Robert Dean: una noche de lluvia en Chicago

Un poco de lluvia

Sarah!, vamos apurate el taxi nos espera, ten - me daba su chaqueta- esta lloviendo
-perfecto, lluvia!- respondí mientras colocaba la chaqueta sobre mi cabeza, aún con la mirada pérdida, salí corriendo con él, de su mano
- mas vale que te acostumbres,-dijo agitado por el frío de la lluvia mientras nos dirijiamos al taxi- señor, llevenos a esta dirección- le entregó al taxista un papel con la dirección del apartamento que donde viviríamos, era de su hermano por lo que no tendríamos que pagar renta y tenía dos habitaciones, así que cada quien tendría su espacio
-te va a gustar el apartamento, es un poco pequeño pero esta bien para nosotros-su voz parecía muy entusiasta, no se cual era su expectativa pero ya a estas alturas éramos como hermanitos, sabia muy bien que no durariamos mucho
-bueno,lo importante es que cada uno tiene su espacio-fruncio un poco el seño y miro por la ventana del taxi 
-concentremonos en llegar al apartamento, debes salir al mediodía al periódico, verdad?- trató de desviar el tema, ahaue luego tendríamos que hablar de esto
-si, aun tengo unas horas para instalarme y luego irme
-ok, yo dejaré eso para la tarde, voy a aprovechar para dormir un rato - ahora era evidente su desánimo y me quedé en blanco,así ninguno de los dos hablo mas hasta que llegamos
-bien este es- dijo con resignación pero de mejor ánimo
-se ve bien
-espera a entrar,aun estamos afuera -respondió con un poco de ironía mientras pagaba al conductor- esta en el segundo piso- tomo mi maleta y entramos,subimos unas escaleras de madera oscura, no eran demasiado estrechas,estaban muy bien cuidadas y parecia un edificio familiar.
-si!esto es asombroso era mas de lo que esperaba -estaba auténticamente asombrada, todo se veía como sacado de una revista, un espejo largo daba la sensación de espacio
- te lo dije,James tiene buen gusto - James era su hermano, ahora estaba de vacaciones en París y serían unas vacaciones largas así que por el momento no necesitaría el apartamento- bueno te dejo en tu casa, aquella es tu habitación - mientras señalaba al final del apartamento- y esta la mía,-mirando la primera puerta del lado izquierdo- si tienes hambre el refrigerador tiene comida, de nuevo estas en tu casa, he, voy a acostarme nos vemos mas tarde
-ok, descansa - me dio una media sonrisa echo sus maletas dentro de la habitación entró el y cerro la puerta sin decir nada más, yo me quedé para contemplar el lugar en el momento no quería lidiar con los sentimientos de Christian. La cocina estaba del lado derecho era de tonos azules y grises, tenia un meson de granito que dividía el área de la cocina y la de estar que también estaba en tonos grises, pero los cojines de los muebles eran naranjas, la tv empotrada de forma sutil a una pared de ladrillo color blanco, también tenia fotos de la familia, los marcos parecían ser de acero pulido, todo se veía claro y muy limpio, del lado izquierdo justo en medio de ambas habitaciones estaba el baño, todo era blanco, a excepción de la baldosas donde estaba la ducha que eran grises con azul claro, y mi habitacion de color blanco y una pared color verde agua, era la que tenía la ventana y a cada lado de ella se extendía una biblioteca, el hermano de Christian era obsesivo con los libros, leía constantemente sin parar,la cama también tenia las sábanas en esa paleta de colores, abrí el closet de puertas de madera oscura no era muy grande pero serviría para la cantidad de ropa que había llevado, así que comencé a desempacar,pero antes de perderme en mis pensamientos llamé a mi papá, no estaba en casa así que le deje un mensaje -"Hola papá, estoy bien el viaje estuvo bien, en un rato debo ir al periódico te llamo en la noche y te cuento como me fue, te quiero, chao!".- fui directamente al grano estaba ansiosa por desempacar; repase mentalmente mi día, hasta que recordé lo del avión y me sentí avergonzada; como olvidaría esos ojos?.
Mire la hora en mi teléfono, ya eran las once debía salir corriendo pero debía al menos, ducharme primero fui corriendo y lo hice lo mas rápido que pude no moje mi cabello para no parecer que acababa de despertarme, me vestí con la ropa que había preparado específicamente para este día una falda tubo color negro a la altura de mis rodillas una camisa color crema, y una chaqueta ejecutiva del color de la falda, mis zapatos de tacones, no muy altos, necesitaba verme profesional,tomé un labial y repase el maquillaje que me había echo para el viaje, antes de salir pasé por el cuarto de Christian abrí muy suavemente la puerta, el estaba dormido boca abajo sus brazos debajo de su cabeza así que hice una nota y la dejé cerca de su mano
"Chris, ya me fui, te llamo en cuánto salga, recuerda comer algo,Sarah."
Bajé rápidamente las escaleras y tomé un taxi directo al periódico
- es aquí señorita
-como? Aquí? - estaba confundida solo podía ver enormes edificios y entre ellos uno de apariencia gótica con picos, mi boca estaba abierta observandolo, desde abajo hasta el mas alto de sus picos
-si, es allí justo ese edificio- me dijo con algo de impaciencia
- esta bien, gracias, aquí tiene- me paré frente a aquel magnífico edificio, estaba soñando despierta,esto era muy importante y no podía arruinarlo, ya podía verme, una gran escritora, muy joven, siendo entrevistada por este periódico, y diciendo, "claro, yo trabaje aquí en mis inicios", no fue hasta que sentí los empujones de las personas que caminaban por la acera que desperté. Suspire, y di un paso adelante,y sentí como si un camión me llevará por el medio, era una rubia,delgada, alta, de ojos azules gigantes y sumamente antipática de esas que son populares, y tan bellas que duele
-hay!, disculpa- le dije tirada en el suelo, recogiendo mis cosas, ella solo se miraba en las ventanas del gran edificio por si se había despeinado, pero no, estaba perfecta, era yo la que estaba atropellada
-la próxima vez mira a donde vas, hay gente importante caminando- me dio una mirada de desprecio y entró; un chico que también iba a entrar me vio tirada y me ayudo a levantarme
-que dulce no? - lo dijo con ironía, tomo mi mano y me ayudó a levantarme - vas también a la entrevista?, al parecer el espíritu competitivo está a flor de piel - me dio una breve sonrisa
-si, voy a una entrevista, pero no sabía que vendrían mas personas- el pánico estaba invadiendo mi estómago, sentí un frío en mi espalda, se suponía que esto era un favor 
- vamos, no te pongas así no puede ser tan malo, entremos y que gane el mejor- sonrió y estiró su mano para estrechar la mía, sonreí y le estreche la suya, entramos y todo era moderno en detalles plateados sillones y paredes blancas todo pulcro y simétrico, inmediatamente se nos acercó una chica 
-suban al piso 25, el señor Dominic los espera- entramos al ascensor este era frío, plateado nada hermoso que apreciar
- ujum,mi nombre es Julian - me dijo el chico algo timido
-soy Sarah, un placer, y gracias por ayudarme-recordé que no le había dado las gracias en voz alta- disculpa por no haberte agradecido desde un principio
-jajaja no esta bien- lo dijo con cierto tono de satisfacción.
Las puertas se abrieron; habíamos llegado
-bienvenidos, les estábamos esperando-nos sorprendió una chica al salir- vayan hasta el final de los cubículos y sientense en unas sillas que están frente a la oficina del Señor Dominic.Él mismo les hará pasar
-gracias! -contestamos al unísono avanzamos hasta el final y nos sentamos, ambos estábamos perdidos en nuestros pensamientos, observaba a mi alrededor con asombro todo estaba tan limpio, del lado izquierdo estaba la oficina donde encontraría a la persona que me guiaria a mi sueño, su nombre estaba inscrito en la puerta "DOMINIC D." y a mi derecha una puerta de madera oscura, parecía que albergaba a alguien mucho mas importante. Miré al suelo y contuve la respiración por unos instantes, traté de centrarme y hallar valor en alguna parte de mi, cuando escuche el sonido ahogado de una puerta mis ojos corrieron a la izquierda y mi corazón los seguía, pero no era esa puerta.
- bien, te veo mañana entonces, cuidate! Pasa mas a menudo por aquí
Yo conocía esa voz, ahora mi corazón tamboreaba en mi cabeza
-Robert!- saltó de mis labios sin poderlo detener a tiempo.Giró su cabeza y sus ojos profundos se toparon con Los míos, vi como una leve sonrisa comenzaba a nacer en su rostro,un calor asfixiante llegó hasta mi cara, sabía que me había sonrojado, no podía creer lo que mis ojos veían, de pronto su sonrisa de se borró, asintió con la cabeza y regresó a su oficina.
-lo conoces? Me pregunto Julian expectante
-no, no realmente, estuvimos en el mismo vuelo- respondí algo distraída, me preocupaba que ahora estaría pensando en el sin concentrarme en lo que hacía
-ah! Ok que alivio seria una tragedia que me encontrara en demasiada desventaja -respiro aliviado
No puede contestar nada solo sonreí
-Sarah, pasa, es tu turno - era el Señor Dominic, no había escuchado la puerta abrirse
-buena suerte- susurró Julian, la chica rubia salió y se sentó a su lado, yo pase a la oficina aún desconcertada
- tu padre, como esta?- me pregunto mirándome fijamente
- eh, eh bien, le envió saludos- respondí colocando mis pensamientos en orden
- bien, le devuelves el saludo en cuanto hables con él. Ujum- aclaro su garganta- tu padre me pidió que te diera una oportunidad y es está, no te daré ventaja así que debes lucirte esta bien?- lo dijo con autoridad pero no para amedrentar mas bien para dejar las cosas claras
-claro, por supuesto, no esperaba mas que la oportunidad de estar aquí-respondí sinceramente, sonrió levemente
- cuales son tus metas aquí? - preguntó con sus ojos atentos
-creo que lo principal es aprender, aprender a escribir y captar la atención de las personas - le respondí sin dejar de mirar sus ojos - aceptar las críticas y mejorar - nació de nuevo una sonrisa en su rostro
- excelente, muy buena respuesta,-me dijo mientras se levantaba de su silla- vamos afuera para hablar con los otros dos
-claro!- respondí sorprendida, casi susurrando al mismo tiempo que me levantaba. Al salir Julian y la chica antipática pegaron un salto de sus sillas
- bien Julian y Jessica - les dijo el señor Dominic con voz definitiva no estaba muy clara si me habían elegido o no, no me adelantó nada. Lo único que pude saber es que la chica se llamaba Jessica; si una rubia llamada Jessica- ustedes tres - mi corazón se detuvo cuando dijo esa palabras- deben conocerse mejor ella es Sarah, a partir de hoy todos estarán aquí como aprendices
- hoy dijo?- con mi voz en shock
- si, por que? Si quieres quedarte debes comprometerte, allí dentro me pareció que estabas decidida- sentí que moría cuando dijo eso
- no, por supuesto estoy muy comprometida señor- le respondí asustada de que se arrepintiera de darme la oportunidad,me dio una mirada dubitativa y luego miró a los otros dos
- bien, siganme - nos estuvimos justo en la puerta de donde salió Robert, de inmediato Julian me miró rápidamente, luego el señor Dominic, tocó la puerta, la abrió he hizo señas con sus manos, allí estaba él con su cabello chocolate perfectamente desordenado, sus ojos profundos y sus delicados rasgos,tan cerca.- les presento a Robert, él les enseñará todo lo que deben saber
-ujum- aclaré mi garganta,tragué despacio y trate de controlar mi respiración, todos me ignoraron, Jessica se acercó como león a su presa
- un placer, mi nombre es Jessica- lo hizo con una voz dulce y manipuladora
- mucho gustó señorita Jessica,- Julian ocultó su sonrisa, y ella se apartó un poco decepcionada, pero sabía que no se daría por vencida- tu nombre?- extendió su mano a Julian
- Julian Sthormes, señor, es un placer- Robert parecía satisfecho
-vaya! Eres muy formal, eso me agrada- respondió de forma entusiasta- su nombre señorita? Es Sarah, cierto?- parecía haberme dejado para el final a propósito, el daba la espalda al resto, no podían ver la sonrisa que nacía de sus labios tomó mi mano firme, pero sin apretarla demasiado, me concentre por un minuto
-sí,Sarah Sanders, señor, es un placer conocerle - traté de ser convincente,el asintió con la cabeza, ninguno deseaba tener que explicar que nos habíamos visto antes, mis compañeros me harían la guerra pensando que yo tenía algún tipo de ventaja, me dio una ultima sonrisa y pasó su mano por su hermoso cabello achocolatado mientras volteaba el rostro hacia los demás
-siganme, les mostraré su lugar de trabajo- extendió su mano mostrándonos al frente de su oficina un pequeño pasillo 
- hasta luego, Robert me informas- se despidió el señor Dominic moviendo sus manos y volviendo a su oficina, Robert asintió y esperó que avanzaremos unos pasos, la última en pasar fui yo, sentí como incrustaba sus ojos en mi cuando pasaba, tomé un poco de aire y escuché un risita de él,mi corazón estaba desbocado,por un momento respire una gran bocanada de aire para no ahogarme
-aquí es- su voz era profunda, masculina, pero muy refinada y delicada al mismo tiempo, sólo habíamos avanzado unos tres cubículos que estaban vacíos
-Jessica, tu te sentaras en aquel- señaló el cubículo a su izquierda que estaba mas lejos de su oficina- a Julian le daremos el del medio, y la señorita Sarah se sentará en este último - Jessica fruncio el seño y se cruzó de brazos como una niña malcriada, mientras él me miraba con expectativa y una sonrisa traviesa
- puedo ir colocando mis cosas- preguntó Julian
- claro,- entonces notó la expresión de Jessica- hay algo que le moleste señorita Stevens?- Jessica abrió sus ojos sorprendida - no se sorprenda, señorita, conozco sus nombres
- eh, si señor, no hay nada que me moleste- bajo su brazos y se metió a su cubículo avergonzada, Julian, sonreía abiertamente y me miró con complicidad, Robert, me tomó por la cintura y me guió hasta mi cubículo señalando con su otra mano, camine torpemente con un escalofrío recorriendo mi espalda, dio vuelta para mirar a los otros
-ya les envío su primera asignación con mi asistente la señora Beaver- todos estábamos atónitos ya teníamos trabajo? No, nos habían explicado nada!
-no se preocupen será algo sencilo- dijo Robert mientras miraba mi cara de sorpresa, él se retiró a su oficina, y en ese momento me di cuenta se yo era la mas próxima a su oficina que tenía un enorme cristal que daba a los cubículos, Robert recogió la cortina plástica de oficina que la cubría ahora lo podía ver, y el a mi.Escondi mi cara en el cubículo para pensar lógicamente las cosas,primero, yo era una chica simple,nada especial o destacada, lo único que destacaba de mí era eso, mis sencillez y sinceridad, segundo él era un hombre muy guapo y era claro que tenía mucho dinero, ahora que lo pensaba parecía ser socio del periódico;al fijarme en la puerta pude darme cuenta que allí parecía que había estado una placa con el nombre de alguien,como la que tenía el señor Dominic en su puerta, por lo que podía ser que su nombre estuviera allí, quizás había enviado a poner una nueva,y por último mi actitud le debió haber dado mucha risa, una tonta más que se fijó en él, así que debía parar y concentrarme en mi trabajo
-bien chicos,-interrumpió mis pensamientos una señora de cara muy amable, parecía tener unos 45 años,vestía una camisa manga tres cuartos de color marrón y una falda que se ajustaba a su figura hasta llegar a las rodillas, sus zapatos eran de tacón grueso bajos color negro, tenía el cabello hasta los hombros en hondas castaño claro, solo se había maquillado con un labial rojo y delineador- yo soy la señora Beaver, es un placer,esta es su primera asignación- en ese momento Robert salió de su oficina y venia hacia nosotros- harán un articulo corto de algún tema de interés nada demasiado controversial, deberán presentarlo mañana a primera hora
- señora Beaver permítame darles la buena noticia- dijo Robert con aire misterioso, la señora Beaver asintió con la cabeza- su articulo será publicado el día viernes, un espacio en el que tendrán un seudónimo, será el mismo para todos, solo uno calificara cada semana y en el momento que decidamos que están preparados uno de ustedes se quedará con ese espacio de forma definitiva -sentí que todo a mi alrededor se detenía, al ver a Jessica y Julian están tan asombrados como yo
- y cuanto tiempo tendremos antes de que decidan?- pregunté con un poco de histeria
-no lo se,- respondió Robert desconcertado mirándome a los ojos- supongo que dependerá de ustedes como escritores, pueden quedarse aquí e investigar o hacerlo desde sus casas -miró hacia Jessica y Julian, que lo miraban con sus ojos muy abiertos
-eso quiere decir que nos podemos ir si queremos?- preguntó Julian con incredulidad
-si claro,-dijo Robert con una sonrisa divertida- necesitan organizar sus ideas y pensar de que manera trabajarán, ya a partir de mañana si deberán permanecer toda la jornada- Jessica inmediatamente tomo sus cosas
-gracias por la oportunidad! Mañana estaré aquí a primera hora señor Robert-le dijo Jessica tomando su mano y viéndolo como si tuviera delante un pedazo de la mas exquisita carne
-bien señorita Stevens
 Julian se dio vuelta y tomó sus cosas también, el solo estrechó su mano
- hasta mañana señor Robert, adiós Sarah, buena suerte - mi dijo mientras alzaba su mano para despedirse
- y tu Sarah?, ya te vas?- me preguntó Robert, fijando sus ojos profundos ojos verdes en los míos(ahora podía ver mejor el color de sus ojos), sonriendo ligeramente
- no, señor, me quedaré- no deseaba regresar a casa para hablar con Christian aún
- hum,- suspiró, luego sonrió y dio unos pasos hacia mi- gracias por tu discreción- ahora estábamos cerca y podía oler ese perfume saliendo de su traje negro, sus ojos no se apartaron de los míos, yo tampoco los aparte, y solo asenti y sonreí un poco
- si me disculpa, voy a investigar para mi artículo- dije casi susurrando, sonrió y se apartó rápidamente, no sin antes verme por última vez, yo contuve el aliento y me senté para encender el computador, tenía la mente en blanco no tenía idea de por donde comenzar, solo escribí algo al azar, "quién es Robert?" aparecieron muchos resultados, algunos extraños,y finalmente vi su foto "Robert James Dean" Allí estaba él, decía que era "hijo y heredero de Melissa Dean y Joseph Dean, su padre falleció hacen dos años"!, y según el articulo no se hablaban cuando ocurrió el accidente de avión en el que murió, su madre gravemente enferma de cáncer, no se le ve a menudo fuera de su casa, solo cuando va a la clínica a sus tratamientos y exámenes, tiene una larga lista de mujeres con las que ha salido pero a ninguna las acepta públicamente como novia
- si quieres puedes entrevistarme para tu artículo- Robert estaba detrás de mí, no tenía idea de como había llegado hasta allí sin darme cuenta, al darme vuelta estaba parado con las manos en los bolsillos, parecía que posaba para una revista, su cara mostraba una expresión de curiosidad y expectación
-no, solo quería saber quien es mi jefe- mi cara se sonrojo y solo baje la mirada
-esta bien, pero cualquier duda, puedes preguntarme directamente- parecía desconcertado
- claro, así lo haré, ya creo que debería irme a la casa haré el articulo allá- detestaba que me hiciera sentir así
- si quieres puedo llevarte ya yo debería irme también- se mostraba seguro de si mismo
-no gracias,- respondí al tiempo que recogía mis cosas- debo aprender a manejarme aquí-soporte las palpitaciones fuertes y las inmensas ganas de decirle que si!,era obvio que estaba acostumbrado a que todas murieran por él, pero yo no lo haría, o al menos no se lo dejaría saber
- estas segura?- dijo con incredulidad- yo no tengo problemas en hacerlo
- lo sé- dije en tono convincente- de hecho quiero llegar por mis propios medios-ahora lo miraba directo a los ojos,aunque mi corazón me delataba
-bien, ujum- fruncio un poco el seño y se aclaro la garganta- mañana espero ese articulo señorita Sanders -dijo en tono amargo y sorprendido al mismo tiempo
- así será señor,Dean - le respondí en tono triunfante,solo asintió, lo miré por ultima vez le di la espalda y salí de allí, estoy casi segura que me quedó mirando mientras me iba, miré por encima de mi hombro y aún seguía allí de pié. El camino al apartamento se me hizo corto; ahora me tocaba enfrentar a Christian y mi mente estaba sumida en todo lo vivido hoy, además de esto debía redactar un artículo, tenía mi cabeza hecha nudos, pero decidí empezar por lo mas próximo que era Christian. Al llegar me quede de pié frente aquel pequeño edificio, de color oscuro, preguntándome que diría




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