Astrid:
Hoy había sido un día muy complicado en la universidad, tuve que presentar un ensayo sobre el libro que estamos leyendo en literatura, sí, estudio Literatura, en fin, después de desvelarme la noche anterior haciéndolo casi llego tarde a la primera clase.
El día estaba transcurriendo bien, hasta que me han llamado de casa diciendo que mi madre había vuelto a tener una crisis. Salí corriendo de mi última clase, iba tan apurada que no me di cuenta de que choque con alguien y que incluso lo empuje. Pero no me importaba, solo quería llegar a casa y ver como estaba mi madre.
— ¡Oye, cuidado! - grito alguien a mis espaldas.
— ¡Cuidado ten tu imbécil! - conteste girándome para ver a quien había chocado, era un chico que jamás había visto por la facultad de literatura, pero eso no me interesaba ahora.
Salí corriendo de la facultad para tomar un taxi hacia mi casa, aún vivía con mis padres, aunque era mi segundo año de universidad, no quería dejar a mi madre sola, no después de lo que pasó. Era cierto que tenía a papá con ella, pero yo tenía esa necesidad de estar con ella. Así que tuve alquilar el apartamento que ya tenía listo para mí antes de lo sucedido.
Llegué a casa y subí corriendo las escaleras hasta estar frente a la habitación de mis padres, cuando iba a entrar salió el doctor James.
—Doctor, ¿Cómo está mi madre? - pregunté intentando controlar mi respiración.—Astrid, hola. Tu madre está bien, fue una pequeña crisis. — dijo y solté el aire que no sabía que estaba reteniendo. — Ya me iba, puedes pasar a ver a tu madre, pero justo ahora está sedada.
Después de que el doctor se retira, abrí la puerta del cuarto de mis padres y papá estaba en el sofá a un lado de la cama.
—Hola papá - le saludé y me senté a su lado.
—Hola princesa. — dijo tomando mi mano. — ¿Cómo estás?
—Bien, papá, ¿tú, cómo estás? ¿Cómo está mamá?
—Estoy bien princesa y tu madre bueno, una pequeña crisis.
— ¿Qué fue lo que pasó? - dije viéndole a los ojos.
—Lo mismo hija, lo mismo. — contestó agachando la cabeza y me limité a abrazarlo.
Luego de que me asegurará de que papá estaba bien y de mi madre estuviera cómoda me dirigía a mi habitación, pero antes de entrar me gire a mi izquierda para entrar en la otra habitación. Me pare frente a la puerta cerrada y respire hondo mientras tomaba el pomo, estaba a punto de girarlo para abrir la puerta, pero no pude. Así que lo solté y me adentré en mi habitación. No tenía ningún trabajo de la universidad, así que decidí dormir un poco. Tomé una ducha, me coloqué mi pijama y justo al caer en mi cama, estuve en los brazos de Morfeo.
Matthias:
Luego de ese pequeño incidente con la chica del autobús (si, así la llamaré hasta que sepa su nombre), busqué a mi hermana para irnos a casa.
Cuando iba en el auto le pregunté por la chica, se la describí lo más que pude, pero ella no pareció reconocerla, además de que la chica probablemente esté en segundo año, mi hermana no podría conocerla porque ella está en el primer año de su carrera.
Al entrar a casa, mis padres nos recibieron como siempre, con la sonora melodía de sus gritos de odio. Luna volteó a verme y yo le dije que subiéramos, realmente los gritos de mis padres ya no me afectaban como antes, antes como les dije, estaba hundido, no había manera de sacarme de ese maldito hoyo, bebía constantemente, de vez en cuando introducía drogas en mi sistema para evitar sentir culpa por las peleas de mis padres, no fue hasta un día en el Luna regreso de la secundaria llorando porque un tipejo casi la agrede sexualmente mientras venía a casa, que reaccioné y deje toda esa mierda para cuidar de ella. Ella fue mi salvación en ese momento.
—Luna, ¿tienes hambre? - pregunté antes de que ella entrara a su habitación.
—Sí, un poco.
—Deja tus cosas y vamos a comer. — ella negó.
—Hermano, no puedo, tengo demasiada tarea.
—Ok, llévate tus cosas entonces y haces la tarea ahí, ¿Vale? - ella asintió y le di tiempo para qué se cambiará y así yo pude tomar mi ordenador y mi mochila para la investigación que debía hacer de la universidad.
Salimos de casa y nos dirigimos a la cafetería que siempre íbamos, así que aquí estamos. Ordenamos la comida y no sentamos en una de las mesas en lo que nuestra comida estaba, ella haciendo un ensayo a mano de una novela que se llamaba ¿Orgullo y Prejuicio? No lo sé, ya lo olvidé, mientras yo hacía una investigación sobre cómo realizar una craneotomía.
Después de comer nos dirigimos de nuevo a casa y al entrar no se escuchaba nada, así que Luna subió a su habitación mientras yo entre a la cocina por un vaso de agua. Parecía que no había nadie en casa. Típico de mis padres, luego de una pelea los dos desaparecían hasta la noche o hasta el día siguiente. Lo cual para Luna y para mí era nuestro momento de paz.
Tomé mi celular y llamé a Patrick, mi mejor amigo, quería preguntarle sobre la chica del autobús, él quizá podría saber, ya que su novia, estudiaba literatura ¿Todas las chicas estudian eso? Bueno no importa.
—Hola hermano.
—Hola bro - contestó casi gritando. — ¿Dónde andas, hermano?
—En casa, oye, solo quería preguntarte algo. ¿Estás con tu novia?
—Si, hermano, ¿por qué?
—Podrías ponerme en altavoz, quisiera hablar con ella.
— ¿Ok? - contestó - Listo.
—Gracias, Hola Lucía.
— ¡Hola Matt! - dijo casi en un chillido que hizo que me alejara del móvil.
—Oye, una pregunta, ¿tú estudias literatura y estás en segundo año verdad?
—Eh, sí. Así es. ¿Por?
—Quería saber si conoces a una chica. No sé su nombre y por eso le pensaba que tal vez tú sabrías.
—Bueno Matt, no es que conozca a mucha gente, pero dime, quizá tengas suerte. ¿Cómo es ella?
—Bueno por donde empiezo, es hermosa, es de pelo castaño liso con ondas en las puntas, tiene los ojos color gris eléctrico, calculo que mide no lo sé, ¿quizás 1.60 o más? Luce como una nerd, pero tiene carácter fuerte. Hoy me la he topado y casi me insulta de todas maneras posibles por chocar con ella, parecía apurada. — cuando dije esto último aprecio que ambos hicieron clic y soltaron un sonido de asombro.