Sabor A MelocotÓn

CAPÍTULO 41

Futuro soñado

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La luz matutina alumbra mi rostro y el olor de huevos fritos, inunda toda la habitación por completo. Sonrío complacido. Adoro levantarme los fines de semana con ese aroma. Me levanto y me pongo los pantalones para ir directo a la cocina, donde me espera mi futura esposa que se mueve por el alrededor.

Me arrimo hacia la pared y cruzo los brazos sin dejarla de mirar.

—Si te mueves con facilidad, significa que tu cuerpo está bien —declaro, haciendo que se tensara y volteara a verme. Tiene una camiseta mía puesta que muestra sus esbeltas piernas—. Si hubiera sabido esto, la sesión desenfrenada de cariño, se hubiera extendido más.

Ella resopla.

—Deja de decir tonterías y siéntate. Tienes clases.

Río, mientras me acerco hasta ella y la abrazo.

—¿Y si falto?

—No lo harás, Arther.

Carcajeo y rodeo su cintura con mis manos.

—¿En serio no te duele nada? Anoche no pude controlarme y terminé dándote mucho amor en toda la madrugada —digo, besando su mejilla—. Pensé verte caminando igual que un patito recién nacido.

Ella ríe.

—¿Qué es esa comparación tan graciosa?

—Solo imaginé eso —replico entre una pequeña risa—. No quiero dejarte hoy, Kristy.

Sí. Solo los fines de semanas, podemos estar juntos en el departamento que alquilé. Estamos en el segundo año de universidad y queda un poco lejos de la casa de mi madre.

Por ello, decidí alquilar uno.

Sin embargo, Kristy no quiso vivir conmigo, alegando que aún no estamos casados. Sé que es algo que quise de niño, pero a medida que fui creciendo y mis hormonas se alborotaron, no pude esperar.

La tentación de tenerla en mis manos, pudo más.

Eso no significa que no quiero casarme, sigo queriendo hacerlo. Más bien, de mí, lo haría en este momento. Deseo estar con ella todos los días. Dormir y despertar a su lado, es hermoso.

Una experiencia increíble.

—Este fin de semana, me quedaré contigo —confiesa, haciendo que la mirara sorprendido—. Le dije a mi madre que iba a salir con unas amigas de la universidad y…..—Arquea una ceja—. ¿No estás feliz con eso?

—Estoy muy feliz, pero sigo queriendo que le digas a tu familia de nuestra relación —confieso en un suspiro—. Llevamos varios años saliendo, Kristy.

—Eso lo sé. Este año le confesaré que tengo novio.

Novio. No es que me guste ese título, pero deseo ser más que eso.

—¿Y sí cambiamos ese título?

Ella me observa en silencio.

—¿Qué título quieres?

—Lo sabes muy bien —respondo sin quitarle la mirada—. Hemos hablado varias veces de este tema, Kristy.

—Lo sé, pero aún no es tiempo de eso, Arther.

Aquí vamos de nuevo. Es muy recia al tema del matrimonio.

—¿No nos amamos?

—No es eso.

—Ya hemos ido a la segunda base.

—Tampoco es eso.

Sujeto una de sus manos pequeñas y beso el dorso de esta.

—¿Y si estás embarazada por lo de anoche? —cuestiono. Ella ríe—. Lo digo en serio. Ningún método de protección, es seguro.

—No digas pavadas, Arther. Es imposible que quede embarazada —declara, sonriendo—. No podemos casarnos. Aún no hemos terminado la universidad.

—Lo haremos al acabar.

—Entonces, puedes proponerlo en ese momento.

No llegaré a lo que deseo.

No quiere que nos comprometamos temprano.

No me importaría esperar hasta casarnos después de unos años. ¿Por qué es tan recia a eso? ¿Quizás piensa que vamos a terminar? Me tenso por completo. ¿Sigue teniendo inseguridades?

—No pienso terminar esta relación, Kristy.

Mi declaración hace que se tensara.

—Arther.

—Suéltalo.

Ella suspira hondo. Quiere irse, pero no le permito, haciendo que soltara una pequeña risa desganada.

—¿Sabías que eres muy guapo?

—No es la primera vez que me lo dices. Continúa.

—Los sentimientos de los seres humanos son cambiantes. En este momento, puedes amarme, pero luego eso puede cambiar —confiesa, dándole en el punto exacto que estaba pensando—. El enamoramiento solo es un periodo y…

No la dejo terminar de hablar, porque la sujeto de la cintura y la alzo para besarla. Nuestras bocas se chocan entre sí, mientras hago que enrede sus piernas en mi cintura para llevarla de nuevo a mi cama, donde la recuesto con suavidad.

Su cabello se esparce en las sábanas.

Se la ve tan hermosa.

—Te amo, Kristy.



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En el texto hay: humor, primer amor, emiesylovers

Editado: 25.04.2026

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