Rojo Oscuro

Capítulo 10

Sentía las delgadas gotas de lluvia caer sobre su gorra. Las nubes pesadas tapaban el cielo y por un momento Patrick pensó que el diluvio le caería encima antes de que llegara. Pero él llego a tiempo, en su gabardina oscura, sus zapatos lustrosos y el cabello castaño peinado hacia atrás.

Parecía cómodo pasando sus zapatos Gucci por el agua estancada de callejón.

A Patrick eso no le asombro. Todos se sienten cómodos en los lugares que le son familiares.

_Lindo reloj, pero es de la colección pasada_ le dijo.

Patrick recordó el reloj, aún empaquetado en su caja, de la colección actual y tirado en alguna parte de su habitación.

_Es mi favorito, además hace que mis ojos resalten y da buena la hora_ Patrick sonrió y espero a que Elegante hablara.

Patrick lo conocía lo suficiente para saber que primero examinaría con desagrado su ropa, porque Elegante olía a tela barata a kilómetros, y luego le diría algo importante.

Elegante lo miro y concluyo, como siempre, que el dinero era un desperdicio en ese muchacho.

_Me dijeron que Fantasma quiere mover su mercancía a Altos Campos ¿Qué sabes de eso?

_Que me acabo de enterar por ti, después andan diciendo que no cuentas buenos chismes.

Elegante le sonrió. Estaba tan acostumbrado a la altanería del chico que ya no lograba molestarlo como antes.

_Tienes dos años en esa escuela de pacotilla y aún no sabes quién es el proveedor de Fantasma, ni siquiera has estado cerca de saber quién es Fantasma.

_La genialidad no se puede apresurar.

_Yo que tú me apresuraría, ya esperamos demasiado y Altos Campos esta justo al límite de nuestro territorio, no queremos que Fantasma y su gente nos invada_ Elegante lo miro una última vez. Pantalones rasgados, camiseta de algodón, gorra barata y todo tan negro como su cabello y sus ojos _Me dicen que tu hermana tiene más genialidad que tú.

Patrick sonrió. Recordaba la última vez que había hablado con su hermana, aún eran niños y ambos habían discutido, porque él había decidió su bienestar por encima del de sus hermanos. Y junto un año después de su adopción, prácticamente el pasillo de la escuela se abrió mientras ella caminaba. Eran tan perecidos pero tan diferentes que a Patrick le tomo un momento reconocerla.

Su hermana solo lo miro de arriba abajo, como evaluándolo y luego lo descarto en un parpadeo.

_Yo no tengo ninguna hermana_ aseguro Patrick.

***

Hacía tanto calor esa mañana que todos parecían haberse puesto de acuerdo para amarrarse su cabello en una coleta alta. Let no podía creer la intensidad del clima, justo ayer parecía que el cielo se rompería y caería un diluvio sobre todos ellos.

Let estaba sentada en el laboratorio. Había almorzado sola porque el ensayo de Caroline se alargó, y ahora esperaba a su amiga en el incómodo y frío banco, mientras su teléfono la acusaba desde la mesa por ignorar los mensajes.

Los minutos pasaban y sus compañeros comenzaban a tomar sus lugares antes de que llegara el profesor. Let empezó a jugar con el borde de su camisa morada. Tenía poca ropa morada en su closet. Era el color que solía usar cuando no se entendía así misma. Let siempre había considerado el morado un color que estaba entre el júbilo y la tristeza.

Así que cuando Caroline cruzo la puerta del salón y miro a su amiga vestida de morado supo que vendría con un drama enorme. La última vez que había visto a Let vestida de morado fue cuando decidió ser valiente y confesarles a las personas importantes en su vida sobre su sexualidad.

_ ¿Por qué andas morada?_ le pregunto Caroline en cuando se sentó al lado de Let.

Siempre habían sido compañeras en los laboratorios, Caroline solía decir que eran tan ignorantes en la ciencia que se necesitaban para hacer un cerebro funcional.

Caroline sintió la molestia de Let cuando ella le acerco su teléfono y miro los mensajes de Diana que su amiga aún no había abierto.

_ ¿Por qué le diste mi número?_ pregunto Let.

_Porque vestiste de marrón como dos días, tu solo vistes de marrón cuando estas desanimada. Y en el cine pareció que se agradaban mucho. No le veo lo malo.

_Lo malo es que no puedes estar dándole mi número a cuanta lesbiana conoces.

_Primero que todo es bisexual y segundo tu no estas así por eso ¿Estas así porque no has visto a Joana desde que nos dejó en el cine?_ aventuro Caroline.

Let no respondió. Ninguna de las dos amigas había adquirido la habilidad del disimulo.

_Me escribió esta mañana, dijo que nos veríamos en la biblioteca después de clases para terminar con el trabajo.

_ ¡Cristo! Todo esto es por Joana. Pensé que era más grave.

Let le arranco el teléfono de las manos a Caroline y lo tiro en su mochila en un intento de no darle una patada a su amiga. Desde hacía tiempo habían dejado de darse patadas cuando se molestaban una con la otra.

_No es por menospreciar el asunto, pero Joana prácticamente te mando a la mierda.




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