Retorno a Young

Cap. 2 El mensaje del anillo

Después de varios episodios de fuga frustrada, por parte de Alana, decidieron para que no se lastimara internarla definitivamente.

Fue una decisión dolorosa para la familia que no se explicaba lo que realmente pasaba con la joven.

Alana continuaba pidiendo que la dejaran volver a Young. De eso un año atrás.

**

Un año no pasa como un suspiro, ni como exhalación. No, para un amante que desea volverse a encontrar con su gran amor, ese tiempo es una condena, un dolor.

Cora, era tal vez la única persona en todo el mundo que le creía a Alana, sabía que la joven había estado en algún lugar, al que denominó Young.

Así que imaginó que ese lugar era parte de la historia tras su desaparición, además de que todo fue provocado por el dichoso anillo que Alana usaba a su retorno.

Ella junto a James, porque el joven volvió ya que de cierta forma estaba cautivado por la historia y deseaba encontrar una explicación a lo sucedido o demostrarle a Cora que la causa que seguía era una locura.

Entre los dos ampliaron la foto que le habían tomado a la joven cuando fue encontrada y se enfocaron en el anillo: este era de un esplendor poco usual, oro puro y una piedra que juzgaron era fina, demasiado para alguien que había salido sin nada de su casa.

Supieron que Alana había estado en un lugar y en ese lugar le dieron ese anillo.

—¿Crees que ese anillo tiene poderes? —preguntó James.

Cora rio divertida, solo un hombre pensaba que un anillo extraño tendría poderes como el de los gemelos fantásticos al ser tocados y le dijo a su ingenuo amigo.

—Si los tuviera ya estaría libre de sus captores —sus ojos se concentraron en la fotografía—. No, ese anillo es algo más que eso… es un vínculo entre dos personas.

Cora miraba la foto con atención y James le dijo.

—Según me dijo un joyero —captó la atención de Cora—, ese tipo de joyería es muy antiguo, casi clásico, le pedí que investigara el tipo de orfebrería y me dijo que no era conocida.

—¿O sea que no es de este mundo? —preguntó admirada.

—Al parecer no se conoce ese tipo de grabados en este… mundo —entonces preguntó— ¿Cora crees que Alana haya estado presa de una civilización superior?

—Dicen que el diseño es antiguo.

Entonces le mostró la foto ampliada.

—Esta piedra emite un destello, lo vi recién ahora.

—¿Una piedra que emite destellos?

—Eso es lo raro, una piedra, por muy fina que sea jamás emite un destello, sin pilas o cosas artificiales —entonces dijo muy segura—, necesito ese anillo.

Continuó investigando las leyendas que envolvían Grendich, las misteriosas desapariciones y todo lo relacionado con el retorno de su amiga y el silencio que esta envolvía.

La única que podía darle respuestas era Alana, por eso confiaba en que al acercarse a ella pudiera saber toda la verdad, más la vigilancia en Hoover era terrible.

Se había dedicado a estudiar fenómenos paranormales y se inventó que era una joven que estudiaba siquiatría y que iba a Hoover a realizar una práctica presencial.

James tenía un tío que era siquiatra y con cierta reputación y este le consiguió que vaya a realizar un internado dentro de la institución.

Con esa referencia y una carta firmada por el doctor Level, un prestigioso doctor amigo de su madre, fue derivada hacia allá, entonces pudo acceder a los archivos y analizar toda la información que Alana había proporcionado.

Lo cierto es que, si se veía las cosas desde el punto médico, su amiga podía pasar como una loca certificada.

Lo que ella decía en sus sesiones era realmente un disparate, pero no para Cora que estaba segura de que Alana en verdad había estado en ese mundo que describía con sumo detalle.

La historia de Young era cautivante y demasiado irreal para no ser real, es decir solo un tonto creería que una mujer se inventaría tantos detalles y descripciones.

Cuando tuvo, por un instante el anillo de Alana entre sus manos al descuido de las enfermeras le tomó varias fotos, en verdad era especial ese anillo, lo podía sentir cuando lo sostenía, emitía una especie de energía y vibración.

Lo acercó a su oído y escuchó el murmullo del mar, como si… fuese una caracola emitiendo un sonido grabado por mucho tiempo.

Además, y para sorpresa de Cora el anillo emitió un destello rojo leve que llamó su atención, entonces lo revisó, pensó en encontrar una especie de pila o algo parecido y no vio nada, solo que cada pieza estaba forjada de forma magistral.

Ese anillo era especial y tenía unos grabados en letra muy antigua y desconocida parecían decirle alguna cosa, cerca había una pecera, la miró desconcertada por la idea que se le estaba cruzando por la mente.

Se acercó dudosa e instintivamente sumergió el anillo y vio que cada uno de los símbolos con los que estaba grabado brillaba intensamente y se acercó a escuchar.

“Somos testigos del amor que se profesa esta pareja. Alana Lorenzo y el príncipe Arcano Gregory de la casa de Rogan… por siempre unidos en un lazo de amor eterno”.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.