romance entre un lobo y la luna

Cap.17: El lobo sombrío

Bueno mis queridos lectores, estamos llegando ya a la recta final de lo que sera la primera parte de la historia del infame Thomas Wolf y la Maravillosa y bondadosa Rossaline Moon, y ya que tuve el dia de ayer libre, tuve suficiente tiempo para sentarme a escribir y traerles otro capitulo el dia de hoy.

Despues de ver como he podido fluir y traer cada capitulo a tiempo esta semana, creo que siento la seguridad suficiente para prometerles un nuevo capitulo para este domingo por la tarde.

Un abrazo enorme para todos ustedes y no olviden suscribirse y dar like, se le quiere.

Disfrutenlo...

Caminábamos tomados de la mano de vuelta a la motocicleta para dirigirnos hacia el cine y una vez en ella ambos subimos y yo la puse en marcha. Conduje hasta el cine más cercano y allí pasamos parte de nuestra tarde viendo una película, luego de salir de allí la lleve a comer un helado y regresamos a los dormitorios a eso de las seis de la tarde.

- Cena hoy conmigo por favor, yo cocino – dijo casi suplicando.

- No tienes que pedírmelo de esa manera, basta con que me lo pidas y ya – conteste muy gentil.

Y es que si bien yo siempre había sido muy apático toda mi vida en cuanto a las personas se refiere, Rosse había logrado que una parte de mí, esa parte específicamente, cambiara, trajo luz a mi vida de una manera inexplicable y ahora no podía evitar el ser amable con ella, ni por mucho que lo quisiera intentar, eso sin contar que no quería intentarlo, pero aun había una parte de mí que seguía igual, creo que incluso empeoraba, porque conforme pasaban los días esa parte de mi crecía y se hacía más fuerte.

Eran como dos mundos en una misma persona, uno en donde había mucha luz y amabilidad, y otro completamente sombrío, cínico, con una obscuridad agobiante que te arropa y te envuelve. Había una lucha dentro de mí entre estos dos mundos, uno quería vencer al otro y tomar total control de mi personalidad y ambos se veían alimentados por Rosse. Uno de ellos crecía con el deseo de protegerla del mal que me acechaba, volviéndome sombrío, cínico, peligroso, y ese era el lado obscuro, ese que se hacía mucho más fuerte conforme mi tiempo en colmillos de lobo pasaba.

Y el otro crecía con la necesidad de ser lo suficientemente amable y gentil, para ser reciproco con ella y retribuirle tanta bondad, tratando de ser alguien mucho más abierto a relacionarme con los demás. Pero entre estos dos, la batuta del control en mí, la tenía ese lado obscuro porque pasaba más tiempo siendo lo suficientemente malicioso como para pensar mil un cosas que estaba dispuesto a hacer para protegerla, del que podía pasar con ella aprendiendo de esa inmensa amabilidad que ella transmitía.

Por supuesto este lado obscuro se veía completamente opacado y pisoteado por el lado amable y lleno de luz que se apoderaba de mí cuando estaba con ella, y es que no había manera posible alguna en que yo pudiera comportarme de manera sombría a su lado, cuando ella era tan… tan amable, tan bondadosa, tan maravillosa. Y la lucha más fuerte era tener que mantener bajo control ese lado obscuro, porque sabía que el lado que debía predominar en mi para poder ser reciproco con ella era aquel lleno de bondad, ese que Rosse había traído a la luz.

Era realmente difícil mantenerlo bajo control cuando se hacía mucho más fuerte cada día, alimentado por mi estadía en esa organización llena de mercenarios cínicos, violentos y fríos de sangre, sin una pizca de empatía y amabilidad puesto que sus instintos eran salvajes, entrenados para mantener pisado cualquier tipo de emocionalismo, esa que mi padre había liderado hasta el día de su muerte, y cuando comprendí todo eso, pude entender la razón por la cual a mi padre se le hizo tan difícil deshacerse de esa vida, por qué esa vida arruino su brillante futuro.

Y es que ese mundo es tan envolvente que si no tienes una luz que lo sobre pase, terminaras siendo arropado y atrapado por él, al punto de no poder abandonarlo, lo entendía perfectamente, comprendí el significado de aquellas palabras de mi padre “Hombres como nosotros necesitamos de alguien así en nuestras vidas” y es que hombres de nuestra clase, tan llenos de obscuridad necesitamos de una persona que nos brinde la luz necesaria para mantenernos cuerdos, para mantener al margen esa latente y sombría obscuridad que yace en nuestro interior y que conforme pasan los días se apodera más de nosotros.

Nos dirigimos hacia el dormitorio de Rosse y una vez allí ella comenzó a cocinar mientras que yo pensaba en una manera de poder estar siempre cerca de ella, y es que necesitaba esto por dos razones, la primera y la principal, era que necesitaba estar cerca de ella de alguna manera para mantenerme cuerdo y no ser envuelto por ese sofocante mundo en el que me encontraba, siendo miembro de colmillos de lobo. Y la segunda era para poder protegerla aun cuando no estuviera con ella.

Mientras ella terminaba de cocinar con una sonrisa en su rostro y transmitiendo mucha alegría mientras el humeante olor de su cocina me inundaba el olfato, inspeccione toda la habitación viendo que había una manera de mantenerme cerca de ella, de una manera un tanto cínica y perturbadora. Recordé una conversación con Josh donde me explicaba que utilizaban un método muy convencional para proteger a sus clientes en todo momento, instalando en sus celulares una especie de chip que le permitía monitorear con un sensor de pulsos electromagnéticos el estado de tensión del dueño del aparato, enviando una señal de alerta con la ubicación del cliente cuando este estuviera en peligro, al celular del agente de seguridad en cuestión.




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