Romper la regla

CAP XII

- Mientes, eres un mentiroso, te irás, me dejarás siempre desapareces -.

Afirme, mientras me alejaba de él

- No me iré Lucy -.

- ¡No te creo! -.

- Lucy…, dos meses… dame dos meses y si en ese tiempo no estás convencida de poder quererme, te dejaré en paz… pero… si en dos meses puedo convencerte de lo contrario, entonces me darás una oportunidad -.

- Si te atreves a mentirme o a irte, te mataré -.

- ¿Eso es un sí? -.

- Sí, pero no tendrás otra oportunidad -.

- Eso es todo lo que necesito -.

Sonrió como si hubiera ganado la lotería y me cargó, fue todo el camino dando saltos de alegría y me sentí muy feliz de verlo así, hace muchos años había dejado de sonreír… Después de tener una charla acordamos algunas reglas, además mantendríamos nuestra relación falsa por ahora, debo demostrarle a mamá que se equivoca en cuanto a los planes que hizo conmigo, ahora Luke está a mi lado, y eso es increíble, él es increíble, pasaremos mi cumpleaños juntos estoy demasiado emocionada, si él supiera que el simple hecho de que diga mi nombre me vuelve loca, entendería que no necesita dos meses, cinco minutos son suficientes, pero lo voy a dejar sufrir un poco más, de haber sabido que el sentía lo mismo, no lo habría dejado ir, después de todo ambos estábamos sufriendo…

Dos días después:

Fui forzada a venir a la escuela, quería quedarme en casa hoy, ya que voy todos los días y soy aplicada quería descansar, pero no me lo permitieron, lo único bueno que le encuentro son un montón de chicos y chicas dándome detalles por mi cumpleaños y el hecho de que Luke prometió venir a buscarme y ya estoy esperándolo, esto de la reina del baile ha progresado demasiado, pero no guardo esperanzas, solo una pequeña ilusión ya que, según las estadísticas de Amy la balanza se inclina ligeramente hacia mí, y como me encantaría ganarle a Lia.

- Pequeña -.

Luke llegó y me abrazo por la espalda, dejando un suave beso en mi mejilla

- Luke -.

- Perdóname por tardar, estaba envolviendo tu regalo -.

- ¿De verdad?, ¿puedo saber qué es? -.

- Paciencia, primero toma -.

Extendió su mano con un ramo de rosas rojas, sonreí, amo las rosas, en especial las rojas

- Son hermosas -.

- No tanto como tú -.

Me reí, Luke nunca dice cosas así

- Entonces sabes ser tierno -.

- Obvio, solo que lo oculto bien, tú sabes que las chicas me persiguen -.

Me guiño el ojo y solté una carcajada

- Eres bastante creído -.

- Yo que tú tendría cuidado Lucy, porque su corazón cambia con facilidad -.

Una irritante voz interrumpiendo el momento, Lia

- Gracias Lia, lo tendré en cuenta, y también deberías tener cuidado, para Charles tú siempre estarás en último lugar -.

Charles se río, y Lia me hizo una mueca

- ¿De dónde salió tanta confianza?, tú no eras así Lucy -.

- ¿Y de donde salió tanta hipocresía?, tú no eras así Lia? -.

Demasiada tensión en el aire, ella sonreí con hipocresía

- En fin, feliz cumpleaños, al menos si se acuerda del tuyo -.

Mire a Luke un poco confundida, Charles me felicito y luego se marcharon, Luke abrió la puerta del coche para mí, como todo un caballero

- ¿Tienes abre pequeña? -.

- Si un poco -.

- Genial -.

Condujo hasta un restaurante lujoso, a menudo comíamos ahí con nuestras familias

- Sabes qué no es necesario que gastes de mucho, ¿verdad? -.

- Contigo todo es necesario pequeña, pero en realidad no vamos a ir allí, iremos allá -.

Dijo señalando la azotea del edificio, mis hermanos y yo solíamos pasar tiempo ahí, por eso me sorprendió un poco

- Interesante -.

Subimos por el elevador hasta la azotea, ahí estaba una pequeña estufa e ingredientes

- Voy a cocinar para ti, así que no puedes quejarte -.

- ¿Quién te dijo de este lugar?, además, ¿sabes cocinar? -.

- Aprendí a cocinar hace unos años y tu hermano es mi mejor aliado -.

- De acuerdo, ¿qué vas a cocinar? -.

- Aún es secreto -.

- Bueno, entonces al menos déjame ayudarte -.

- No, tú solo debes sentarte y esperar yo me encargo -.

- Por si no lo notaste Lukas no era una pregunta -.

Me puse el mandil, y él volteo los ojos

- Eres bastante terca -.

- ¿Ya te estás arrepintiendo? -.

- No, de hecho, eso me gusta de ti -.

Tuve que desviar la mirada, aún me pone nerviosa, empezamos a cocinar, después de un ratito estaba moviendo la pasta




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