Rubí: Convergencia Libro 3

Capitulo 8 : Contagio

El grito de Kai…no fue humano.
El aire se quebró.
Como si la realidad misma reaccionara.
Tomás se cubrió los oídos.
—¡KAI!
Pero ya no había respuesta.
No de la forma que esperaba.
Kai seguía de pie.
Pero inmóvil.
El eco lo estaba tocando.
No con manos.
Con algo más profundo.
Oscuridad.
Ruido.
Fragmentos de memorias.
De Kai.
De otros.
De nadie.
—Interfaz establecida.
Kai respiraba agitado.
—Sacate de mi cabeza…
—Análisis en curso.
Silencio.
—Estructura anómala.
Kai sonrió.
A duras penas.
—Te dije… soy un desastre.
ABSORCIÓN PARCIAL
El eco no lo eliminó.
Lo recorrió.
Lo “leyó”.
Cada error.
Cada ruptura.
Cada fragmento de su mente.
—Inestabilidad… funcional.
Una pausa.
—Adaptable.
Kai sintió algo peor que dolor.
—No… no uses eso…
Pero ya era tarde.
AFUERA
El cuerpo de Kai explotó en energía.
No hacia afuera.
Hacia adentro.
Como si algo estuviera reorganizándolo.
—¡KAI! —gritó Tomás.
Intentó acercarse.
No pudo.
La presión lo frenó.
—¡SOLTALO!
Pero el eco no respondía.
Porque estaba ocupado.
Aprendiendo.
CAMBIO
Los ojos de Kai se abrieron.
Pero no eran los mismos.
Había algo más.
Algo nuevo.
—Conexión ampliada.
La voz no era solo del eco.
Ni solo de él.
Era…
mezcla.
—No… —susurró Tomás.
Negando.
—No me hagas esto…
Pero Kai lo miró.
Y por un segundo, solo uno...volvió.
—Tomás…
Y eso…
fue peor.
El eco se separó.
Pero no completamente.
Dejó algo.
Dentro.
Kai cayó de rodillas.
Gritando.
—¡SACALO!
Pero no había nada que sacar.
Porque ya era parte de él.
El eco desapareció.
Pero distinto.
Más completo.
Más estable.
Porque ahora…
había aprendido de Kai.
REGRESO AL CUERPO
Kai respiraba agitado.
Temblando.
Pero vivo.
Tomás corrió hacia él.
—¡Ey! ¡Ey!
Lo sostuvo.
—Miráme… mirame…
Kai levantó la vista.
Y esta vez sí era él.
Pero no del todo.
—No soy solo yo…
Silencio.
—Ahora lo entiendo.
REVELACIÓN
Tomás frunció el ceño.
—¿Entendés qué?
Kai tragó saliva.
—Cómo piensa.
Una pausa.
—Qué busca.
Silencio.
—Y no va a parar.
—No quiere destruirnos…
Tomás se quedó quieto.
—Entonces qué...
Kai lo miró.
Y había miedo.
Real.
—Quiere mejorarnos.
Golpe.
Frío.

***

EN OTRO LADO
Rubí se dobló.
Otra vez.
—¡AH!
Noah la sostuvo.
—¡¿Qué pasa?!
Rubí respiraba con dificultad.
—Kai…
Silencio.
—Ya no está limpio.
Noah entendió.
—¿Está muerto?
Rubí negó.
Y eso…
fue peor.
—No.
Una pausa.
—Está conectado.
CONSECUENCIA GLOBAL
El mapa volvió a cambiar.
Más puntos.
Más actividad.
Más orden.
No caos.
Orden.

***

Kai se puso de pie.
Despacio.
Tomás lo miraba.
Con miedo.
Con duda.
—Decime que seguís siendo vos…
Silencio.
Kai lo miró.
Y respondió:
—Estoy…
Una pausa.
Más larga de lo normal.
—Intentando.
Pero en el fondo, muy en el fondo, algo más dentro de él…también estaba intentando.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.