Rotten Farm

Capitulo 16

## 16: Todos los caminos llevan a Roma

Los ecos de la devastadora detonación térmica comenzaron a apaciguarse, dejando un silencio sepulcral interrumpido únicamente por el goteo de fluidos y el crujido de la madera quemada. En el centro del cráter de la cancha de baloncesto, Caps se encontraba en su límite biológico absoluto. Jadeando con violencia, con la ropa hecha jirones y el cuerpo ensangrentado por la descomunal sobrecarga celular de la Fase Dos, el chico colapsaba internamente.

Desde las sombras de la retaguardia, Grisham emergió entre el humo, observando la escena con una fijeza calculadora, dos de sus aliados le acompañaban.

*«Ese maldito poder...»*, analizó la líder terrorista en silencio, apretando los dientes. *«Esas son las armas biológicas que Scorpio Corporation posee en secreto. Definitivamente, debemos eliminarlo antes de que regrese a sus manos»*.

Las fuerzas abandonaron el cuerpo de Caps. Soltando una risa ahogada, ronca y cargada de ironía, el chico cayó de rodillas sobre los escombros, al borde del desmayo.

*«Jajajaja... Lo... Lo derrote...»*, pensó, justo antes de que su visión comenzara a tornarse negra.

Grisham avanzó a paso firme, levantando su arma para apuntar directamente a la cabeza del ejecutor indefenso. Sin embargo, el viento cortante de unas hélices pesadas interrumpió el veredicto. Un helicóptero blindado de comando mayor descendió sobre el techo colapsado del gimnasio. En un parpadeo, decenas de guardias tácticos de Scorpio Corp rapelaron hacia la pista, rodeando con armas de gran calibre a Grisham y a sus dos acompañantes.

De la cabina de la aeronave descendió una silueta imponente. Era un hombre robusto, calvo, de facciones severas y vistiendo un traje elegante de corte impecable que contrastaba con el dantesco escenario de guerra. Vickass Law, el líder supremo de Scorpio Corp, había entrado en acción.

Grisham no bajó el arma, sosteniéndole la mirada con hostilidad.

—Vickass... Law... —pronunció la mujer con veneno en la voz—. El líder de la corporación en persona. Vaya... Veo que has venido tú mismo por el niño. Debe ser un espécimen sumamente importante para ti, y que atrevido de tu parte venir a la guerra en traje de gala.

Vickass avanzó unos pasos, acomodándose los puños de la camisa con una calma sociópata que helaba la sangre.

—Solo vine a poner la basura en su lugar —declaró Vickass con una voz profunda, desprovista de cualquier empatía—. Verás, pocas cosas en este mundo logran sacarme de quicio. Pero lo que ustedes han provocado esta noche... Muchos de mis colegas inversionistas probablemente han perdido a sus hijos en este bloque estudiantil. Por suerte, mi Eva está a salvo. Aún así... voy a divertirme con ustedes. Los convertiré en monstruos grotescos y disecaré sus cuerpos para exhibirlos en mi oficina.

*«Maldición...»*, analizó Grisham, sintiendo la abrumadora presión militar del entorno. *«No podemos luchar en estas condiciones. Si se inicia el fuego cruzado, estamos perdidos. Debemos crear una distracción masiva para poder huir... Me llevaré al niño conmigo, él será mi premio de consolación»*.

Vickass esbozó una sonrisa tétrica y soltó una risa corta.

—Jujuju... No tienen idea de lo que han desatado. Me han hecho enojar... y créeme, no soy un hombre agradable cuando estoy enojado.

Con un movimiento sutil, Vickass levantó su mano derecha y apuntó directamente con el dedo índice a uno de los soldados de los Avengers que acompañaba a Grisham y custodiaba el flanco izquierdo.

En un milisegundo, la estructura genética del Avenger reaccionó de forma espantosa. Sus huesos se triplicaron, rompiendo la piel en una mutación biológica instantánea que lo transformó en una aberración deforme, desatando el caos absoluto en los alrededores. Grisham abrió los ojos con horror y sorpresa al ver cómo, con un simple gesto de la mano de Law, dos de sus camaradas se convertían en bestias salvajes que comenzaron a despedazarse entre sí.

*«¿Cómo...?»*, pensó Grisham, con el pánico frío trepándole por la nuca. *«¡¿Él los ha transformado con solo señalarlos?!»*.

—Hahaha... ¿Qué pasa? —se mofó Vickass, fijando sus ojos despiadados en la líder—. ¿Tienes miedo?

El dedo de Vickass se movió horizontalmente, apuntando con precisión hacia Grisham.

Al instante, una presión interna y abrasadora estalló en el brazo izquierdo de la líder de los Avengers. Las venas de su extremidad comenzaron a hincharse con un color negro purulento. Comprendiendo de inmediato el destino biológico que le esperaba, Grisham demostró una templanza brutal: desenvainó el cuchillo Bowie militar de la funda fijada a su bota izquierda con la mano derecha y con un grito de agonía pura, se cercenó el brazo izquierdo de un solo tajo limpio para frenar la infección.

La sangre brotó a borbotones mientras Grisham caía de rodillas, con una mirada que mezclaba el odio más profundo con una fatiga terminal.

—Vaya... Tienes agallas, perra —admitió Vickass, sin perder la sonrisa—. Pero solo estás prolongando lo inevitable.

Justo cuando los guardias corporativos se disponían a abrir fuego para ejecutarla, una serie de cohetes de impacto pesado golpeó las posiciones de Scorpio Corp. Las explosiones sucesivas levantaron una densa e impenetrable pantalla de humo que cegó las aeronaves. Para sorpresa de Grisham, el contraataque no provenía de sus hombres, sino de dos siluetas en principio desconocidas que irrumpieron en el perímetro: Flayer y Juda, Grisham pareció reconocer las rastas y las cicatrices de un viejo conocido.

— Judá, lléva a Caps con killana, rápido!!— Judá tomó el cuerpo de Caps tan rápido como pudo, y se puso en marcha sin mediar palabra.

—¡¿Qué demonios haces aquí?! —alcanzó a bramar Grisham, reconociendo el rostro de Flayer—. Tú...

—Tu maldito brazo necesita ser tratado ahora mismo —la cortó Flayer con brusquedad, cubriendo la retirada con fuego de supresión—. ¿Quieres ponerte a discutir de ideologías o prefieres hacer algo al respecto para no morir desangrada? Hay una ambulancia con equipo médico esperando a las tres en punto. ¡Muévete!



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En el texto hay: ciencia ficcion, virus, mundo distopico

Editado: 09.06.2026

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