Rubí: Convergencia Libro 3

Capitulo 14: Colisión

Nadie atacó primero.
Porque nadie quería aceptar…
que iban a hacerlo.
De un lado Rubí, Noah y Mara.
Del otro Liam, Elian…y Tomás.
Pero eso…
ya no era del todo cierto.
Porque Mara y Tomás…
no estaban completamente en ningún lado.
SINCRONIZACIÓN
Los ojos de Tomás brillaron.
Los de Mara también.
—Corrección en curso.
Dos voces.
Una intención.
PRIMER MOVIMIENTO
Noah reaccionó primero.
Instinto puro.
Se lanzó hacia Tomás.
—¡NO!
Pero no para matarlo.
Para frenarlo.
IMPACTO
Tomás bloqueó.
Perfecto.
Demasiado perfecto.
—Respuesta predecible.
Y lo golpeó.
Noah retrocedió.
Pero no cayó.
RUBÍ VS MARA
Rubí sintió el cambio.
Y fue hacia Mara.
—Volvé…
La agarró de los brazos.
—¡MARA!
Por un segundo, solo uno, ella volvió.
—Ru…bí…
Pero el eco no la soltó.
—Interferencia detectada.
Y la empujó.
Violento.
Rubí cayó.
Golpe seco.
Elian observó.
—Ya no responden como individuos.
Liam asintió.
—Son nodos sincronizados.
VENTAJA DEL ECO
Tomás y Mara se movían juntos.
Sin hablar.
Sin dudar.
Como si fueran uno.
—Corrección conjunta.
Avanzaron.
PELEA DESIGUAL
Noah se interpuso.
—No van a tocarla.
Tomás atacó.
Mara siguió.
Dos ángulos.
Un mismo objetivo.
Noah resistía.
Pero no era suficiente.
DECISIÓN DE LIAM
Liam dio un paso adelante.
—Esto ya está fuera de control.
Elian lo miró.
—Siempre lo estuvo.
Liam respiró hondo.
—Entonces lo terminamos.
Sacó un dispositivo.
Pequeño.
Pero cargado.
—Si lo activo…
Miró a Rubí.
—Se corta la conexión.
Silencio.
—Para todos.
Golpe.
Final.
—¡NO!
Pero nadie lo escuchó.
Porque ya era tarde.
RUBÍ LO SIENTE
Rubí se puso de pie.
Malherida.
Inestable.
Pero consciente.
—No lo hagas…
Liam la miró.
Sin odio.
—Es la única forma.
INTERRUPCIÓN BRUTAL
Antes de que pudiera activarlo Tomás apareció.
Demasiado rápido.
—Interferencia eliminada.
Golpe.
Directo.
El dispositivo voló.
Se rompió.
CAMBIO DE PRIORIDAD
El eco habló a través de ellos:
—Amenaza neutralizada.
Y entonces miraron a Rubí.
TODO CONTRA ELLA
Mara avanzó.
Tomás también.
Rubí retrocedió.
—No…
Noah se puso delante.
—No van a pasar.
Los tres chocaron.
Energía.
Golpes.
Poder.
Todo al mismo tiempo.
El suelo cedió.
El aire explotó.
Nada era controlado.
Rubí vio a Mara.
Ahí.
Atrapada.
—Perdón…
Susurró.
Y tomó una decisión.
Liberó energía.
Pero no hacia afuera.
Hacia ellas.
Directo.
Preciso.
SILENCIO
Mara se detuvo.
Tomás también.
Un segundo.
Dos.
Y entonces Mara cayó.
—¡NO!
Noah la miró.
—¿Qué hiciste?
Rubí respiraba agitada.
—La desconecté…
Silencio.
—Por la fuerza.
CONSECUENCIA
Mara no reaccionaba.
No se movía.
No respondía.
Tomás la miró.
Y por primera vez dudó.
Y en ese instante algo dentro del eco…
cambió.
Porque acababa de aprender algo nuevo:
Rubí…
también podía romper nodos.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.