ADELINE
³«¿«³
Es lunes y es descanso.
Estamos en la semana de vacaciones. Por lo tanto, mi trabajo de maestra, también queda en pausa. Eso ayuda para cubrir turno en la clínica. No me gusta mucho el trabajo de enfermera, por ser tan pesado, pero no tengo otra opción. Escogí este oficio para tener un plan de reserva monetario. No es que gane mucho en ello.
Dinero extra.
O eso repito cada vez que me voy al hospital.
—¡Mamá! / ¡Tía!
Los traviesos vienen corriendo juntos hasta mí. Athena está trabajando en su estudio, mientras que es mi turno de cuidar a los niños.
—¿Qué ocurre, traviesos?
Ivy, Assis y Dante tienen sus juguetes favoritos en sus manos.
—¿Podemos ir al parque más tarde? —pregunta mi hija con esa carita brillante. Su cabello está sujetado en una coleta—. Jugaremos tranquilos, mamá.
Los tres ponen expresión muy lamentable.
No evito reírme y abrazarlos a los tres.
—Mis pequeños, son buenos convenciendo a la gente —declaro riendo y besándolos en las mejillas—. Iremos, pero deben prometerme que no se separarán y siempre andarán juntos.
—¡Sí!
Después de convencerme, se van corriendo a jugar. Mis mellizos son iguales entre sí. Una vez jugaron a intercambiarse el papel, pero soy su mamá, los reconozco enseguida.
¿Así eran Cassis y Ashiel?
Vuelvo a la cocina y trato de no pensar mucho en la familia Harvey. A pesar de no tener noticias, mis hijos me hacen recordar a su padre. Por sus expresiones y manera de ser.
—Tía Line.
Volteo a ver a Dante, el hijo de mi mejor amiga, quien carga una expresión nerviosa en su carita. Tiene cierto parecido a su madre. Aunque, más parece al padre que lo abandonó.
—¿Si, cariño?
—Habrá una reunión de padres de familia y dijeron que lleváramos a nuestros padres —comenta con dificultad. Su pequeño pie lo mueve en nerviosismo—. Sé que mi papá murió, pero el de mis primos…..Mi tío….
Oh. Dios.
Sí. Athena decidió contarle que su padre murió; sin embargo, el de mis pequeños….
—El padre de Ivy y Assis, no podrá ir —confieso con una sonrisa desganada—. Por eso, iré en su lugar. ¿Siguen molestando a tus primos por el tema de su papá?
Él niega con la cabeza.
—Ivy los puso en su lugar.
Sí. No me sorprendo que mi revoltosa sea así.
—¿Peleó de nuevo?
—No, pero les indicó que, si siguen molestando con ese tema, les iba a partir la madre —confiesa sonriendo—. ¡Es muy cool!
Carcajeo.
—No es bueno amenazar a la gente, Dante.
—Ellos se merecían por molestarlos porque el tío no está con ellos —comenta con su frente ceñuda—. Sé que el papá de mis primos, aparecerá en cualquier momento con regalos de sus viajes de barco.
Odio mentirles a mis hijos de esta manera.
Quisiera imaginar que aparezca también, pero si lo hace, mis hijos estarán en riesgo por incumplir con el contrato de los Harvey. Más lejos estamos de su padre, es mejor.
Llegará el momento que les contaré la verdad.
No siempre les voy a mentir.
—Así es, pequeño Dante —comento, acariciando su carita—. En la tarde, iremos al parque con tus primos, ¿correcto?
—¡Sí, tía Line!
Se va corriendo hacia mis hijos, mientras permanezco de pie y con una sonrisa amarga. He tratado de desaparecer de la faz de la Tierra cambiando mi nombre por completo. Por lo visto, funcionó de maravilla.
Hemos vivido tranquilos, sin saber nada de los Harvey.
▬¿♥¿▬
Me siento sobre una manta, mientras miro a mis traviesos correr de un lado al otro lado, jugando y metidos en su mundo infantil. Me alegra saber que mis hijos no hayan pasado lo que pasé en mi infancia. Estuve metida todo el tiempo en la casa porque mi madre trabajaba para mantenernos.
Sonrío al ver a una pequeña acercarse a Assis, quien retrocede sorprendido. Parece que mi hijo es popular con las niñas de su edad, pero su hermana es algo protectora con él.
La pequeña que está vestida de un traje rojo los queda mirando en silencio. ¿Por qué se me hace conocida? Ivy se pone delante de su hermano y cruza sus brazos sobre su pecho, mientras que la niña no hace ninguna expresión.
Me gusta que aprendan a socializar, pero Ivy siempre ha sido asocial y protectora con su hermano. Mi hija sujeta la mano de su mellizo y lo aleja de ahí, dejando a la pequeña de pie y con la mirada hacia mí. Ambas nos miramos y decide acercarse.
A medida que se acerca a mí, puedo apreciar su carita.
Su ropa parece de marca y su expresión la he visto en un lugar.
—Señora.
Editado: 29.01.2026