañana yo puedo pasear con él y mostrarle los jardines...- Fue hasta el probador y volvió con un abrigo para ella y para su acompañante sin pensar en absoluto en la confusión y el asombro que creaba en los demás.- Mi padre primero lo negara, fingiendo cuidarme y luego aceptara con la condición de darme la previa de la pregunta dejando en expectación mi respuesta...

-Espere, usted no puede premeditar algo así.- Interrumpió Alex cerrando la bolsa con fuerza y volteándose hacia ella.

Rebeca bufo.- Dentro de pocas horas vendrá un guardia a avisarle a quien se quede que mi padre vendrá a visitarme por la noche, seguramente después de la cena...-Lo pensó unos segundos y luego se corrigió.-..No, va a venir antes de la cena; Hablaremos de como Sir William es el mejor pretendiente por los lazos familiares y las alianzas de tierras y como debo...- Ella se quedo mirando el suelo mientras su voz se desvanecía, perdida en los pensamientos de que lo que sabia que pasaría, cuales de las millones de palabras escogería su padre y cual debería ser su respuesta; Aunque ya estuviera tomada, aunque él ya hubiera decidido hace mucho tiempo.

-¿Princesa...?-Alguien toco su hombro con suavidad y ella alzo la mirada para ver a Ben a su lado.-¿Esta bien...?- La había sacado de ese pozo, enorme y profundo, donde habitaban sus peores temores, su futuro, su vida. Donde la tristeza y el miedo la atormentaban cuando se hundía lo suficientemente profundo. Esa iba a ser su vida como la futura reina y lo sabia aun desde antes que cayera del carruaje.

Inhalo aire por la nariz y asintió con la cabeza.- Estoy bien...

Ben le sonrió y asintió.

-Avísame si pasa algo...- Comento Alex cuando vio a la princesa caminar hacia el ovalo y se encamino para seguirla pagado a sus talones.

-No te sientas importante, lo tenemos controlado.- Ben le dio una de sus sonrisas despreocupadas que preocuparon aun mas al guardia y sacaron una sonrisa al rostro de la princesa.- Deberán volver para las cinco...-Los cuatro miraron la ventana y al sol del otro lado.- Antes de la puesta de sol.-El guardia y la princesa asintieron.

Cuando el reloj toco las 2 p. m Alex y la princesa traspasaron el ovalo que reflejaba la tan conocida cocina de la anciana, con la niña jugando en la mesa.

-¡Azucena!.- Chillo la niña desde la mesa al ver a la princesa salir de una pared. Salto fuera de su asiento y corrió a los brazos de la muchacha que la recibió con lagrimas en los ojos y una sonrisa tan llena que conmovería a cualquiera.

-¡Freya...!- Regaño la anciana, entrando a la casa.-¡No grites en la hora de la sies....!-Se detuvo al ver a la princesa y al guardia.-¡Azucena!¡Que bueno verlos de nuevo acá!.

El guardia se rasco la nuca incomodo y sin saber que decir.-Hola... Eh...Buenos días señora.

-Oh, por favor, dime Ope.- Indico la anciana mientras avanzaba hasta él y le daba un cálido abrazo luego de abrazar también a la princesa.- Siéntense...- Insistió mientras sacaba de abajo de la mesa dos diferentes sillas.- ¿Se quedaran a comer?.

La princesa, quien aun no dejaba a la niña que reía y lloraba de emoción al ver a su amiga, asintió con la cabeza y miro a Alex, quien fingía estar en su papel, ser el guardia de la hija del rey.

-Princesa, con todo respeto...-Comenzó Alex, hablándole a ella, pero pronto fue interrumpido por la niña que le colgó los brazos al cuello y los abrazo con fuerza mientras reía en su oído.

-¡Esta vivo!.- Grito en su oído, festejando.

-Freya te salvo cuando te saque del castillo.- Indico la princesa caminando hasta la mesa y colocando la bolsa encima para sacar las cosas que se había traído del castillo.




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