Luego de cuatro meses de preparación a muchos kilómetros de distancia del castillo de Moorin, en el frente de batalla del continente Kane se agrupaban las legiones de la Coalición para enfrentar a los Kuroshi, se podía sentir el estruendo en la tierra al paso de los hombres libres que marchaban como uno, se contaban por cientos, miles y decenas de miles, era impresionante ver tal congregación de fuerzas en un solo punto.
Los cuatro reyes iban al centro del gran ejército marchando con esperanza en sus corazones, luego de años de lucha, traiciones, muertes y fracasos, por fin tenían un arma para enfrentarse a Yamiro, siempre se habían visto obligados a retroceder debido a la supremacía de la niebla pero ahora que contaban con la niebla azul tenían la confianza de que esta vez podrían ganar y finalmente comenzar el contraataque.
Todas las legiones marcharon como una sola monstruosa unidad hasta detenerse en una extensa llanura, este era el lugar que los exploradores de la coalición habían informado al que llegarían los ejércitos Kuroshi, por tal motivo se habían movilizado para interceptarlos.
Tensai miro a la distancia, el cielo estaba despejado y la moral de las tropas era alta, todo indicaba que las legiones de la coalición conseguirían una victoria aplastante, debían lograrlo.
--- Bien, supongo que ya es hora de empezar, ahora hagamos los preparativos finales.
Tensai comenzó a coordinar los lugares y responsabilidades que asumiría cada rey durante la batalla.
--- Daitan , ¿cómo están los hombres en el frente?.
--- Están listos, ya tenemos a veinte líneas de vanguardia listas.
--- Bien dirígete hacia allá y prepárate a dirigirlos.
Daitan asintio al grupo deseándoles suerte a todos para luego partir a su posición.
--- Sekken, ¿cómo están los tropas de contención en segunda fila?.
--- Todo está listo, ya tenemos a 1000000 de infantería y 200000 arqueros.
--- Bien ahora ve con ellos y prepara la contención de respaldo.
Sekken asintió asumiendo su parte y despiendose del grupo partió a reunirse con sus hombres.
--- Kinjo ¿cómo están las máquinas de asalto?.
--- Hemos colocado 5000 lanzallamas en la vanguardia cada uno custodiado por 20 magos de las fuerzas arcanas, hemos puesto 20000 catapultas con carga mágica que puede ser dirigida a su objetivo directo y hemos colocado 100000 catapultas con carga normal en el centro de nuestras filas para tratar maximizar el rango de tiro, en resumen todo está preparado.
Tensai escucho el reporte de todos los reyes mientras planificaba y buscaba estar preparado para todo, era cierto que cada uno de ellos tenían fuerzas, recursos y reinos propios pero a la hora de organizar una operación de semejante magnitud, solo Tensai se sentía en la capacidad de tomar el mando.
Kinjo a pesar de ser muy capaz, no le gustaba ser el centro de atención ni la autoridad total, él prefería tomar decisiones en equipo y avanzar entre todos, no se consideraba un líder capaz de manejar todo, Daitan aunque fiero en la batalla, era muy manipulable y burdo, su mente no era aguda para analizar y no era paciente para esperar y por último estaba Sekken, él era un poco más prudente que Daitan, también era conocido por ser un temerario aguerrido y procuraba ver los posibles errores a cometer para trabajar en prevenirlos pero se consideraba más un hombre de acción que de planes, por tales motivos, solo Tensai asumió el mando.
Tensai se preguntaba a veces en susmomentos de privacidad si tendrían alguna posibilidad de ganar pero en esosmomentos él se repetía que no debía rendirse ya que el mundo entero contaba conél, y eso, a pesar de ayudarle a mantener la compostura en situaciones de muchapresión también le fue forjando una seria arrogancia dentro de sí, al principio no lo era, pero con el pasar de los años y al ver que siempre era quien asumía el mando, poco a poco comenzó a pensar que era indispensable y comenzó a darse demasiada importancia.
Tensai se mantuvo en sus pensamientos un poco mas tratando de imaginar una victoria segura, un futuro donde sus planes tuvieran éxito, y hubiera preferido durar en sus pensamientos un poco mas, pero Kinjo le hizo gestos de alerta, ya era hora de empezar.
Tensai camino delante de las huestes,mirando a los ojos de cientos de hombres valientes, buscando las palabras para infundirles coraje.
--- Sé que hasta este día hemos visto derrota, hemos perdido amigos y familia, pero déjenme prometerles algo, hoy triunfaremos sobre la oscuridad, hoy le daremos un golpe al corazón de Yamiro, hoy.......¡¡SABOREAREMOS LA VENGANZA!!.
Poco a poco, lanzas comenzaron a golpear el suelo, espadas comenzaron a sonar contra los escudos, tambores y cuernos comenzaron a sonar hasta formar una poderosa cacofonía.
--- ¡¡¡¡ QUE LA GLORIA DE BULCIFER NOS PROTEJA!!!.
Al terminar de decir esa frase un grito de euforia inundo todo el frente de batalla, generales, capitanes, líderes de legión y soldados reventaron en un fuerte grito de apoyo a las palabras de Tensai, todos estaban asustados eso nadie lo negaba pero en las palabras de Tensai pudieron hallar el valor necesario para superar sus miedos y abrazar la débil esperanza pero latente de que ese día obtendrían una gran victoria para la humanidad.
Al terminar el grito de guerra todoscomenzaron a ir a sus puestos, los soldados de vanguardia cerraron filas consus escudos de color plata brillante con una estrella azul de cuatro puntascomo insignia de la coalición representando al Norte, Sur, Este y Oeste unidoscomo uno, luego de la infantería estaban los arcanos, magos entrenados en usarlos elementos a voluntad, después estaban la caballería con sus armaduras plata brillante, incrustaciones de zafiro en sus espadas y gran variedad de armas estando entre ellos varios estandartes plata resplandeciente con la estrella azul.
Era impresionante ver semejante nivel de fuerza, era tal el número de soldados reunidos que se creía superaban los 10 millones de hombres, los reyes habían hecho una apuesta a todo o nada, habían dejado a los reinos con las fuerzas mínimas para defensa y orden ya que sabían que en esta batalla tendrían que darlo todo si querían ganar, estaban todos listos y a la expectativa, esperando la llegada de las huestes negras al otro lado del valle, soplaba el viento y el sol comenzó a ser cubierto por las nubes dando una atmósfera sombría.