La reina se sacudió a los enfermeros que la rodeaban y corrió hacia el chico dándole un fuerte abrazo.
--- ¡No puedo creer que estés bien, estaba muy preocupada!---, dijo la reina que no paraba de besar al chico.
---Si mama, ya estoy aquí, me alegra que estés bien---, dijo el chico con lágrimas en los ojos.
--- Pero, ¿qué paso con tus escoltas y porque tardaste tanto en regresar?, cuando nos atacaron por sorpresa no sabía cómo dar contigo.
---Murieron---, dijo el chico con un tono de voz triste y culpable.
---¿Todos? Pero si eran 10 guardias.
---Si pero, estábamos en los bordes de la jungla recolectando sabia de los arboles cuando nos atacaron, pudimos ver los portales negros que se abrieron hacia la ciudad y cuando íbamos a regresar frente a nosotros habían 30 enemigos que no sé de donde salieron, eran 25 monstruos como lobos enormes y cinco soldados en armaduras rojas---, explicó el chico.
---Mis guardias me protegieron lo mejor que pudieron pero cuando ya solo quedaban tres, uno de ellos me dijo que escapara y ya que no podía ir a la ciudad decidí salir al exterior.
---Bueno gracias a ISOD estas bien, pero dime ¿cómo sobreviviste?.
---Fue gracias a ellos---, dijo el chico señalando a Kaishi, Yoshi y Nari que esperaban respetuosamente.
---De no ser por ellos los soldados rojos me habrían asesinado.
---Oh, entiendo---, dijo la reina sorprendida.
La reina miro por primera vez a los tres héroes de su hijo, y a pesar de ser la esposa del rey, sus ojos brillaban de agradecimiento y con lágrimas de alegría aun abrazada a su hijo les dio las gracias.
--- Muchas gracias por salvar a mi pequeño Taicito (solecito).
--- ¡¡Mama!!, mi nombre es Taiyo (sol)---, dijo el chico ruborizándose de vergüenza por el apodo que su madre le daba.
Kaishi tuvo que taparse la boca para contener la risa pero no pudo evitar que todos lo notaran causando distintas reacciones, Taiyo se ruborizo el doble, Nari le dio un golpe en el hombro que no logro cortar la risa de Kaishi y Yoshi para no tentar sus suertes se apresuró a hablar.
---Disculpe a mi compañero su alteza, nos honra que ser recibidos por usted en persona.
Yoshi a pesar de hablar con un tono formal y respetuoso no logró callar la risa de Kaishi y cuando estuvo a punto de golpearlo para que se callara la reina preguntó curiosa.
--- ¿ De qué te ríes?.
Kaishi al oír la pregunta respondió entre carcajadas.
--- Disculpe....es que.. El apodo de su hijo.....le queda perfecto.
--- Ah, es por eso---, dijo la reina con voz comprensiva.
---No le haga caso majestad, este tonto no sabe controlarse---, dijo Nari en un intento de salvar la situación, ya que no querían insultar al hijo de la reina.
--- No te preocupes querida, tu amigo tiene razón, mi hijo se llama Taiyo pero le puse su adorable apodo de Taicito porque es una lindura de pelo rubio.
--- ¡¡¡Mama!!!---, se quejó Taiyo.
---Eres tan bello cuando te enojas, cariño---, dijo la reina mientras que le daba otro abrazo a Taiyo frente a Nari que le parecía tierno, Kaishi que le parecía súper gracioso y Yoshi que veía la escena con indiferencia.
--- Majestad, nosotros encontramos a su hijo en los bordes de la jungla y cuando eliminamos a sus perseguidores, él nos ha dicho que necesitaban ayuda y hemos venido a apoyarles---, dijo Yoshi.
---Vaya, esto sí que es una sorpresa---, dijo la reina claramente sorprendida.
--- Pues, sean bienvenidos, quisiera poder recibirlos como se debe pero una batalla no te da opciones a nada.
---Nos gustaría saber en dónde está el rey, para saber en qué podemos ayudar---, dijo Yoshi.
--- Si mama, creí que papa estaría aquí---, dijo Taiyo aun abrazado a la reina.
--- Por desgracia no, mi esposo ahora está dirigiendo la defensa de la ciudad, al principio salió a enfrentar al enemigo junto al ejercito pero al ser superados fueron obligados a retroceder y defender desde dentro, según los mensajeros, han traspasado nuestras murallas y ahora todos los soldados están peleando ahí fuera, de hecho por eso no vieron guardias al entrar.
--- Entonces el rey puede estar en cualquier parte---, dijo Nari.
--- Así es, pero no se preocupen, nosotros confiamos en la supremacía del bien, ISOD el creador nos ayudara.
--- ¿Ustedes creen en ISOD?---, dijo Kaishi que ya se había calmado.
--- Así es, su pueblo, los Kamashinori, nos protegían y cuidaban, éramos uno de los pueblos que aceptaron su protección pero fueron derrotados por Yamiro y desde entonces ISOD no se ha manifestado de nuevo, pero creemos que lo hará otra vez---, dijo la reina con la voz llena de esperanza.
Kaishi al oír eso, estuvo tentado a decirles que él y Yoshi eran miembros de los Kamashinori e incluso que él era un Katorion, pero Yoshi como leyendo sus intenciones lo tomo por el brazo y llevándolo a un rincón a solas para regañarlo.
--- ¿ Que ibas a hacer?.
--- ¿No la oíste? Ellos creen en ISOD, si se enteran de quienes somos eso les dará esperanza---, dijo Kaishi emocionado.
--- Y ¿ cómo se los demostraras?---, pregunto Yoshi.
Kaishi se quedó mudo, solo había sido un impulso la idea de revelar su identidad y no se había detenido a pensar que las palabras no convencen sin pruebas.
--- No podemos decir quiénes somos sin demostrarlo, es cierto que confían en ISOD pero tenemos que probar quienes somos antes---, dijo Yoshi con la seriedad acorde a la importancia del momento.
--- Y ¿ qué planeas entonces?---, le dijo Kaishi.
--- Creo que ya lo sabes---, dijo Yoshi cambiando su expresión seria por una sonrisa conspiradora, de esas que ponía cuando planeaba algo divertido pero peligroso.
--- ¿Algo arriesgado?---, pregunto Kaishi con una creciente adrenalina.
--- ¿ Enfrentar a un ejército de monstruos y salvar la ciudad te basta?.
Kaishi se emocionó por la idea, su impulsividad natural era un factor y más la idea de Yoshi con eso termino de agarrar ánimos para la pelea que tendrían que ganar.