Respirar En Silencio

ESE DÍA TENÍA QUE DECIR NO

No todos los días son malos. Hoy está lloviendo, me encanta. Son los días más espectaculares. Mis hijos en el colegio, yo acostada. Hoy me siento feliz. Karol me invitó a su cumpleaños de 35. La loca quiere ir a un stripper jajaja. Dice que aunque no crea en el amor, debo sacar tiempo para mis necesidades.

Mi mente voló al pasado, hace 10 años , por querer sentirme amada, por estar de chistosa buscando una canita al aire, se me vino el mundo encima. Fue una mala experiencia que me marco.

Chateaba en facebook con un desconocido un muchacho joven un día me escribió y me invitó a salir acepté, quedamos de vernos un viernes por la tarde , ese día salí de mi casa con la excusa que iba a cubrir un turno.

Tal como acordamos, estaba allí esperándome sobre su moto. Sin embargo, al verlo no sentí el más mínimo chispazo; era un tipo común que no lograba captar mi atención. Tras un saludo breve, acepté su propuesta de ir a un lugar más tranquilo, aunque terminamos en un rincón refundido de la ciudad. Intuí que prefería que nadie nos viera juntos. Nos instalamos en una mesa arrinconada, pidió un par de cervezas y la conversación empezó a fluir... o más bien a estancarse. Todo era tan tedioso que lo único que rescataba mi atención era la música de fondo.

Mientras él no despegaba la vista de su celular, yo me sentía atrapada en una especie de interrogatorio: él lanzaba preguntas vacías y yo me limitaba a responder. El tiempo pasó lento. Media hora más tarde, su cuenta ya marcaba cuatro cervezas mientras yo me aferraba a la mía, que seguía por la mitad. Mi mente ya estaba fuera de ese lugar, buscando una excusa para escapar, pero algo me mantuvo inmóvil, esperando una señal, un cambio que nunca terminaba de llegar.

Pasaron dos minutos más y llamo al mesero para cancelar mientras el mesero traía los vueltos me dijo que si quería un lugar más tranquilo para estar sólo los dos, acepte no se porque lo hice o talvez eso buscaba quería sentirme amada quería aunque ese día tenía que decir no desde el principio no se sentía nada pero solo pensaba que tal la situación cambiar.

Pasaron minutos y llamé al mesero para cancelar. Mientras traía los vueltos, él me dijo que si quería un lugar más tranquilo para estar solos los dos.
Acepté. No sé por qué lo hice. Tal vez eso buscaba.
Quería sentirme amada.
Ese día tenía que haber dicho que no desde el principio. No sentía nada, pero pensaba que tal vez la situación cambiaría.

Llegamos al dichoso hotel...




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