Romance equivocado

Capítulo 15.2: Lucy

♡≪════[05/04/ 2016]════≫♡

Fui el primero en llegar a la casa de Emma, ella me recibió con mucho entusiasmo y empezamos buscando información, mientras llegaba Lucy. Cuando finalmente llegó, observamos que estaba Samuel a su lado, parecía malgeniado, como si su abuela lo hubiera obligado a cuidar a su hermana menor en todos lados, al pasar de las horas, los tres estábamos intentando avanzar con la cartelera y Samuel, parecía que empezaba a aburrirse en aquella casa.

Su mirada se dirige hacia la ventana, viendo ansiosamente un árbol de mango que estaba cerca de la casa de Emma.

—¡Hey, Jonathan! ¿Te gustaría hacer algo divertido? — Exclamó Samuel con una gran sonrisa.

—¿Algo divertido? — preguntó, mientras lo miraba con confusión.

—Sí, mira ese árbol de mangos. ¿Qué te parece si vamos a bajar algunos? — Respondió aquel alfa.

—B-bajar mangos... ¿ahora? — Respondí tartamudeando por los nervios.

Samuel soltó una pequeña risa, como si le hiciera gracia la forma en que reaccioné.

—Sí, ahora... Será divertido, ¿no crees?

Me negué, debido a que me daba pena dejarles todo el trabajo a mis compañeros, sin embargo, ella me miraron con esos ojos insistentes, como si me dijeran que me llevara a ese tipo del lugar, para que dejara de molestar y pudieran terminar el poco trabajo que ya tenian, asi que lo mire y finalmente respondí:

—Bueno... Está bien.

Samuel, que había estado esperando mi respuesta con atención, sonrió de inmediato.

—¡Sabía que dirías que sí! —exclamó, y de inmediato salió corriendo—. ¡Voy por una bolsa!

Lo vi revolver entre unas cajas hasta que encontró una bolsa grande y algo polvorienta.

—Esta sirve —dijo, sacudiéndola con las manos—. Vamos.

Nos fuimos hacia el árbol de mangos que estaba al fondo del parque y aquel chico no dudó ni un segundo en subirse como si lo hubiera hecho mil veces, mientras yo me quedaba abajo, sosteniendo la bolsa y mientras me aseguraba de que los mangos no me cayeran encima de mi cabeza.

—¡Atrápalos bien! ¡No quiero que se aplasten! —gritó desde arriba, riéndose.

—Tú preocúpate por no caerte —le respondí, levantando la bolsa.

El chico soltó una risa y siguió bajando aquellos mangos, cuando ya teníamos suficiente, Samuel se descolgó del árbol de un salto.

—Ya con esto alcanza —dijo mientras descendía, limpiándose las manos en su pantalón—. ¿Vamos al parque?

Caminamos juntos hacia el parque, al llegar, Samuel se lanzó sobre el césped y se dejó caer como si fuera el rey del lugar.

—¡Mi vida no es tan mala! —exclamó, abriendo los brazos con dramatismo y una sonrisa cargada de falsa arrogancia—. De hecho, podría decir que es casi perfecta…

Me distraje observando las nubes, cuando sentí que algo me rodeaba, Samuel, en un movimiento rápido, me atrapó entre sus brazos, acercando su rostro al mío.

—Solo me falta un novio lindo a mi lado.

Me giré sorprendido, buscando sus ojos.

—¿Qué? ¿que estas…

— Nada. —respondió, alzando una ceja—. Solo me aseguraba de que no te sentaras encima de los mangos.

《 ¡Este idiota se esta haciendo el loco, no creo que me lo haya imaginado!》

Me separé un poco, tratando de aclarar mis pensamientos, sentí que el corazón latía con fuerza dentro de mi pecho, noté como él desvió la mirada por un momento, pero luego volvió a hablar, lanzándome una mirada rápida de reojo, como si también estuviera esperando una reacción que no llegaba.

—¿ Tu eres beta, cierto? — preguntó Samuel con curiosidad.

—Sí… ¿por qué? — Respondí, confundido por aquella pregunta.

—No sé... No pareces ser un beta…Eres como... demasiado tierno para serlo... Pensé que eras omega al principio, pero no emites feromonas.

《¿Demasiado tierno? ¿No emito feromonas?》

Es lógico, soy un omega recesivo y mis feromonas no son tan evidentes, por eso es fácil para mí fingir ser un beta, aunque esa respuesta me dejó sin palabras, Samuel parecía analizarme, su mirada se sostuvo en la mía unos segundos más, y luego desvió los ojos como si nada hubiera pasado.

El ambiente se relajó un poco cuando empezó a hablar de otra cosa, el tono de voz cambio a unos más serio.

—Yo solía crear videos para internet con un amigo, ¿sabes? — Exclamó Samuel mirando hacia el cielo.

—¿En serio? — Respondí con mucha curiosidad.

—Sí, teníamos bastantes seguidores y todo eso…. Pero nos borraron la cuenta por copyright —dijo con un encogimiento de hombros.

—¿Y no pensaron en volver a empezar?

—No.… no vale la pena intentarlo ¡No hubiera sido lo mismo! —murmuró. — Además ya no hablo con ese tipo…

El rostro de Samuel parecía triste de un momento a otro, como si hubiera recordado algo que no quería y antes de que pudiera decir algo más, vi a lo lejos la figura de mi padre acercándose y me puse de pie rápidamente.



#4950 en Novela romántica
#1344 en Fantasía

En el texto hay: humor, omegaverse, romance

Editado: 04.02.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.