La fiesta de celebración continuo su curso sin parar, la musica no paraba de sonar, hubieron muchos juegos, muchas personas bailando y todo el pueblo desbordando alegría.
La comida no paraba de fluir, pollos, carne, cerdo, asi como distintas frutas y cereales llegaban constantemente de las cocinas del palacio, dando muestra de que la tierra devastada por la muerte había sido restaurada por el poder de ISOD.
Ya llevaban seis días festejando sin parar de día y de noche pero al amanecer del séptimo día hubo algo diferente, la música poco a poco se fue apagando y en su lugar comenzaron a sonar trompetas que venian de las puertas del palacio real, todo el pueblo guardo silencio reverente mientras los soldados Himitsura formaban en perfecto protocolo y de las puertas salieron el rey Majime, la reina Hadori y el príncipe Taiyo, todos vestidos con sus mejores ropas.
Las personas se acercaron a las puertas y mantuvieron una reverente distancia guardando silencio en medio del cual Majime comenzó a decir.
---¡¡¡Mis queridos amigos, hemos sido bendecidos con la victoria y la vida, hemos superado a la muerte por la gracia de ISOD y ahora les estamos más que agradecidos, pero también queremos honrar a sus siervos en este día!!!.
Majime guardo silencio y luego continuó.
---¡¡¡ Kaishi Odai, Yoshihiro Eiga, pasen al frente!!!.
Al oír sus nombres ambos avanzaron muy respetuosamente y se detuvieron a dos metros de los reyes.
---¡¡¡Nari Kiiro, pasa al frente con tus amigos!!!.
Nari al verse sorprendida por oír que la llamaban tardó en reaccionar pero al espabilarse se apresuró a alcanzar a Kaishi y Yoshi, al estar los tres delante de los reyes, Majime hablo.
---¡¡¡Toda la gloria sea para ISOD por los siglos de los siglos, y en su nombre queremos honrarlos a ustedes por el servicio tan impresionante que han dado a Himitsu!!!.
Majime miro a sus tres aliados, estaba mas que agradecido con ellos por venir a su rescate y amaba a ISOD por no haberlos olvidado, pero aunque sentia que nunca podria retribuir de manera justa su ayuda, al menos les daria lo mejor para ofrecer.
--- ¡¡¡Traigan los tesoros Kamashinori!!!.
Ante esa orden, tres soldados salieron de las puertas de palacio sosteniendo cada uno un objeto de gran valor, un cofre, una espada y un libro.
---Yoshihiro Eiga, tu eres un gran y poderoso aliado, defendiste nuestras puertas con valor y coraje, peleaste y nunca retrocediste con gran gallardía.
Majime tomo el cofre que le entrego el soldado y lo abro delante de Yoshi revelando su contenido.
---Por eso hoy te quiero entregar la piedra Zalian (Alianza), con ella podrás potenciaras tu poder a mayores niveles y ademas podrás contactar con nosotros desde cualquier lugar de la tierra y sin importar la circunstancia o el momento, tienes mi palabra como rey que acudiremos a ustedes para socorrerles!!!.
Yoshi la recibió con humildad e hizo una reverencia ante Majime el cual le sonrió asintiendo con respeto para luego mirar a Kaishi y continuar diciendo.
---¡¡¡Kaishi Odai, sin importar tu corta edad, en medio de la batalla nos diste la fuerza para pelear, tu confianza en ISOD nunca flaqueo y fuiste un bravo guerrero de Vanguardia, no esperabas a que el enemigo te alcanzara sino que salías a su encuentro y lo enfrentabas, no con odio sino con la convicción de proteger y defender a los tuyos.
Al decir esas palabras, Majime tomo la espada y la ofreció a Kaishi.
---Por eso te hago entrega de la espada Acedial (acero primordial), esta poderosa arma es capaz de convertirse en escudo, lanza, hacha, daga, arco y flechas, o cualquier arma que puedas necesitar, que la gracia de ISOD y el poder de esta espada te hagan un guerrero imparable con la fuerza para defender a aquellos que necesitan de la luz de ISOD!!!.
Kaishi tomo la espada y la desenvaino delante de todos para poder ver como la espada se transformaba en un escudo, luego en una lanza y en un hacha en medio de los aplausos de todos, finalmente Kaishi devolvió su forma a la espada y la envaino para inclinarse con reverencia ante Majime, agradeciendo el regalo.
---¡¡¡ Y finalmente Nari Kiiro!!!---, hablo la reina mientras se paraba junto a Majime.
---¡¡¡Tus amigos han sido bravos guerreros, pero tus servicios con los heridos han sido igual de importantes y dignos de honra, sin importar lo crítico del estado de los heridos, sin importar los gritos de dolor e incluso las muertes que viste, tu espíritu nunca se apagó, nunca te negaste a darle la mano a tu prójimo aunque estuviera bañado en sangre, siempre respondiste a cualquier llamado de auxilio y tu ayuda contribuyo a salvar muchas vidas.
Hadori miro a Nari y le sonrió con mucho cariño, ya que entre ellas se había comenzado a desarrollar una leve pero creciente amistad, sin dejar de sonreír, Hadori tomo el libro que había traído el soldado y se lo ofreció.
--- ¡¡¡Por eso, te hago entrega del Encledia (enciclopedia), aunque solo veas un libro con páginas en blanco, siempre que tengas dudas sobre como sanar una herida o una enfermedad, en estas páginas te ilustrara que necesitas y que hacer para lograrlo, úsalo para ayudar al mundo, como has ayudado a Himitsu!!!.
Nari recibió un libro de cubierta verde brillante con grabados de oro y un gran rubí en el centro, Nari con lágrimas en sus ojos hizo una reverencia y al levantarse dijo.
--- Muchas gracias.
La reina al oír sus palabras, se le acerco y secándole las lágrimas con mucho cariño le dijo sin dejar de sonreír.
--- Ha sido un placer, mi hermosa heroína.
---¡¡¡Y con esto damos honra a los siervos de ISOD el creador, que su gracia los guie hasta el fin de sus días!!!---, dijo Majime.
Cuando Majime termino de hablar, toda la multitud estallo en gritos de algarabía y jubilo, dando vítores, felicitaciones y gestos de cariño a aquellos que sentían como sus tres héroes, al terminar la ceremonia la música se reanudo y el festejo comenzó nuevamente, así se extendió hasta avanzada la tarde y medio de la fiesta, unos soldados llegaron a donde estaban Kaishi, Yoshi y Nari para decirles.