Dentro de las puertas del palacio Himitsura, Majime y sus 300 soldados se habían atrincherado formando un pequeño frente de defensa en caso de que el enemigo entrara, Majime sabía que sería inútil pelear si eso pasaba pero al menos los retrasaría lo suficiente para que Hadori y los heridos pudieran escapar lo más que pudieran.
Majime en medio de sus pensamientos fue devuelto a la realidad por su hijo Taiyo que a pesar de la orden estricta de refugiarse detrás del ejército, se había acercado al frente donde Majime estaba.
---Papa ¿estás bien, donde están Kaishi y Yoshi?.
El primer impulso de Majime fue gritarle que se regresara con su madre pero al ver la preocupación sincera en los ojos de su hijo decidió contenerse y hablar con sabiduría,no quería herir a su hijo.
---Aunque no me creas, me pidieron que nos refugiáramos, ellos están afuera ahora.
---¡¡¡¿QUE?!!!---, se sorprendió Taiyo.
---Oíste bien hijo, están afuera---, respondió Majime.
---¿ Y crees que puedan ganar?.
---La verdad una parte de mi lo duda pero, decidí tener fe, no lo sé pero, confío en que algo podrán hacer.
--- ¿ Y qué crees que harán ellos?---, pregunto Taiyo visiblemente preocupado.
--- No lo sé Taiyo, la verdad no lo sé.
Al terminar de hablar sucedió algo completamente inesperado, primero empezó un fuerte temblor que hizo estremecer los cimientos pero no los derrumbó haciendo que Majime abrazara a Taiyo en gesto protector, después se vieron intensos fogonazos de luz a través de la puerta, también se podían oír como una multitud gritaba de agonía del otro lado de la puerta, se escuchaban fuertes golpes que impactaban contra la puerta haciendo que Majime temiera que se derribara, súbitamente se empezó a sentir una combinación de frio intenso, calor abrazador y fuertes vientos pero con efectos mínimos dentro del palacio lo que hizo que Majime se preguntara sobre qué era lo que estaba sucediendo afuera.
Era una escena tan sorprendente y extraña que dejo a Majime sin habla, al cabo de unos 5 minutos el temblor se detuvo, los destellos de luz pararon y los gritos de dolor de esa multitud se había sumergido en el más profundo silencio, Majime al ver tal nivel de quietud comenzó a impacientarse hasta el punto de que decidió salir a ver lo que pasaba junto con sus soldados pero lo que encontró al abrir las puertas fue la mayor sorpresa que pudo recibir.
Cientos y cientos de cadáveres que se desintegraban en niebla roja a todo lo ancho del campo de batalla, vio como ríos de sangre negra se deshacían en niebla negra junto a la roja de los cuerpos, simplemente no había ni un solo enemigo en pie donde hasta hace poco había un gran ejército rojo.
Mientras paseaba su mirada por la gran devastación pudo ver que Kaishi y Yoshi estaban de pie uno junto al otro en el lugar donde Majime los había dejado antes de entrar al palacio y corriendo hacia ellos con un torrente de preguntas buscando respuestas.
---Co..como... ¿cómo hicieron esto?---, pregunto Majime totalmente incrédulo.
---Ahhh esto, si no fue nada majestad, fue tan sencillo como comer pan, la verdad hasta me decepcione un poco---, respondió Kaishi con los brazos cruzados y haciendo gestos con las manos.
--- Mmmmm---, suspiro Yoshi.
--- Sabes, no te caería mal ser un poco mas humilde, pero en fin ya sabes la gloria no es nuestra ¿verdad?.
Al oír esas palabras Kaishi cambio su rostro de alegría por una expresión seria y madura con una rapidez que sorprendió a Majime.
--- Por supuesto, nosotros solo somos las herramientas pero la gloria es para el creador.
Esa palabra le dio una idea y una emoción empezó a crecer en su corazón pero antes de creerlo necesitaba estar seguro.
--- Perdón que interrumpa pero no logro entender, dicen que ustedes no se merecen el mérito por esto y hablan de un creador, díganme ¿de quién hablan?---, pregunto Majime desesperado por respuestas.
Kaishi y Yoshi se miraron seriamente y luego se sonrieron mientras asentían en silencio luego volteando a ver el confundido rostro de Majime, le respondieron al mismo tiempo.
--- ISOD.
--- ¡¡¡¿COMO?!!!.
--- No se preocupe majestad, ¿ recuerda cuando decía que las opciones se le estaban agotando?---, dijo Kaishi.
Majime asintió en un estado de medio shock.
--- Pues hoy queremos decirle de parte de ISOD que EL no se olvida de aquellos que confían en su nombre---, dijo Yoshi.
Majime no terminaba de creer las palabras que oía, ISOD, el creador supremo, señor y protector de los Kamashinori hoy se manifestaba a través de Kaishi y Yoshi para nada menos que proteger a su pueblo, en ese momento Majime se sintió feliz, eufórico, libre pero sobre todo sintió que no estaban solos, en definitiva ISOD no los había abandonado.
Majime a pesar de ser el rey y de estar haciendo un profundo esfuerzo por controlarse no pudo resistir llorar de la emoción y darles un fuerte abrazo de agradecimiento a Kaishi y a Yoshi.
--- ¡Muchas gracias mis amigos, yo y estoy seguro que todos los Himitsura les agradecemos su gran ayuda, y por supuesto que sí!.....
Majime hizo una pausa y luego volteo a ver a sus hombres levantando su puño en alto y gritando con todas sus fuerzas.
--- ¡¡¡¡ GLORIA A ISOD!!!.
Al oír su grito de alegría y euforia todos sus soldados se llenaron de la misma energía al entender lo que había pasado y juntos lo acompañaron en el grito de victoria.
---¡¡¡ GLORIA A ISOD...GLORIA A ISOD... GLORIA A ISOD!!!.
Mientras que los soldados celebraban su triunfo, Taiyo, Nari, la reina Hadori y todos los Himitsura que se habían refugiado en el palacio salieron a donde estaban Majime y sus hombres, atraídos por sus gritos salieron para encontrarse con un victorioso ejercito Himitsura, un rey triunfador y un par de salvadores de gran poder, Taiyo salió corriendo tomado de la mano de su madre con Nari junto a ellos y al llegar junto a Majime le preguntaron.