Rumores que matan

Capítulo 6

NOTA: Primero gracias por darme una oportunidad y leer esta historia que espero que os esté gustando o al menos como mínimo que os parezca interesante. La verdad que está siendo divertido desarrollarla y esto de ir improvisándo sobre la marcha más aún.

No sé el tamaño que tendrá pero , cuando llegue el momento la cerraremos.

No os interrumpo más y por favor seguir disfrutando y pasando un ratito entretenido.

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Lo siento pero de momento no podemos vernos hasta que me recupere—le dijo Marta respondiendo a uno de los muchos whatsapp que Annie le mandó.

—Necesito que me ayudes. Me están acusando de algo que no he hecho y esto ya me supera. Ya no es que no vaya al instituto es que me están persiguiendo fuera de él, y mis padres están empezando a poner muy nerviosos—la respondió Annie muy nerviosa.

Marta elevó el tono de voz mandándola un audio.

Eres una puñetera egoísta. Te estoy diciendo que un tipo me ha saltado me ha clavado un cuchillo en el brazo y que estoy en el hospital y tú solo te preocupas de que yo esté ahí ayudándome con algo que has empezado tú—

—¿Que he comenzado qué? La idea de todo esto la has empezado tú. Tú querías vengarte de Catherine y del tipo ese. La idea fue tuya y lo sabes y yo con una tonta te he seguido y ahora estoy pagando las consecuencias. Deja de hacerte la víctima y ven aquí asume tu parte de la culpa, porque esta broma se se te ha ido de las manos—

Marta no respondió y lo único que la dijo más fue—no haberme ayudado ni nada. Si piensan que eres culpable entrégate a las autoridades—

Annie rompió en furia.

—Yo no he hecho nada maldita asquerosa de mierda —

Este último mensaje ya no le llegó puesto que Marta desconectó el móvil. Por la tarde se marchó a su casa pero Marta seguía sin aparecer con lo que cambió dirección y se dirigió rápido a casa de su abuela pero nuevamente por el camino sintió, como varias personas la estaban siguiendo.

Aceleró el paso hasta que acabó corriendo cuando Catherine le interceptó.

—Sólo quiero que digas la verdad reconoce que ha sido tu. Escucha ese tipo al que la has hecho eso es mi mejor amigo. Y voy a vengarme de él ahora mismo—

Annie se separó con habilidad marcando distancia con una Catherine que estaba desatada. Los amigos de ella la jadeaban para que la pegará mientras que dos de ellos se ponían de espaldas a Annie.

—¿Por qué piensas que he sido yo y no tú?—preguntó Annie ya cansada de sus acusaciones.

—Porque todas las miradas van a ti—respondió Catherine mientras uno de sus amigos la agarraba.

Annie forcejeó y miró a los ojos a Catherine.

—Pues que yo sepa tú eres la matona del instituto, y mucha gente te tiene miedo y no tiene el valor de enfrentarse a ti. Yo sospecharía primero de la gente que te odia; porque los has pegado, robado , humillado y amenazado. Te aseguro que entre este instituto y los que hay por la zona el número de personas es muy muy elevado—dijo Annie encarándose con ella.

Justo cuando Catherine trataba de defenderse Annie la interrumpió.

—Qué vas a hacerme eh. ¿Vas a pegarme?. Porque eso solo lo que sabes hacer pero hagas lo que hagas no vas a evitar, de todo el instituto te odie , y que simplemente te ponga una buena cara porque te tienen miedo, o te den las cosas para que no los amenaces. Aunque no te lo creas en mayor dolor se llevas interiormente así que en vez de juzgarme a mí deberías de pensar en todas esas personas. Aunque yo me preguntaría...¿Que le has hecho a esas personas para que puedan tomar represalias?. Ahora me voy a casa tengo exámenes esta semana, y para mí es más importante que ver tu cara de asquerosa—

Annie se marchó dejando a una Catherine petrificada sin poder moverse. Por primera vez había recibido una dosis de humildad y de algún modo la habían puesto los pies en el suelo. Ella era consciente de todo lo que hacía aunque no tanto lo era en el momento en el que lo hacía. En ese instante todo el instituto se volvió sospechoso, porque había robado pegado y amenazado a tanta gente, en su cabeza, se empezaban a juntar demasiados nombres y caras.

Por la mañana en el instituto Annie acudió a clase y se sorprendió al ver a Marta caminando sola por un pasillo con la cabeza agachada, revisando unos apuntes..

Detrás de ella el chico que tanto le gustaba la acompañaba disimuladamente , sin mostrarse ante los demás y siendo consciente de que cualquier gesto hacia Marta, sería sinónimo de rumores y rumores y rumores.

Esa tarde Peter acudió al entrenamiento con su equipo de fútbol . Los entrenamientos se habían pausado durante algunas semanas, y ahora tocaba volver para afrontar la última parte de la temporada.

Nuevamente todos se fueron saludando y como cualquier entrenamiento más Peter, se sentó y abrió su taquilla dejando encima del banco toda la ropa de entrenamiento

Uno de sus compañeros observó como Peter se ponía una cinta del pelo, y automáticamente se la quitaba y la escondía.

—¿Por qué escondes esa cinta del pelo?—

El compañero se la arrebató y observa la cinta.

—Lo que digo es una tontería porque todos podemos conseguir estas cintas—

Peter se giró.

—¿Quieres decir que he sido yo?. Si me estás acusando de esto tengo que decirte que si lo miras desde esa perspectiva, todos somos sospechosos incluido tú porque todo tenemos, acceso a pedir equipación deportiva y complementos según necesitemos. A ti el otro día se te perdió una muñequera y pedistes otra . Quizás pedisteis una cinta del pelo, para apretarte el pasamontañas y que no se te vea la cara, porque la persona que recibió la paliza no vio ni escucho nada de la otra persona.—

El compañero según escucho estas palabras se marchó y al acabar el entrenamiento ambos se enzarzaron en una pelea.




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