Romance equivocado

Capítulo 6: El enfrentamiento a una nueva etapa

♡≪════[19/01/ 2016]════≫♡

Era mi primer día en la escuela secundaria y los nervios eran tan intensos que apenas había podido dormir la noche anterior. La ansiedad y la emoción me mantenía dando vueltas en la cama, imaginando como sería el inicio de mi primer acercamiento a la vida adolescente en la secundaria.

Como de costumbre, mis padres me levantaron a las cuatro de la madrugada para que me alistara supuestamente con tiempo y no nos agarrara la tarde para ir al colegio. Una vez alistado, mi padre se despidió de mí con un beso en la frente y nos dirigimos con mi madre en dirección al colegio, al llegar, una multitud de adolescentes esperaban con ansiedad la apertura de la puerta principal.

—Parece que no han abierto el colegio. — Exclamó mi madre, viendo a la población de estudiantes que se encontraban a las afueras del colegio.

—Si, eso veo. — Respondí, un poco cansado al ser levantado a altas horas de la madrugada.

《¡Debe ser porque llegamos una hora antes! 》

Supuestamente la hora de entrada era a las seis y media, pero a mis padres les había parecido buena idea, llevarme al colegio a las cinco y media, cuando literalmente vivíamos a unas pocas cuadras del colegio. Mi madre odia la impuntualidad del país y siempre habla de lo bueno que son otros países por la puntualidad de las personas.

《 ¡Se supone que estamos en Colombia, aquí nadie es puntual! ¿Por qué debo llegar temprano?》

Mire el reloj en la pantalla del teléfono de mi madre, eran las seis en punto, en treinta minutos abririan las puertas del colegio y en ese momento, los nervios comenzaron a apoderarse de mí al no ver a Felix cerca, trate de tranquilizarme y pensar que tal vez le había agarrado el tarde.

Sin embargo, la ansiedad crecía con cada paso, el temor a ver que él no llegaba y que posiblemente me tocaría entrar solo a ese enorme edificio me oprimía el pecho y sentía todas las miradas clavadas en mí, atentas a cada uno de mis movimientos.

《¡No puedo creer que esté nervioso! Solo es un regreso a clases…un regreso a clases en la secundaria. 》

A mi alrededor, los sonidos se entrelazaban en un torbellino caótico, amplificando el huracán de angustia que se desataba en mi interior. Fue entonces cuando una voz familiar rompió el tormento, como un faro que corta la niebla más densa.

—Disculpe, ¿Cuanto valen los pasteles de pollo? — Pregunto.

—Esos pasteles cuestan dos mil pesos, señorita. — Respondió la vendedora con mucha alegría.

Mi mirada se fijó de inmediato en aquella figura, y al enfocar con más detenimiento, reconocí a la persona que era dueña de aquella voz.

《 ¿Emma? 》

Allí estaba, frente a la vitrina repleta de pasteles, vistiendo el uniforme del colegio y eso significaba que su madre había cambiado de opinión respecto a la mudanza.

—Me puede regalar uno, por favor. — Exclamó Emma, sacando su billetera.

Verla allí, con una radiante sonrisa en los labios, me llenó de emoción y me hizo correr a abrazarla.

—¡Emma! — Grité de la emoción, mientras corría hacia donde se encontraba la venta de pasteles. — ¡Decidiste estudiar conmigo!

Al llegar a donde estaba, la abracé con fuerza, y ella respondió al instante, envolviéndome en un cálido abrazo.

—¡Hola, Jonathan! Al final, mi madre se retractó de la mudanza y me inscribí aquí contigo. —exclamó Emma con una sonrisa tan amplia que no pude evitar sonreír también. — Dime, ¿estabas nervioso por el primer día de secundaria?

—Un poco… pero me alegra que estés aquí conmigo.—Respondí con una sonrisa nerviosa.

Mi madre observaba la escena en completo silencio, como era habitual en ella. No le gustaba mucho hablar con la gente y rara vez se relacionaba con otros padres de familia o con los estudiantes; decía que todos tenían una mentalidad demasiado limitada. Mientras hablábamos entre nosotros, el sonido repentino de una puerta al abrirse quebró la calma del momento.

—Parece que finalmente abrieron las puertas del colegio. — Exclamó mi madre, dirigiendo su mirada hacia nosotros.

Ambos permanecimos en silencio, observando cómo las puertas del colegio se abrían lentamente ante nosotros, cruzamos miradas cómplices, tratando de confirmar silenciosamente que estábamos listos para dar el siguiente paso.

—Adiós, ma’ — Exclame, mirando a mi madre con un poco de vergüenza ya que era muy poco el cariño que nos demostrabamos mutuamente.

—Adiós. — Respondió mi madre con una sonrisa y luego colocó su mano en mi cabello para acariciarlo.

Esas pequeñas acciones eran la forma en que mi madre expresaba su cariño, nunca lo hacía con palabras, pero de algún modo, esos gestos silenciosos lograban llenarme de una profunda alegría.

—Hasta luego, señora Karla. — Exclamó, haciendo una señal de despedida. — ¡Vamos, Jonathan que Felix nos debe estar esperando!

Al escuchar sus palabras, esbocé una sonrisa cómplice y juntos emprendimos el camino hacia el colegio, dando inicio a nuestra aventura en la secundaria. Al cruzar finalmente las puertas del colegio, observamos que el patio estaba repleto de estudiantes de todas las edades, agrupados en pequeños círculos, algunos riendo y otros estaban nerviosos como yo.



#4950 en Novela romántica
#1344 en Fantasía

En el texto hay: humor, omegaverse, romance

Editado: 04.02.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.