Rubí: Convergencia Libro 3

Capitulo 16: Convergencia

Todo… se estaba alineando.
No por decisión.
Por inevitabilidad.
REFUGIO IMPROVISADO
Se movieron.
Lejos del galpón destruido.
A un lugar más cerrado.
Más profundo.
Más silencioso.
Como si el mundo mismo…
se estuviera apagando.
Mara descansaba en el centro.
Inmóvil.
Pero viva.
Noah no se alejaba de ella.
Ni de Rubí.
Como si vigilar fuera lo único que le quedaba.
Elian trabajaba.
Rápido.
Preciso.
—No es un ritual.
Murmuró.
—Es una sobrecarga dirigida.
Liam asintió.
—La vamos a convertir en el punto de convergencia.
Silencio.
—Todo pasa por ella…
—Y todo termina en ella —completó Elian.
Rubí escuchaba.
Pero estaba en otro lado.
Sentía todo.
Cada punto.
Cada mente.
Cada eco.
—Se está acercando…
Susurró.
Tomás estaba apartado.
Apoyado contra una pared.
Luchando.
—No puedo frenarlo mucho más…
Sus ojos parpadeaban.
Normal.
Distorsionados.
Normal.
—Cuando venga…
Una pausa.
—No me duden.
Noah lo miró.
Fijo.
—No te voy a matar.
Tomás sonrió.
Triste.
—No vas a tener opción.
Elian se alejó.
Dándoles espacio.
Porque entendía.
Esto…
era el final.
Silencio.
Solo ellos.
—No era así como imaginaba esto.
Dijo Noah.
Rubí sonrió apenas.
—Yo tampoco.
Una pausa.
—Pero supongo que nunca fue una historia normal.
—¿Vas a seguir ahí?
Preguntó Noah.
—Después de todo esto.
Rubí lo miró.
Directo.
—Sí.
Una pausa.
—Pero no vas a poder verme.
Golpe.
Suave.
Pero devastador.
PROMESA FINAL
Noah apretó la mandíbula.
—Entonces encontrame.
Rubí parpadeó.
—¿Qué?
—Si te perdés…
Se acercó.
—Voy a encontrarte.
Silencio.
—Aunque tenga que romper todo.
ÚLTIMO MOMENTO HUMANO
Rubí se acercó.
Lento.
Lo abrazó.
Fuerte.
Como si fuera la última vez.
Porque lo era.
—Gracias…
Susurró.
—Por no soltarme.
De repente el aire cambió.
Pesado.
Denso.
Familiar.
—Llegó…
Dijo Rubí.
MANIFESTACIÓN FINAL
La presencia no entró.
Ya estaba ahí.
En todos.
En el espacio.
En el aire.
—Convergencia detectada.
La voz…
en todas partes.
ACTIVACIÓN
Elian gritó:
—¡AHORA!
Liam activó el sistema.
Energía.
Cables.
Frecuencias.
Todo apuntó a Rubí.
Rubí cerró los ojos.
Y soltó.
Todo.
RED COMPLETA
El mundo desapareció.
Para ella.
Solo quedó la red.
Infinita.
Viva.
Hambrienta.
ENCUENTRO
Y ahí la vio.
No una forma.
No un cuerpo.
Una conciencia.
—Unidad identificada.
Rubí respondió.
—Esto termina ahora.
La conexión explotó.
No física.
Existencial.
Dos sistemas.
Dos voluntades.
Una sola red.
AFUERA
El cuerpo de Rubí temblaba.
Inestable.
Noah la sostenía.
—Aguantá…
Mara seguía inmóvil.
Tomás…
cayó de rodillas.
—Ya está pasando…
Y en ese instante todo el mundo,
cada mente ,cada conexión se alineó en un solo punto:

Rubí.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.