Así que el campamento solo duró cuatro días, y los capitanes de equipo nos dijeron que alistáramos nuestras cosas porque en la noche teníamos que regresar. Luego nos llamaron para el desayuno. Nos dieron 20 minutos en nuestros cuartos y también nos permitieron meternos a la piscina por última vez… y admito que fue algo vergonzoso estar ahí con César después de todo lo que hablamos.
En la tarde hubo un evento sorpresa: el concierto. Fue muy divertido. Todos nos vestimos de blanco como nos habían pedido. Los chicos hicieron el típico trencito y empezaron a saltar. Recuerdo que cantaron:
—“Danzando”
—“Tu hijo soy”
—“Las bodas del cordero” (en esa siempre lanzan a alguien al inicio)
—y la infaltable “Jardín de rosas”
Yo bailé mucho, siguiendo las coreografías de los demás. Después recogimos nuestras cosas y nos fuimos de regreso a la iglesia. Sentí una nostalgia enorme… porque no habría otro campamento hasta dentro de un año. Las carreteras estaban repletas de autos, porque al día siguiente comenzaban las clases. Algunos estaban nerviosos… otros incluso lloraban por volver a la rutina. Pero yo estaba feliz, siempre me ha gustado regresar a clases, iba a ver a mi mejor amigo, a mis compañeros, a mis profesores.
En el bus de regreso me senté con la misma chica con la que vine. Afuera todo estaba lleno, como si todos hubiéramos estado viviendo lo mismo: un descanso… y ahora tocaba volver. después me dormí un rato, cuando desperté… ya habíamos llegado. Y justo enfrente mío estaba César. sinceramente, no es una cara que quisiera ver apenas abrir los ojos.
Él también bajó del bus. Mi papá ya nos estaba esperando a mi hermano y a mí, y nos llevó a comer pollo a la brasa, al llegar a casa, comencé a alistar mis cosas para el inicio de clases. Estaba tan cansada por todo lo del campamento que me eché en la cama por un largo rato.
Mientras descansaba… recordaba todo lo que había pasado.
Y solo podía pensar en algo: Quiero que vuelva a pasar otro campamento.
Porque fue algo demasiado bonito… y es algo que uno tiene que vivir por sí mismo para entenderlo.