Sangre Azul, Corazones Rotos.

Capítulo 52 Parte 2:“¿Qué demonios es eso?”.

Meses Antes.

Quintana Roo, Riviera Maya (México).

Residencia Alfaro'S.

Lunes.

6:45 P. M.

ALEJANDRÍA.

No sé exactamente en qué momento pasó.

Pero cuando volví a mirar el cielo...

Ya no era azul.

Los tonos anaranjados se habían convertido en morados.

Y los morados comenzaban a desaparecer bajo la llegada de la noche.

Parpadeé.

Confundido.

—¿Qué hora es?

Carlie tomó su teléfono.

—Seven thirty-eight (7:38)

—¿Qué?

Ella soltó una carcajada.

—We've been talking for hours (Llevamos horas hablando).

Miré el cielo.

Luego el agua.

Luego a ella.

—Eso no tiene sentido.

—Tiene.

—Llegué aquí en la mañana.

—So did I (Yo también).

Me quedé inmóvil unos segundos.

Era extraño.

Había pasado casi todo el día hablando con una desconocida.

Justo lo que toda campaña de seguridad te dice que no hagas.

Fuck.

Y ni siquiera me había dado cuenta.

Todo fue más ligero.

Más rápido.

Como si las horas se escaparan cuando ella empezaba a hablar de algún lugar remoto del planeta.

—Se está haciendo tarde.

Ella levantó la vista hacia el cielo.

—Yeah.

—Puedo llevarte a tu hotel.

Carlie me observó.

Y luego comenzó a reírse.

No una risita.

Reírse de verdad.

Como loca o algo así.

—¿Qué?

—That's a problem (Ese es un problema).

—¿Por qué?

—I don't have one (No tengo).

La miré.

—¿Cómo que no tienes?

—I mean exactly that (Eso mismo).

—Carlie.

—What? (¿Qué?)

—¿No tienes hotel?

—No.

Parpadeé.

—¿Reservación?

—No.

—¿Dirección?

—No.

—¿Plan?

Ella sonrió.

—Not really (No realmente).

Me quedé observándola.

Intentando decidir si estaba bromeando.

Lamentablemente parecía completamente seria.

—Estás loca.

—A little (Un poco).

—Mucho.

—Maybe.

Me pasé una mano por la cara.

—Explícame.

Carlie se acomodó sobre la roca.

Como si estuviera a punto de contar la historia más normal del mundo.

—Okay.

Respiré profundo.

—Dale.

—I arrived this morning (Llegué esta mañana).

—Ajá.

—And I was really excited about seeing a cenote (Y estaba muy emocionada por ver un cenote).

—So after leaving the airport (Así que después de salir del aeropuerto).

Ya no me gustaba hacia dónde iba esto.

—...I went looking for one (...fui a buscar uno)

—¿Y luego?

—The first one was crowded (El primero estaba lleno de gente).

—Like REALLY crowded (Muy lleno).

—Ajá.

¿Y si es una extorsionadora?

—So I asked if there was another one nearby (Entonces pregunté si había otro cerca).

Cerré los ojos.

Porque ya sabía cómo terminaba.

—Y te perdiste.

—I got slightly lost (Me perdí poquito).

—...

—Okay, very lost (Okay, muy perdida).

Abrí los ojos.

Ella estaba intentando no reírse.

—¿Y después?

—Then I found this place (Luego encontré este lugar)

—Mmmm.

—And it was beautiful (Y era hermoso)

—...

—So I changed clothes and jumped into the water immediately (Así que me cambié de ropa y me metí al agua inmediatamente).

Me quedé completamente inmóvil.

No es una extorsionadora.

Está bien mensa por no decir otra cosa.

—¿Eso fue todo tu plan?

—Pretty much.

—Es irresponsable.

—Thank you.

—No era un cumplido.

—Lo sé.

Su sonrisa se hizo más grande.

Y entonces algo hizo clic en mi cabeza.

La maleta.

La enorme maleta.

La maleta gigante que había visto cerca de la entrada cuando llegué.

La misma que me había hecho preguntarme quién demonios llevaba tanto equipaje a un cenote.

La señalé.

—Espera.

—¿Sí?

—¿Esa maleta es tuya?

Carlie siguió la dirección de mi dedo.

—Yep.

Me quedé viendo aquel monstruo con ruedas.

Luego la miré a ella.

—¿Qué llevas ahí?

—Clothes (Ropa).

—¿Para cuánto tiempo?

—I don't know.

—No puede ser.

Ella parecía muy orgullosa de sí misma.

—Thank you again (Gracias otra vez).

—Sigues sin entender cuándo te estoy insultando.

—I choose happiness (Elijo la felicidad).

No pude evitar reírme.

Porque aquella respuesta era absurdamente ella.

Suspiré.

—Está bien.

—¿Está bien?

—Sí.

Me puse de pie.

—Voy a ayudarte.

Ella parpadeó.

—Really?

—Sí.

—You don't have to (No tienes que hacerlo).

—Lo sé.

—Then why? (Entonces, ¿por qué?)

Porque no podía dejar que una turista sueca con tendencias suicidas hacia la planificación terminara durmiendo en una banca.

O que se perdiera y se la comiera algún animal.

Pero decidí resumirlo.

—Because you're clearly incapable of surviving on your own (Porque no tienes instinto de supervivencia).

Carlie abrió la boca.

Indignada.

—I survived all day (Sobreviví todo el día).

—Milagrosamente.

—Rude (Grosero).

—Accurate (Preciso).

Ella terminó riéndose.

Y para mi sorpresa aceptó.

—Okay. I'll accept your help (Está bien. Aceptaré tu ayuda).

—Excelente.

—But first... (Pero primero...)

Se señaló a sí misma.

Todavía llevaba la ropa ligera que había usado para nadar.

—I need to look like a normal human being (Necesito parecer un ser humano normal).

La observé.

—Eso ayudaría bastante.

—Mean.

—Honest.

Carlie rodó los ojos.

Tomó una mochila pequeña.

Y comenzó a caminar hacia una zona donde las formaciones rocosas ofrecían privacidad.

Antes de irse se giró hacia mí.

—Don't steal my suitcase (No robes mi maleta).

—No prometo nada.

—Alejandría.




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