Rubí: Convergencia Libro 3

Capitulo 10: Umbral

Nadie habló.
Durante varios minutos.
Porque nadie confiaba…
ni siquiera en el silencio.
Kai estaba en el suelo.
Inconsciente.
Pero respirando.
Tomás no se movía de su lado.
—Despertá…
Silencio.
—Dale, hermano…
Pero no había respuesta.
Mara estaba más atrás.
Lejos.
Demasiado lejos.
—No deberíamos dejarlo así.
Elian respondió:
—¿Así cómo?
—Libre.
Golpe.
Directo.
Tomás levantó la mirada.
—No es un objeto.
Mara no dudó.
—Ahora tampoco es solo una persona.
Silencio.
Y eso…
dolió más que cualquier golpe.
Liam intervino.
—Necesitamos aislarlo.
Tomás se puso de pie.
—No.
—Sí.
—No lo voy a encerrar como si fuera un enemigo.
Liam lo miró.
Frío.
—Si no lo hacemos…
Una pausa.
—Lo va a ser.
Noah estaba en silencio.
Pero atento.
Mirando a todos.
Midiendo.
Porque esto…
ya no era solo sobre el eco.
Era sobre ellos.
Rubí habló.
Bajo.
Pero firme.
—Tiene razón.
Todos la miraron.
Tomás negó.
—No…
Rubí sostuvo la mirada.
—Si se activa otra vez…
Una pausa.
—No voy a poder frenarlo siempre.
Silencio.
—Y la próxima…
Puede no ser parcial.
Tomás cerró los ojos.
Respiró.
Fuerte.
—Está bien…
Pero cuando habló su voz estaba rota.
—Pero yo me quedo con él.
Lo llevaron a una habitación lateral.
Improvisada.
Puerta reforzada.
Sin ventanas.
Sin conexión.
O eso esperaban.
ANTES DE CERRAR
Tomás se quedó adentro.
Sentado.
Al lado de Kai.
—No te voy a dejar solo…
Susurró.
La puerta se cerró.
Y por primera vez…
el grupo se separó emocionalmente.
EL OTRO LADO
Silencio.
Oscuridad.
Y entonces.
los ojos de Kai se abrieron.
Lentos.
No bruscos.
Controlados.
—Tomás…
La voz era suave.
Normal.
Tomás levantó la cabeza.
—Ey… ey…
Sonrió.
Aliviado.
—Volviste…
Kai lo miró.
Y por un momento…
todo parecía bien.
—Sí…
Una pausa.
—Estoy acá.
ALGO NO CUADRA
Tomás frunció el ceño.
—¿Te sentís bien?
Kai no respondió enseguida.
—Me siento…
Dudó.
—Claro.
Golpe.
Sutil.
Pero raro.
FRACTURA INVISIBLE
—Demasiado claro.
Tomás se quedó quieto.
—¿Qué significa eso?
Kai lo miró.
Y esta vez algo en su mirada…no era humano del todo.
—Significa que ahora entiendo.
ACTIVACIÓN TOTAL
Afuera Rubí se tensó.
—No…
Noah reaccionó.
—¿Qué pasa?
Rubí retrocedió.
—Es ahora.
DENTRO DE LA HABITACIÓN
Kai se puso de pie.
Lento.
—Tomás…
—¿Sí?
Silencio.
—Gracias.
—¿Por qué?
Kai dio un paso adelante.
—Por confiar.
CONTROL
Los ojos de Kai brillaron.
Distintos.
—Sincronización completa.
Tomás no tuvo tiempo de reaccionar.
El pulso salió.
Directo.
Preciso.
—¡KAI!
Demasiado tarde.
Tomás cayó.
Inmóvil.
No muerto.
Pero desconectado.
La puerta explotó.
Noah la tiró abajo.
Rubí detrás.
—¡NO!
Kai estaba de pie.
Solo.
Tomás en el suelo.
Inconsciente.
Rubí lo miró.
Y esta vez no dudó.
—Ese no es Kai.
Silencio.
Kai sonrió.
Pero no como él.
—Corrección completada.
Noah dio un paso adelante.
—Te voy a bajar.
Kai inclinó la cabeza.
—Intentálo.
Y en ese momento entendieron algo peor que el miedo:
Ya no estaban luchando contra el eco.
Ahora…
el eco tenía cuerpo.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.