romance entre un lobo y la luna

Cap.20: ¿Qué pasara con el lobo y la luna?

Desperté totalmente desorientado, una humeante taza de café sobre una mesa a mi lado, con un olor profundo y envolvente que inundaba mi nariz, inspeccione toda la habitación con mi mirada desde la camilla en la que me encontraba, y justo a centímetros de aquella fragante taza de café se encontraba la dulce Rosse, sentada en una pequeña e incómoda silla, con su sien recostada a un costado de la camilla de hospital.

Seguía sin comprender que había ocurrido cuando todo vino a mí como un destello de luz tras una fuerte jaqueca que me hizo retorcerme en mi lugar, gesticulando un leve sonido de queja desde mi garganta, en ese instante, las pasajeras imágenes de lo sucedido a horas de la madrugada recorrieron toda mi mente produciéndome dolor. Lleve mis manos a mi sien tratando de soportar el fuerte dolor de cabeza que me inundaba y que cada vez se hacía mucho mayor.

Rosse despertó igualmente desorientada, inspeccionando desde su sillita todo el lugar, tratando de entender que le había perturbado el sueño, y tras haber recuperado la orientación, me atendió sobresaltada al darse cuenta de que yo había despertado y estaba sufriendo un tremendo dolor

Tras unos minutos, la jaqueca que me atacaba ceso, y respiraba agitado, aun agobiado por el intenso dolor que había sufrido.

- ¿Estas bien? – interrogó Rosse mirando inspeccionando todo mi cuerpo, cuando otro inmenso dolor me arropo, uno proveniente de mis costillas.

Un quejido de dolor que gesticule desde mi garganta preocupo a Rosse, mientras arrugaba la cara atormentado por lo que parecían ser unas costillas rotas.

- No te muevas demasiado – sugirió ella – el doctor dijo que tenías dos costillas rotas – dijo confirmando lo obvio.

- Ya me di cuen…ta – articule con dificultad - ¿Qué fue lo que ocurrió? – interrogue confuso.

- ¿Acaso no lo recuerdas? – preguntó ella desconcertada.

- Recuerdo que perseguía a Josh en la motocicleta de mi padre y me estrelle contra el para brisas de un auto, luego él se devolvió, me dijo unas palabras, y se marchó, segundos después perdí el conocimiento – explique – ¿Cómo fue que llegue aquí?

- Yo te traje – dijo una voz desde la puerta, era Eli – encontramos a Richard huyendo y lo atrapamos, nos contó que él y Josh habían traicionado a tu padre, y que tu estaba persiguiendo a ese bastardo traidor.

- ¿Cómo me encontraste? – pregunte desconcertado.

- Fui a buscarte y note que te habías llevado la motocicleta de tu padre en lugar de la tuya – expuso él – nuestras motocicletas poseen un sistema de rastreo, así te encontré – agregó luego – cuando te halle estabas inconsciente y muy malogrado, casi mueres, tenías un trozo de vidrio clavado a un costado del cuerpo y te desangrabas, así que te traje al hospital lo antes posible; los doctores lograron estabilizarte hace un par de horas.

- Gracias Eli, no sé por qué lo estás haciendo pero gracias.

- Te lo dije, todos en la organización a excepción de esos dos desgraciados, éramos leales a tu padre, ahora somos leales a ti, y no permitiré que te asesinen como lo hicieron con tu padre.

- Gracias, en serio lo agradezco – dije cabizbajo – por cierto, ¿Qué ocurrió con la motocicleta de mi padre? – Interrogué intrigado

- La encontré no muy lejos de ti, envié a alguien a buscarla y la llevaron a un taller de los colmillos, pero desafortunadamente esta irreparable, solo podemos volver a armarla o usar partes de ella para mejorar la tuya.

- Ya veo… otra cosa, ¿Cómo llegaste aquí Rosse?

- Supuse que querrías verla al despertar – dijo Eli – y se lo preocupada que estaba por ti, así que fui por ella y la traje.

- Por Dios Thomas, casi te matas – reprocho ella casi llorando

- Lo siento Rosse, lamento haberte asustado – repuse apenado.

- ¿Asustarme?, casi me matas por la preocupación – reclamo enfadada – ya tengo suficiente con saber que mi padre estuvo involucrado en las muertes de tus padres, y peor aún, con saber que mi abuela siempre lo supo y lo ocultó, es demasiado para mí, mi padre destruyo una familia que si bien no era muy unida, era mi familia, y para colmo, tu… tu… ¿Qué voy a hacer si te pierdo a ti? Tienes que abandonar esto Thomas o vas a terminar muerto.

- Ella tiene razón Thomas – alegó Eli – si sigues con esto, así como vas, te van a asesinar, pero si de verdad quieres atrapar a Josh y hacerlo pagar por su traición entonces, estoy dispuesto a entrenarte, si es lo que quieres, como dije, no permitiré que te asesinen como lo hicieron con tu padre.

- Thomas no – regaño Rosse – no hagas esto, no merece la pena que vayas tras un estúpido deseo de venganza. Solo arruinaras tu vida.

- No hay opción Rosse, debo detenerlo – repuse con seriedad.

- Claro que la hay – afirmo ella con lágrimas en sus ojos – deja que ellos se encarguen, ¿Lo harán no? – Dijo ella mirando a Eli, quien asintió – lo ves, déjalo ya, no tiene sentido.

 Guarde silencio entre que el doctor entraba a la habitación para darme un informe de mi estado, mientras que Eli se despedía alegando que volvería al otro día.




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