Retorno a Young

Cap. 5 Un viaje de muchos peligros: El reino oscuro se estremece

Un samuro negro que había estado viendo la llegada de la joven y todo lo que acontecía en el reino de los jóvenes, alzó vuelo y se dirigió al sur, a regiones sinuosas y oscuras.

En un sitio específico había una cueva en donde se metió el ave y con sus ojos hechos especialmente para ver en la noche se metió en lo más profundo del mundo y pasó por pasadizos de oscuridad y muerte, llegó hasta las fosas siniestras en donde todas las criaturas del inframundo y reptantes daban cuenta a su amo: Luzbel.

El ave se abrió paso entre todos y se posó en la mano de su amo y señor, el cual lo besó en la cabeza y le preguntó:

—Dime pequeño ¿Qué novedades me traes de Young?

El animal emitió unos chillidos que muchos no entendieron y hasta les resultó grotesco, y cuando se calló vieron a Luzbel bastante preocupado.

—Así que esa muchacha regresó… —se cogió la barbilla y murmuró—. Mal presagio sin duda.

Vio la atención de sus seguidores y les explicó.

—Mi amiga ave me dijo que a Young regresó la latosa de Alana Lorenzo… Eso no me gusta.

Una hechicera que trabajaba arduamente para lastimar a los seres humanos preguntó.

—¿Quién es Alana, señor?

—Alana, es una humana de un planeta llamado Tierra, de un lugar muy lejano a este, pero muy parecido… —entonces les explico—. Los humanos son criaturas hechas a imagen y semejanza del Padre, son unas latosas e imperfectas criaturas…

“El Padre se siente atraído por estas cosas insulsas, tanto que creo ese sitio llamado Young y dejó en la tierra una puerta que trajera gente de allá a este mundo.

Una de las humanas pasó de la Tierra a este universo y me ha dado muchos problemas —entonces dijo pausadamente—. Alana Lorenzo, esa chica latosa… Tan llena de virtudes detestables, de amor… Ese es otro problema…—miró a todos atentos de sus palabras—: el amor, ese sentimiento que ablanda corazones y por el que guerras se han acabado y se restauran, corazones destruidos, almas perdidas. Es el que más problemas me ha dado.

Hubo murmuraciones de parte de todos los presentes, entonces él les gritó.

—¡Silencio! —todo el lugar enmudeció y él habló—. Como les iba diciendo, esa chica ha regresado y viene con el firme propósito de encontrar al príncipe Gregory…

—Ese maldito muchachito —dijo Lionesa.

—Sí, querida… Ese muchachito insoportable e inflado.

Un ruido como de chillidos de murciélagos se hizo escuchar y alguien entró volando en ese momento con grandes alas negras de cigüeña, y un gran ventarrón acompañó su llegada.

Una mujer con un collar que parecía adherido a su piel y que exhibía una perla negra en medio, con cabellos de color púrpura, largos y el aspecto de un ángel siniestro, pero en vez de ojos tenía dos bolas oscuras que denotaban la negritud de su alma, era Wicce, la criatura le dijo:

—No deben de preocuparse por ese crío insolente, ya me hice cargo de él.

—Mi querida hermana, Wicce —se levantó a recibirla—, tan hermosa, tan repugnante y vengativa como siempre.

—Querido hermano, siempre sabes darme por mi lado —sonrió malignamente—, veo que tienes problemas, pero aquí está tu hermana para dar la cara por tus ineptitudes.

Luzbel hizo una mueca y le preguntó.

—¿Decías algo hermana?

—Sí —miró a todos con repulsión, criaturas sucias y rastreras, pequeñas, por cierto, porque la realeza era ellos y le respondió—, me hice cargo del principito inflado hace mucho tiempo atrás…

—¿Lo mataste? —se sentó en el trono.

La criatura le dijo con presunción.

—Hice algo peor que eso… —sonrió—: Le di un motivo por el cual nunca pueda acercarse a su amada mujer.

—Mataste su voluntad y deseos de dar su amor, suena muy efectivo —entonces le preguntó— ¿Qué me garantiza que ese sujeto no vaya a buscar a esa entrometida?

Wicce lo miró altiva y le contestó usando una pregunta.

—¿No has oído hablar del orgullo arcano?

—No creo en el orgullo… Cuestión de experiencia —entonces le dijo a su altiva hermana—, el amor es más fuerte que el orgullo, derriba fortalezas.

“Nuestro deber es crear muchas fortalezas, tantas que terminen aburriéndose de ellas.

Nuestro deber, queridos amigos, es doblegar los espíritus, es quitarle al hombre su razón de ser y volverlo en contra de todo lo que le da Fe…

—Mi trabajo es efectivo —insistió ella.

Ignoró las palabras de su hermana y comenzó a meditar en lo que iba a hacer a partir de ese punto.

—Veamos —se levantó pensativo—, necesitaré ayuda de todos ustedes, primero veremos de qué está hecha esa mocosa. Tendremos que doblegar su fe, llenarla de miedo, hacerle ver lo imposible que será su reto —sonrió—, será todo un placer hacerlo…

“Necesitaré trampas mortales, obstáculos insalvables, pena, desdicha y soledad. La soledad del que está en compañía y no se halla así mismo.

“El dolor es otra arma, dolor al cuerpo, al alma, al espíritu. Mentira y egoísmo también deben venir, todos van a tener su parte en la gran obra de destruir a Young.




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