¾■¾í¾■¾
Tiene un medio hermano de parte de su padre.
No esperé que me lanzara esta noticia directa. Al parecer no tiene buena relación con él. Por eso, se me hacía parecido a alguien. No era nada menos que su medio hermano menor. Ya no me quiere pasar lo que estoy comiendo. ¿Qué debería de decir? ¡Ya ni sé!
¿Debería seguir preguntando más?
¿No es un tema delicado?
—¿No preguntarás nada?
Buena pregunta.
—No es necesario que me lo digas —respondo, limpiándome la boca con una servilleta—. Hay temas que no nos gusta hablar. ¿Quién soy yo para indagar en eso?
Permanece en silencio por unos segundos, pero luego suelta a reírse.
—Es probable que más adelante, te conviertas en esa persona que necesita saber de mi vida, Palmer —declara, dejándome confundida. ¿De qué hablar? ¿Por qué me convertiría en eso?—. Eres muy lista en la mayoría de las cosas, pero cuando se trata de este tema, luces tierna en tu fase de distraída.
¿Qué ha dicho este chico?
—¿Insinúas que soy distraída?
—En ciertas cosas, sí.
—A ver, ¿en qué cosas soy distraída? —pregunto de mala gana. Él ríe—. Estoy hablando en serio, Brewer. ¡Oye!
Le llamo la atención y en vez de reírse, sujeta una de mis manos y juguetea con ella.
—¿Por qué crees que te sujeto de la mano?
Lo observo confundida por su osadía y jugueteo. Parece a un chico guapo que está coqueteando con una chica. ¿Lo hace? Quiero decir, eso solo lo he visto cuando la chica es muy atractiva.
No digo que no tenga lo mío.
Solo soy normal. No tengo nada llamativo, más que tener unas buenas notas y, no me interesa ese tema. Si lo pienso de otra forma, dudo que Arther Brewer esté coqueteando conmigo. De imaginarlo, hace que quiera reírme. Más bien, eso hago en este momento.
Reírme de tan solo imaginarlo.
—Lo haces para molestarme, Brewer —contesto riendo—. Deja de juguetear conmigo.
—¿No ves? Por eso digo que eres demasiado distraída en ciertas cosas, Palmer.
—Arther Brewer solo jugará contigo. Por lo tanto, no te creas que eres especial para él.
Me tenso.
¿Si en verdad juega conmigo? Lo observo ceñuda. También está el tema que me atraiga este chico. Escruto su rostro con detenimiento. Cada semana que pasa, crece más. Será alto dentro de unos años será demasiado guapo.
Será más guapo de lo que es.
Más popular….
Si por un hipotético caso, nos convertimos en pareja, estoy segura que recibiré desdén de las chicas, igual que Lorette Benidith que soltó comentarios despectivos de mi persona.
Para ser sincera, no me interesa.
¿Por qué debería de preocuparme en detalles inmaduros cuándo no tengo tiempo? Por eso, no me hacen nada los comentarios de esas chicas, pero si empiezan a involucrarse en mis planes de estudio, ya es otra cosa.
No quiero que nadie interfiera en mis planes por una tontería hormonal.
—Serás guapo cuando estés en la preparatoria, Brewer —espeto, comiendo de nuevo y atrayendo su mirada—. Espero que tu primera novia, no sea alguien que pierda tiempo en tonterías.
—Estás extraña desde hace un rato.
¿Extraña?
—¿Por qué lo estaría?
—¿Qué chica diría eso a un chico que está enfrente de ella?
Alzo la ceja y trago lo que tengo en la boca.
—¿Qué tiene de malo? Solo te miro e imagino como serás en el futuro —contesto ceñuda—. ¿Está mal decir eso?
Él limpia su boca y bebe un poco de agua con gas.
—No hagas este tipo de comentarios a otro chico.
¿Qué?
Resoplo.
—¿A quién más diría eso? —cuestiono de mala gana—. Si solo lo paso contigo.
—¿Y qué sucede con Lynel?
Detengo mis movimientos del plato y lo observo con interés.
—¿Tu medio hermano menor?
—Estabas conversando entretenida con ese chico —responde sonriendo, pero su sonrisa no tiene entusiasmo alguno—. ¿Lo conociste de antes? ¿Cuándo? ¿De qué hablaron para tengan una relación de amigos?
Ha soltado varias preguntas juntas.
Y su tono es serio. A pesar que tiene una sonrisa en su cara.
—Lo conocí el día que llegué tarde. Solo nos tropezamos y ya —respondo entre un respiro. Bebo un poco de agua helada—. No diría que sea su amiga si recién lo conozco. ¿Contento, detective?
Ríe, volviendo a su faceta normal.
—Me parece perfecto.
—Pero eso no quiere decir que no puedo ser su amiga —comento, haciendo que su risa desapareciera de un sopetón. Su mirada cambia a una que no logro descifrar—. Tú también tienes amigas y amigos, Brewer. Estás siempre rodeado de muchas personas.