-Rimas, Javier R. Cinacchi-
Rima 79
La vida de una partícula
En la vida de una partícula de arena
encuentras muchas respuestas.
Ya tiene en la creación su lugar,
y no podrá cambiar:
ni ella ni otro sus sendas.
Aquellas que el Eterno en su sabiduría,
sabe, y estableció sus medidas.
Y tú que me lees niña,
y tú que me lees poeta,
¡tampoco podrás!
Ni por error ni por fuerza,
ni por inteligencia, ni azar.
Rima 80
De repente comprendí otro misterio
De repente comprendí otro misterio:
El Eterno es bueno y provoca,
que sus hijos tengan consuelo.
Unos de una forma, otros de otra.
A veces la ayuda ya ha sido establecida,
aún antes del nacimiento del necesitado.
Para pagar una inmerecida deuda,
salieron dos dracmas de un pescado.
Siempre al Creador ama.
Témele si quieres ser sabio.
Editado: 23.08.2026