¸.·✩·.¸¸.·¯⍣✩ Roses and Heart ✩⍣¯·.¸¸.·✩·.¸

ଘ♡ଓ❦Capítulo 2: tu y yo, una vez más ♡ଓ❦

La hierba crujía suavemente bajo los pies de los dos jóvenes que rondaban por el bosque. Ninguno de los dos había hecho aviso previo de su ausencia a los demás adultos en la sala; como siempre habían escapado, motivados por estar solos en su mundo de amor.

Al lado de un joven Jack, aún débil tras un accidente altamente grave, caminaba sujetado a su gran acompañante;Liam, Liam Cornelius Lewis. El mismo sujeto que en la actualidad desearía matar.

Ambos sonreían y bromeaban de situaciones recientes que habían ocurrido en el hogar que ambos compartían, Liam como aprendiz de Erik, y Jack, como su hijo consentido y algo sobreprotegido.

Llegaron a un prado, el favorito de Jack en ese entonces; ambos se sentaron bajo una manta, mirando las estrellas, como cada una resplandecía en el cielo azul junto con la gran luna, que acompaña el fulgor ya existente, más que felices. Lindos momentos para dos jóvenes que aún no estaban corrompidos por un futuro cruel y degradante. Ambos tenían esperanza y sueños, grandes soñadores, pero la realidad se encargó de quebrar y torcer los deseos como siempre.

Actualmente Jack se encargaba de seguir caminando hasta el almacén. La brisa lo golpeaba cada vez más fuerte, por alguna razón, después de días con un sol radiante y un clima cálido rodeando la ciudad, con gente caminando animadamente a su alrededor, ahora parecía que la ciudad se había apagado y ensombrecido, además de aproximarse una neblina densa que no se veía desde invierno; aunque tal vez solo sea su paranoia y sus nulas horas de sueño.

Después de unos pasos más, logró estar frente a las bodegas. Un lugar sucio, desgastado, pero perfecto para todas las mafias, reuniones y cualquier pedido indebido o condenado en la sociedad; eso hasta que logró apropiarse del territorio, manchando otra vez sus manos de sangre de alguien más y dejando más atrás al chico que Erik se esforzó por criar.

Por primera vez no había llevado su máscara para cubrir su identidad, ¿De qué serviría? nada. Liam sabe todo, ni siquiera vale la pena intentar ocultarse. Miró fijamente la puerta, estando consciente que estaría detrás; probablemente un hombre arrogante que disfruta jugar con sus presas, pero, él no sería una.

Dió un gran suspiro, escondió la pistola y la navaja, pero teniendo un fácil acceso, en caso de que todo se torciera a una lucha violenta, y con dedos temblorosos, empujó la puerta. El resonar de sus zapatos lograba un gran eco que se esparcía por todo el lugar, la luz de luna que lograba colarse por el gran ventanal del techo le daba una atmósfera tétrica. A su lado millones de contenedores apilados le acompañaban,sintiéndose pequeño al lado de ellos, como alguien que podría ser aplastado en segundos y morir como nada.

Siguió dando algunos pasos, adentrándose más dónde la oscuridad parecía infinita, observó el lugar una vez más, no veía nada, ningún indicio de algún otro ser allí con él.

-Que imbécil fui por creerle-. giró sobre sus talones, y una evidente mueca de cansancio y fastidio se formó en su rostro.

El imbécil anormal lo había hecho perder el tiempo al hacerle venir hasta allí, le había ensuciado su armario, y probablemente su pobre gato ya debía estar maullando buscando con quién dormir y acurrucarse, incluso, perdió tiempo valioso que pudo haber usado para descansar y que el hechizo descanse también. Un cretino sin duda.

Estaba a unos pasos de la puerta cuando escuchó como el gran metal de los contenedores empezó a producir un ruido constante de pisadas. A lo lejos aparecía una risa, profunda y bastante baja. Jack sacó a relucir su pistola lo más rápido que pudo; pero, todo se volvió a callar en pocos segundos.

Dejaron de escucharse los crujidos del metal, dejó de escuchar la risa, solo había un largo y tortuoso silencio. Jack escuchaba con atención cada que creía que un nuevo sonido aparecía y apuntaba el arma lo más rápido que podía. Había olvidado completamente cómo era tratar con Liam y sus juegos previos.

Y cuando creyó que había terminado, escuchó una respiración pesada, y, con una rapidez sorprendente, disparó. Lo único que escuchó después de eso fue el cañón de la pistola después del tiro.

El lugar se había callado, el silencio sepulcral le daba en los huesos con un frío que calaba, ¿Podía ser tan fácil?

Retrocedió, con pasos muy lentos, cada paso resonando en un eco profundo y violento, y cuando creyó que podía enderezarse e irse, sintió el piso frío en su mejilla, su arma alejarse unos metros de él, quedando fuera de su visión y cuando logró voltear sus ojos, lo vio otra vez, Liam.

El hombre estaba encima de él, apretando su cabeza contra el suelo y presionando ligeramente la espalda; como siempre, el maldito bastardo sabía bastantes debilidades de él, y juega con ellas.

-Hola Jackie, tanto tiempo ¿No crees?-sonrió, sacando a relucir sus colmillos lobunos y una mirada oscura; analizando a su presa.

Jack soltó un gruñido y empezó a retorcerse bajo Liam, y con la fuerza que tenía, logró lanzar a Liam un puñetazo cerca de la boca, lo suficientemente fuerte para poder distraerlo y huir del lugar en que Liam lo tenía aprisionado.

Liam se llevó una mano a la boca con lentitud, tocando la herida y el hilo de sangre que escurría por su boca ahora, se levantó con un ligero suspiro y un ruedo de ojo, observo a Jack una última vez, y empezó a caminar dónde él con una lentitud controlada, sonriendo arrogantemente mientras daba cada paso

Jack, solo atino a correr a buscar su pistola, su respiración estaba acelerada y el sudor brotaba por su frente, ignoraba el dolor que su espalda le estaba generando y las constantes punzones que su espalda baja le producían, como pequeños cuchillos clavándose cada vez más profundo en su espalda. Lo único que quería era llegar a su pistola.

Cuando la encontró, cercana a la oscuridad de la bodega, apuntó a Liam, Pero este ya no estaba frente suyo, maldijo en voz baja, había bajado la guardia y olvidado una lección básica de su juventud. Nunca pierdas de vista al enemigo.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.