Romance equivocado

Capítulo 15: Lucy

♡≪════[05/04/ 2016]════≫♡

Habíamos salido al descanso, como de costumbre ambos fuimos a acompañar a Emma hacia la cafetería del colegio, para que comprara su merienda, mientras la esperábamos en una esquina del lugar, sentí que alguien me tocaba suavemente el hombro.

—¡ Jonathan, ven que Lucy quiere hablar contigo un segundo! — Exclamó Daniel.

Lo mire confundido, debido a que nunca había hablado con aquella chica, así que me pareció extraño que de repente quisiera hablar conmigo.

—¿Conmigo? —dije un poco confundido.

Daniel asintió en silencio, mi mirada se dirigió hacia Felix por un momento y él me hizo un gesto para que me fuera, indicando que se quedaría allí esperando a que Emma terminara de comprar la comida. Asentí en silencio ante su gesto y entonces aquel chico tomó mi brazo, llevándome hasta el lugar donde se encontraba Lucy.

— ¿De qué quieres hablar conmigo, Lucy? — Dije con curiosidad.

La chica me miró de arriba abajo como si me estuviera analizando por completo y luego respondió.

—He escuchado algo y quiero que seas sincero conmigo. — Respondió, dirigiendo su mirada hacia Daniel.

—¿Qué escuchaste? — Pregunté con mucha más curiosidad.

Lucy me observó silenciosamente y luego de unos segundos, lanzó una pregunta.

—¿Sientes algo por mi hermano mayor, Samuel?

La miré, tratando de descifrar si estaba bromeando, pero su expresión era completamente seria, aunque curiosa.

—¿Qué? No, claro que no… —dije, bajando la mirada rápidamente.

Lucy entrecerró los ojos y me estudió con esa mirada suya que parecía ver más de lo que uno decía.

—Ajá… —musitó, sonriendo con malicia—. No me mientas, se te nota claramente en la cara.

—No es verdad —insistí, aunque incluso yo mismo no estaba segura de lo que sentía.

Lucy soltó una risita y, aunque no obtuvo una respuesta clara, no pareció molesta.

—¡Me encantaría mucho ser tu cuñada! —exclamó de pronto, como si ya todo estuviera decidido—. Así que si necesitas ayuda, ya sabes, para acercarte a él o algo, cuenta conmigo.

La miré, completamente en shock y antes de que pudiera decir algo más, dio un paso hacia atrás con una gran sonrisa.

—Bueno, me tengo que ir. —dijo, dándome un guiño—. ¡Nos vemos!

Y así, sin más, aquellos dos personajes se marcharon, dejándome solo en mitad del patio, con la cabeza hecha un lío y el corazón latiendo más rápido de lo que me hubiera gustado admitir. Caminé nuevamente hacia la cafetería y vi a Félix junto a Emma, quien me esperaba con su comida recién comprada, apenas me vieron, se acercaron a mí.

— ¿Qué pasó? ¿Por qué Lucy se te acercó a hablarte?

Por unos segundos me quedé en silencio, ni ya mismo entendía el significado de aquella extraña conversación que había tenido con Lucy, así que no sabía qué decirle a Emma para responder a su pregunta.

— Nada importante, solo cosas de la escuela. — Respondí, tratando de evadir el tema.

Emma alzó una ceja y miró a Félix por un momento, como si no terminara de entender lo que acababa de escuchar, por sus expresiones, parecía que sospechaban que había algo más detrás de esa respuesta, pero prefirieron no decir nada.

Cuando el timbre anunció el final del descanso, regresamos al salón y tomamos asiento, la profesora no tardó en llamar nuestra atención; encendió su computador y lo giró para que todos pudiéramos ver la pantalla, en ella apareció una ruleta digital, colorida y llamativa.

—Hoy el trabajo en grupo será al azar —anunció—. La ruleta decidirá con quién trabajan.

Un murmullo general recorrió el salón, algunos cruzaron los dedos, otros soltaron quejas anticipadas y yo solo miré la pantalla, esperando que el destino no fuera cruel conmigo. La ruleta comenzó a girar, y uno a uno los grupos fueron formándose, cuando finalmente se detuvo en nuestros nombres, sentí un pequeño sobresalto.

════ ⋆★⋆ ════

Grupo cinco: Emma Cardenas, Lucy Ibarra y Jonathan Navarro

════ ⋆★⋆ ════

Emma y yo nos dirigimos una mirada, luego, casi que de forma sincronizada volteamos a mirar a Lucy y ella nos dedicaba una sonrisa tranquila, como si ya hubiera esperado ese resultado. Un par de filas más atrás, Félix quedó en grupo con Daniel y otro chico beta del salón, cruce miradas con él por un segundo, no parecía molesto, solo incomodo.

La clase avanzó entre indicaciones, apuntes rápidos y el sonido constante de lápices sobre el papel y al final, cuando la profesora dio por terminada la sesión, Emma fue la primera en acercarse a Lucy.

—Oye, ¿te parece si hacemos el trabajo en mi casa? —preguntó con naturalidad—. Podemos vernos a las dos de la tarde.

Lucy dudó apenas un segundo antes de asentir.

—Sí, no tengo problema.

Emma sacó un pequeño papel de su cuaderno y escribió su dirección con cuidado, luego se lo entregó.

—Aquí está la dirección, nos vemos entonces.



#4950 en Novela romántica
#1344 en Fantasía

En el texto hay: humor, omegaverse, romance

Editado: 04.02.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.