Rivalidad Por Ella

Capitulo 4

Carlos, con una sonrisa confiada, echó un vistazo a su reloj. Ya había terminado con los documentos y, aunque aún quedaba algo de tiempo, decidió que era hora de irse. Se estiró un poco y, con un tono relajado, le dijo a Taylor:

—Creo que ya he terminado todo por hoy. El jefe me dio permiso siempre y cuando acabara. mi madre me está esperando para una reunión familiar.

Taylor levantó la vista, sorprendida por la mención de su madre, y se rió suavemente.

—Vaya, ¡qué importante! —comentó con una sonrisa amable, como siempre.

Carlos asintió, aprovechando el momento.

—Sí, ya sabes, la familia primero. —respondió con un tono juguetón—. Nos vemos mañana, Taylor.

Se dirigió a al ascensor.

Taylor, aún sonriendo, le dijo en voz baja:

—Cuídate, Carlos.

Cuando salió, Carlos sintió una ligera satisfacción, convencido de que sus palabras y su actitud habían dejado una buena impresión. Sabía que el día había sido positivo.

Mientras tanto, desde su oficina, Alex observaba en silencio cómo Carlos se despedía de Taylor. Sintió una punzada de celos al ver a su amigo salir tan tranquilo, como si tuviera todo bajo control. La oportunidad de hablar con Taylor estaba ahí, al alcance de la mano. A pesar de que Manuel seguía presente, Alex sabía que no podía dejar pasar la oportunidad.

Ajustó su traje y salió decidido de su oficina. Ya quedaba poco para el final de la jornada, pero sentía que este momento podía ser crucial. Quería hablar con Taylor, pero también sabía que no podía dejarse llevar por la emoción.

Alex caminó con pasos firmes hacia el escritorio de Taylor, pero al mismo tiempo sentía una tensión interna que no podía controlar. Cuando llegó, vio que Manuel tomaba un vaso de agua y charlaba con Taylor de manera relajada.

"Es ahora o nunca", pensó Alex mientras sonreía forzadamente.

—Hola, Taylor —dijo con tono amigable, pero notando cómo su voz sonaba algo diferente, como si intentara hacer que todo pareciera casual.

Taylor levantó la mirada, sorprendida por su aparición, pero rápidamente sonrió al verlo.

—¡Hola, Alex! —respondió con su cálida sonrisa, dándole un toque ligero y relajado a la conversación. —¿Todo bien?

Alex asintió, aunque la pregunta realmente era más para sí mismo que para ella.

—Sí, sí, todo en orden. Solo... quería saber si necesitabas algo más antes de irte. —dijo, echando un vistazo a los papeles que estaban sobre su escritorio.

Manuel, al ver que la conversación se estaba tomando un giro diferente, decidió darles algo de espacio.

—Bueno, yo ya me retiro. —comentó Manuel mientras sonreía y se levantaba para salir. —Cuídense mucho. Y Alex, si necesitas algo, sabes dónde encontrarme.

Alex sonrió brevemente mientras Manuel se iba. Ahora quedaban solo él y Taylor.

El silencio que quedó entre ellos era un tanto incómodo, pero Alex trató de relajarse.

—Entonces... ¿cómo va todo por aquí? —preguntó, buscando una manera natural de empezar la conversación.

Taylor, con una sonrisa juguetona, contestó:

—Pues ya sabes, un día más... Aunque hoy ha sido un poco más tranquilo. Creo que todo el mundo está esperando el fin de semana, ¿no?

Alex se relajó un poco, aprovechando la oportunidad para hablar de algo más ligero.

—Totalmente. Aunque debo admitir que, de alguna manera, me siento más productivo aquí que en casa. —dijo con una sonrisa.

Taylor lo miró con curiosidad, divertida por su respuesta.

—¿En serio? Yo diría que es todo lo contrario, ¿no te da pereza venir a trabajar?

Alex, riendo un poco, negó con la cabeza.

—No, de hecho... disfruto estar aquí. —contestó de manera sincera, aunque pensó que tal vez sonaba un poco exagerado. Pero se sintió bien, como si algo comenzara a cambiar en el ambiente.

Taylor lo miró fijamente por un momento, como si estuviera evaluando sus palabras.

—¿De verdad? Bueno, no lo había pensado de esa manera... A veces me pregunto si todos sienten lo mismo. —respondió ella con una ligera sonrisa.

La conversación comenzó a fluir más fácilmente. Alex, aunque algo nervioso, comenzaba a sentirse más cómodo. Pero había algo en el aire, algo que se sentía como si la conexión entre ellos fuera más que una simple charla.

Finalmente, llegó la hora de salir. Alex se levantó de su escritorio y comenzó a recoger algunas de sus cosas, lo mismo hizo Taylor, que parecía lista para irse también. Ambos caminaron hacia el ascensor, compartiendo un breve pero cómodo silencio. Al llegar abajo, las puertas del ascensor se abrieron y salieron del edificio juntos.

El aire fresco de la tarde les dio la bienvenida cuando cruzaron las puertas de salida. Taylor se dirigió hacia su coche, una ligera sonrisa en sus labios mientras se despedía de Alex con un —Nos vemos mañana.

Alex, sintiendo la adrenalina de la jornada y la cercanía de Taylor aún en su pecho, le devolvió la sonrisa y asintió.

—Nos vemos —. dijo Alex, antes de girar y caminar hacia su propio auto.

El sonido de las llaves al ser sacadas de su bolsillo fue casi reconfortante. Subió al vehículo y comenzó su camino hacia casa. La luz del atardecer iluminaba la calle, pero su mente estaba lejos, perdida en los momentos que había compartido con Taylor durante el día. La sensación de cercanía que había experimentado le dejaba un sabor a algo más, aunque no estaba seguro de cómo interpretarlo.

Al llegar a casa, dejó sus cosas en la mesa de entrada y tomó su celular, como era costumbre después de un largo día.

Respiró profundamente, dejando que el sentimiento se desvaneciera. Estaba acostumbrado a la rivalidad, pero con Taylor todo se sentía diferente.

Puso su celular sobre la mesa, dejando que las palabras fluyeran a través de su mente.

Suspiró, se recostó en su sofá y miró el techo. Sabía que, al menos por ahora, las cartas estaban sobre la mesa. Pero el juego apenas comenzaba.



#5650 en Novela romántica
#2203 en Otros
#591 en Humor

En el texto hay: amor, oficina, rivalidad amistad

Editado: 17.12.2025

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.