Todos corrieron rápido a separarles entre ellos el entrenador el cual no entendía nada de lo que estaba pasando.
—Quiero que alguien me explique que está pasando y porque osáis enzarzado de esa manera—les pido el entrenador.
Peter se puso en pie y se encaró con su compañero.
—Me estás culpando de algo cuando hay rumores o dicen, que tú y tus amiguitos os limitáis a insultar y a robar a los extranjeros. Os gusta salir como una manada y haceos los dueños de la calle—
—¡Yo no hago esas cosas!—le gritó su compañero.
Peter siguió encarándose con él.
—A no... Pues pronto lo veremos... Veremos si este rumor es verdad o mentira. Pero lo que sí sé es que sales con tu manada y que os gusta meteros con los más débiles pero luego aquí ( Peter señala a otros compañeros de equipo) soy una mierda.—
El entrenador los detuvo los expulsó del entrenamiento y los mandó a casa. Antes de salir de las instalaciones el compañero observó a Peter en la distancia se acercó a él y le dijo.
—Sea un rumor o no pronto veremos como dices tú si es verdad o mentira y en todo esto tú tienes mucho más que perder que yo—
Peter caminó a paso rápido hasta que llegó a la casa de Marta. Estaba muy nervioso y alterado, mirando en todas direcciones antes de llamar al timbre.
El padre de Marta le sorprendió, , en el porche caminando en todas direcciones y visiblemente muy nervioso.
El hombre caminó despacio hacia el y lo invito a entrar sin preguntarle nada hasta que nada más entrar grito su nombre al mismo tiempo que su padre se ponía delante de él.
—No sé en qué estás metido pero creo que sepas que sé muy bien quién eres y que como encontrarte si haces algo amiga—le dijo el padre de Marta mirando a los ojos.
Peter subió rápido las escaleras y sorprendió a Marta mientras esta escuchaba música a todo volumen con sus auriculares. Peter entró muy nervioso mirando de un lado para otro y realizando movimientos muy rápidos.
—Ha pasado algo y todo va en contra de mí. No sé qué hacer no sé qué hacer—se repetía una y otra vez.
Marta se mantuvo tranquila observándole hasta que se sentó en el borde de la cama y con mucha cama le pidió que le contara que le había pasado. Peter se detuvo miró hacia la ventana y resopló.
—Me están acusando de que yo secuestrea al chico ese y que le torturé. Y en el equipo me han advertido de como este implicado o esto rumores llegan así me voy a quedar sin beca para ir al al equipo de fútbol de la Universidad—
Marta le escuchó con atención hasta que Peter finalizó y se mostró algo más relajado. Seguía nervioso mientras Marta lo analizaba.
—Llevamos siendo novios desde hace un par de semanas, y me gusta que acudas a mí para este tipo de cosas y que me cuentes tus problemas—dijo mientras ese desnudaba delante de él.
Peter la observaba con asombro mientras ellas se quedaba como Dios la trajo al mundo.
—Con todo lo que está pasando y tú te preocupas de si vas o no a ir al equipo de la Universidad. En el instituto todos estamos preocupados por saber quién lo ha hecho pero parece que tú estás preocupado de otras cosas y creo que eres ajeno a lo que ha ocurrido recientemente—
Peter asombrado se cruzó de brazos camino de un lado para otro mientras Marta se vestía lentamente .
—¿Y que ha ocurrido?—preguntó extrañado.
Marta lo observo de reojo mientras se colocaba el sujetador.
—Hay un rumor que corre desde hace días y que dice que en el instituto Rocker liu, han desaparecido hace unos días varios alumnos ... Cinco para ser exactos. A uno de ellos le han encontrado esta misma mañana a varios kilómetros de la ciudad inconsciente. De los otros cuatro no se sabe nada. Y cariño el rumor dice que ha sido alguien de nuestro instituto, y cierto de rumores apuntan a que es alguien del equipo de fútbol. Así que más que preocuparme de si me van a dar la beca o no yo me preocuparía de si estás implicado o hay alguien de tu alrededor que esté implicado. Y ahora que ya sabes todo quiero que te pongas cómodo ....—le dijo Marta a Peter mientras le tumbaba en la cama.