Al darle esa orden a Kaishi, Yoshi se aseguro de que estuviera seguro y protegido para despues desplegar sus alas y salir al encuentro de Igakun.
---Ey, miren quien viene para el segundo asalto, el chico no pudo con la presión y cambia con el anciano.
---La verdad no sé porque la gente me dice anciano si solo tengo 40 años---, dijo Yoshi con su usual frustración con el tema.
--- No lo sé, quizá sea ese bastón lo que te suma algunos años---, dijo Igakun señalando al bastón.
--- Pero si es solo decorativo, además con el me concentro mejor al pensar.
--- Ya, lo que sea, entonces anciano ¿quieres atacar tu o.......
Ikagun se vio interrumpido porque Yoshi se había movido de su posición y ahora estaba frente a él con su bastón fuertemente presionado contra su garganta.
--- Yo no soy ese chico.
Al decirlo, del bastón salió una explosión de energía que empujo a Igakun 15 metros hacia atrás y cuando el humo de la explosión se disipo, Igakun pudo ver como su armadura se veía corroída como si un ácido la estuviera derritiendo poco a poco.
--- ¡¡A esto me refiero!!---, dijo Igakun emocionado
--- ¡Bien me toca a mí!.
Igakun extendió sus manos y desde la tierra subieron cuatro enormes brazos de fuego que llegando a la altura de Yoshi se chocaron los cuatro en el punto central tratando de aplastar a Yoshi pero él se rodeó de un resplandor dorado que creo una especie de cristal que lo protegió del fuego, después desplegando sus alas rompió el cristal y disipo a los brazos de fuego, luego de eso Yoshi descendió planeando a gran velocidad, alejándose de Igakun.
--- Si crees que podrás escapar, ¡¡ESTAS EQUIVOCADO!!.
Con gran emoción y sed de sangre Ikagun persiguió a Yoshi en su descenso aumentando su velocidad a niveles peligrosos que incluso no le permitirían frenar para evitar el suelo, pero lo único que había en la mente de Igakun era la euforia de ver la cara de Yoshi estampada en el suelo con sus manos aplastándola, ambos mantenían su descenso sin bajar el ritmo y cuando Igakun estaba a punto de impactar a Yoshi, paso algo que no calculo.
---¡¡¡Guajajajaja, me gusta jugar al corre corre, pero ya te atra.....!!
Antes de poder terminar, sin poder creerlo, vio como Yoshi que estaba delante de él, de la nada desapareció en medio de un fogonazo de luz, lo que cegó a Igakun.
---¡¿QUE?, VIEJOOO, NO HUYAS DE UNA PELEA TAN DIVERTIDA COBARDE!.
---¿ Y quién dijo que huía?.
Al escuchar esas palabras Igakun sin poder reaccionar a tiempo sintió como Yoshi apareció a su espalda y empezó a empujarlo hacia el suelo lo que al sumar ambas velocidades termino en un impacto monstruoso que hizo temblar el campo completo, Kaishi al ver la zona de impacto y ya sintiéndose recuperado y fuerte, de un salto llego al borde del cráter.
---¿YOSHIIII?, ¡¡¡dime que sigues vivo!!!.
---Claro que sí, es más, me ofende que creas que muriera---, dijo Yoshi parado al lado del cuerpo boca abajo, inmóvil y súper martirizado de Igakun.
--- Por favor, no me culpes por preocuparme.
--- Jejeje, te preocuparas por mi cuando me veas con un bastón en las manos como un anciano.
--- Esto, ya tienes uno, ¿eso significa que ya eres anciano, no?---, dijo Kaishi burlándose.
--- ¡¡¡¡Que es decorativo!!!.
La pequeña pelea de Yoshi y Kaishi no era nada raro, siempre luego de una batalla acostumbraban a gastarse bromas para relajar tensión, lo que al rey de Himitsu, Majime, le molestaba al principio pero termino aceptando, luego de un pequeño y agradable momento de descanso, Yoshi pudo sentir que Igakun se movía, su estado era lamentable, cortes profundos, su armadura estaba toda destruida y de su boca botaba sangre negra.
--- N.... no, no puedo creerlo, m...me ...han...vencido un chico y su abuelo, debe ser un mal sueño---, dijo Igakun mirando al suelo con la mirada al suelo.
---Obviando la parte de abuelo, no, no estas soñando, estas bien despierto y con todos tus sentidos espabilados, ummm , bueno, al menos, con los sentidos que ten funcionen todavía---, dijo Yoshi al ver que a Ikagun le faltaba un ojo, tenía una oreja desfigurada y ni hablar de su cara.
--- Pero eso no importa, aquí y ahora, nosotros como representantes de las fuerzas aliadas de Himitsu e ISOD, te ofrecemos la oportunidad de retirarte con tu ejercito ahora mismo, y prometemos no causarles daño en su retirada.
--- ¿Qué?, no puedo creer que lo digas en serio Yoshi---, dijo Kaishi al llegar a su lado.
---Lo digo muy en serio, aprenderás que antes de la violencia siempre se debe recurrir a la razón, esa es la voluntad de ISOD para sus hijos---, le dijo Yoshi para luego ver a Igakun de nuevo.
---Que respondes Igakun, general de los Kuroshi.
Igakun estaba delante de ellos humillado y de rodillas, incapaz de mover un solo musculo, pero a pesar de su dolor, en su mente crecía una curiosidad, se preguntaba quiénes eran ellos, hablaban de ISOD de una forma muy natural como si lo conocieran de toda la vida, se veían diferentes a los Himitsura, su poder era abrumador, no imaginaba algún demonio con la fuerza para desafiarlos, realmente eran diferentes, así duro unos 10 minutos sumergido en sus pensamientos.
Hasta que Igakun recordó que antes de salir a su misión de destruir a Himitsu, el gran Yamiro en persona le dijo que destruyera todo a su paso, que no dejara nada que pudiera ayudarlos a ellos, y en ese momento cuando Igakun le pregunto que a quienes se refería, le respondió.
--- Llevan muchos años extintos, pero últimamente me siento alerta, hablo de mis enemigos más peligrosos y letales, aquellos que ostentan los poderes de ISOD y su protección, se hacían llamar los hijos de ISOD, los Kamashinori.
Ese nombre hizo estremecer cada fibra de su demoniaco cuerpo, por primera vez en su vida sintió autentico terror, Igakun era un demonio muy joven pero en su formación como general oyó rumores e historias entre los demonios más antiguos de 100 años o más sobre una raza que casi destruía a Yamiro y a todos los Kuroshi.