Rosa del Sacrificio

Dos

Leo

Después de la aparición del hechicero, el director tomó la palabra con visible nerviosismo e intentó tranquilizar a los estudiantes, asegurando que su aparición no representaba peligro y que siempre se mostraba de esa manera. Asimismo, él nos recalcó que era nuestra oportunidad de ver a la bestia y que para protegernos, se nos entregaría un pétalo de la rosa, cuya eficacia fue puesta en duda por uno de los alumnos. Sin responderle, el director se hizo un corte en la mano y demostró cómo el pétalo deslumbraba un brillo, sanando la herida al instante, probando así su poder. Posteriormente, colocaron en el escenario aquella rosa rara, especial y única, para que todos los alumnos pudieran conocerla bien. Se podía apreciar con claridad sus pétalos aterciopelados de un rojo carmesí intenso, a lo largo de su tallo se aferraban pétalos con brácteas espinosas y largos estambres que se extendían como las patas de una araña. Al terminar de verla, nos dieron a cada uno aquel pétalo y finalmente, el director nos ordenó dirigirnos al comedor, para celebrar nuestro inicio de clases con un gran banquete y en compañía de todos los estudiantes de la academía.

El gran comedor rebosaba de voces y movimiento. Estudiantes de todos los grados ocupaban sus lugares. Cuando Leo se acercó a la mesa, uno de sus amigos, Alan, lo recibió con preguntas ansiosas. —¿ Por qué tardaron tanto? y ¿Qué tal estuvo la ceremonia? —. Leo relató lo ocurrido a detalle. Las miradas de asombro no tardaron en aparecer.

—Ahora ese tipo debe creerse especial —dijo Alan con desprecio—. El hechicero estuvo cerca de él. En verdad lo detesto.

—¿A quién? —preguntó Leo.

—A Kyros, aquel joven que tiene una corbata con líneas rojas —respondió Alan, señalándole con la mirada.

Leo miró en aquella dirección que señalaban los ojos de Alan y lo reconoció de inmediato, era aquel joven que estaba en el escenario y leyó aquella historia. Kyros estaba caminando a cierta distancia y se sentó. Parecía tranquilo, aunque se notaba que sus piernas temblaban levemente sin razón. Seguidamente, él colocó unos guantes de plástico sobre otros guantes, algo que no tenía demasiado sentido.

—¿Por qué lo odias? —preguntó Leo, regresando su mirada a Alan.

—Porque se cree superior e inteligente y es el elegido para ir al reino Niebla—rió sarcásticamente.

— Una cosa que te falto agregar, es raro. ¿Quién come con guantes de doctor? –dijo otro.

—Tiene a todos los profesores en la palma de su mano y siempre se la pasa leyendo —añadió otro más y continúo—. A veces parece que habla solo y si lo saludas, te ignora. Ni se te ocurra tocarlo, Montiel te parte la cara.

—Lo bueno es que Montiel está suspendido —dijo Alan entre risas.

Cuando llegó el momento de servir la comida, Leo tomó su bandeja, hizo una selección elaborada de su comida favorita y regresó a la mesa. Estaba a pocos pasos de llegar a su asiento cuando alguien chocó bruscamente contra él, haciendo que toda la comida que llevaba en la bandeja cayera. —¡Ohhh! —exclamaron varios.

—Lo siento —dijo aquel joven que chocó con su bandeja, sobándose la cabeza.

Él observaba su bandeja vacía suspirando y luego echó un vistazo para ver dónde había caído toda su comida. Resulta que cayó sobre un estudiante sentado.....para su mala suerte, fue Kyros. Él se levantó cubierto de restos de comida y fijó la mirada en Leo.

—¡Perdón! —dijo Leo, dándole un pañuelo y agachándose para recoger lo que había caído al suelo —. Fue un accidente.

De repente, sintió algo frío y húmedo caerle sobre la cabeza. Al alzar la vista, Kyros le estaba vaciando un jugo de naranja encima.

—¿Qué demonios te pasa? —exclamó Leo levantándose—. ¡Te dije que lo sentía!.

—¿De verdad creíste que un solo “lo siento” lo solucionaba todo? —respondió Kyros con una sonrisa cargada de ironía y alzando una ceja—. Además, necesitas refrescarte un poco la cabeza.

Se miraron fijamente hasta que una voz los interrumpió. —A la oficina del director. Ambos. ¡Ahora mismo!.

En la dirección, cada uno explicó su versión. Los testigos confirmaron que el choque había sido un accidente. Kyros se disculpó por el malentendido y Leo aceptó, el director dio el asunto por terminado y le pidió a Leo que se retirara. Más tarde, él fue al dormitorio. Necesitaba desempacar, bañarse y prepararse para las clases de mañana. El cuarto se encontraba en el primer piso y era uno de los pocos cuartos que incluía baño privado. Era acogedor, grande y ordenado. Él tenía claro que no dormiría sólo, tenía que compartir su cuarto con alguien más y se preguntaba cómo sería su compañero. Tras bañarse y cambiarse, escuchó la puerta abrirse lentamente.

—Ah, debes ser mi… —giró su cabeza para verlo y se sorprendió dejándolo sin habla.

Era Kyros.

—¡¿Qué haces en mi cuarto, Quintana?! —exigió Kyros.

—Nuestro cuarto dirás, Kyros —respondió—. Soy tu nuevo compañero de cuarto.

—Imposible. Este cuarto es de Igor y mío. Yo pagué por él.

—Supongo que no fue suficiente.

Le dedicó una sonrisa, Kyros masculló algo y salió del cuarto cerrando la puerta fuertemente.

—De todas las personas… —suspiró rodeando los ojos.

Una alarma resonó en el dormitorio.

Esta noche aparecerá la bestia. Lleven siempre el pétalo con ustedes.

Quienes deseen verlo, diríjanse al tejado.

Leo no dudó y fue con mucha curiosidad al tejado, la noche cayó sobre la academia y desde el techo, los estudiantes observaban el horizonte. Una silueta colosal emergió a lo lejos entre la niebla y se escuchó un rugido que cortó el aire, no duró mucho. Al poco tiempo, la bestia se perdió entre la niebla y todos regresaron a sus dormitorios, algunos estaban asombrados y otros con miedo. En el momento que Leo entró al cuarto, estaba completamente oscuro y había un olor desagradable que flotaba en el aire. Leo se tapó la nariz, encendió la lámpara y abrió la ventana. Miró un momento a Kyros y su dosel de cama estaba cerrado. <<¿Cómo puede dormir con este olor…?>>, pensó y después apagó la lámpara para irse a dormir.



#2054 en Fantasía
#6210 en Novela romántica

En el texto hay: thriller, drama, rivales enamorados

Editado: 18.03.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.