Rubí: Convergencia Libro 3

Capitulo 9: Resonancia Fracturada

El regreso…
no fue un alivio.
Fue una advertencia.
El galpón.
Más silencioso que antes.
Más tenso.
La puerta se abrió.
Tomás entró primero.
Agitado.
Golpeado.
Pero vivo.
—Volvimos…
Nadie respondió.
Porque todos miraban detrás de él.
Kai cruzó la puerta.
Despacio.
Como si cada paso fuera medido.
Demasiado medido.
Mara retrocedió.
Instintivo.
—No…
Elian lo observó fijo.
Analizando.
—Cambió.
No era una pregunta.
Kai levantó la mirada.
—Sigo siendo yo.
Silencio.
Nadie se movió.
Hasta que.
Noah dio un paso adelante.
Se puso entre Kai y Rubí.
—Demostralo.
Golpe.
Directo.
—¡Pará! —dijo Tomás—. está con nosotros.
Noah no lo miró.
—Por ahora.
Silencio.
Pesado.
Liam se acercó.
Lento.
Observando cada detalle.
—Decime algo.
Kai lo miró.
—¿Qué?
—¿Qué viste?
Una pausa.
—Adentro.
Kai dudó.
Y eso…
ya era malo.
—No es solo un sistema.
Silencio.
—Es… una intención.
Elian inclinó la cabeza.
Interesado.
—Definí intención.
Kai tragó saliva.
—Quiere equilibrio.
Mara negó.
—Eso no es equilibrio.
—Para nosotros no —respondió Kai.
Una pausa.
—Para eso… sí.
Noah dio otro paso.
Más cerca.
—¿Y vos qué sos ahora?
Silencio.
Kai le sostuvo la mirada.
—Una variable.
Golpe.
Frío.
—Basta.
Todos se giraron.
Rubí avanzó.
Despacio.
Pero firme.
—No lo ataquen.
Noah la miró.
—¿Estás segura?
Rubí sostuvo la mirada de Kai.
Y algo en el aire…
cambió.
—No del todo.
Pero lo suficiente.
Kai la miró.
Y por primera vez no hubo duda.
—Vos también lo sentís.
Rubí asintió.
—Más que vos.
Silencio.
—Está creciendo.
Kai bajó la mirada.
—Sí.
Elian intervino:
—Entonces no solo aprendió de vos.
Miró a Rubí.
—Aprendió de ambos.
Silencio.
Y eso…
era peor.
De repente Kai se tensó.
—No…
Tomás reaccionó.
—¿Qué pasa?
Kai retrocedió.
Agarrándose la cabeza.
—Se está conectando…
Rubí lo sintió al mismo tiempo.
—¡ALÉJENSE!
ACTIVACIÓN INVOLUNTARIA
Los ojos de Kai brillaron.
Distintos.
—Sincronización parcial.
Noah se movió.
—¡KAI!
Pero ya era tarde.
Un pulso salió de él.
No violento.
Pero sí…
preciso.
IMPACTO EN EL GRUPO
Mara cayó de rodillas.
—¡NO OTRA VEZ!
Elian apretó los dientes.
—Está replicando el eco…
Liam retrocedió.
—No… peor.
Una pausa.
—Lo está distribuyendo.
Rubí avanzó.
Directo.
—¡CORTALO!
Kai luchaba.
—¡NO PUEDO!
—¡SÍ PODÉS!
Silencio.
Por un segundo Kai la miró.
Y ahí…
sí estaba.
—Ayudame.
RESONANCIA
Rubí cerró los ojos.
Y conectó.
Otra vez.
Pero esta vez no con el eco.
Con él.
DENTRO DE KAI
Oscuridad.
Fragmentos.
Pero también orden.
Demasiado orden.
—Te está usando —dijo Rubí.
Kai negó.
—Nos está usando.
Golpe.
—Y vos le estás abriendo la puerta.
Silencio.
—No.
Rubí concentró todo.
—Esto termina ahora.
La energía explotó.
Dentro.
Y afuera.
Kai gritó.
Pero esta vez el pulso se detuvo.
Silencio.
Total.
Kai cayó.
Inconsciente.
Tomás corrió hacia él.
—¡KAI!
Rubí respiraba agitada.
Noah la sostuvo.
—Ey… ey…
Pero ella no estaba mirando a Kai.
Miraba…
algo más.
—Ya no necesita estar cerca…
Susurró.
Todos la miraron.
—Ahora puede hacerlo a través de nosotros.
Silencio.
Frío.
Real.
Y por primera vez nadie sabía…quién podía ser el próximo.​




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.