La reunión del consejo terminó más tarde de lo esperado. La sala aún conservaba ese aire tenso que siempre quedaba cuando humanos y vampiros compartían el mismo espacio demasiado tiempo.
—¿La organización del baile cómo va? —preguntó Cross desde la cabecera.
—Todo está listo —respondió Rukia con calma—. Solo faltan los permisos.
Deslicé los documentos por la mesa.
—Aquí están ya están firmados por Kairen - sama.
Sin poder evitarlo levanté la mirada. Kairen estaba unos lugares más allá, observando todo con esa serenidad inquietante que parecía natural en él. Cuando sus ojos se encontraron con los míos, una leve sonrisa apareció en sus labios.
Desvié la mirada.
—Damos por terminada la reunión.
Las sillas se movieron al mismo tiempo. Caminamos hacia la salida.
—¿Vendrás a cenar? —preguntó mi padre.
Dudé.
—No lo sé...
Antes de responder, una presencia se acercó.
—Cross, quería pedirte algo.
Kairen.
—Hoy es mi cumpleaños. Me gustaría que Gure asistiera a una pequeña reunión... claro, si ella lo desea.
Sentí la trampa en sus palabras.
Mi padre sonrió.
—Te hará bien salir.
Suspiré.
—Iré.
Kairen tomó mi mano y dejó un beso frío sobre ella.
—Entonces nos veremos esta noche.
La noche cubría la academia cuando llegué al jardín de la clase nocturna. La luz dorada de las lámparas apenas competía con la luna, que bañaba todo con un brillo pálido. Vampiros de familias nobles llenaban el lugar. Elegantes. Perfectos. Peligrosos.
Y todos... mirando ojos rojos brillando entre sombras algunos con curiosidad otros con claro desprecio sabían quién era, sabían lo que había hecho. Sentí el peso de esas miradas al avanzar.
Entonces lo vi.
Kairen.
En el centro, como si todo girara a su alrededor cuando me vio, desapareció de su lugar y apareció frente a mí en un instante.
Tomó mi mano.
El murmullo alrededor se apagó ligeramente.
—Llegaste.
—Bueno tu me invitaste.
—Y ahora es mejor.
Caminé a su lado hasta el quiosco. Apenas me senté, sentí las miradas otra vez.
—Me están juzgando —murmuré.
—Te están recordando —corrigió él con calma—. No todos pueden decir que sobrevivieron a alguien como tú.
No respondí.
Una figura femenina se acercó una joven hermosa demasiado atenta a él .
—Kairen-sama... esperaba que ahora que está libre... pudiera considerar—
Él la interrumpió con una sonrisa educada.
—Ya hay alguien.
No la miró.
No lo necesitaba.
Sentí la tensión en el ambiente cuando la chica se retiró.
No dije nada.
Kairen se inclinó apenas hacia mí.
—¿Celosa?
—No eres tan importante.
—Interesante respuesta... para alguien que no se ha separado de mí en toda la noche.
Lo miré y el sonrió.
—Baila conmigo.
No fue una invitación fue una decisión tomó mi mano y me llevó al centro la música era lenta su mano se posó en mi espalda la mía en su hombro.
Y entonces... todos miraron podia sentírlo cada uno de ellos su mano me acercó apenas más de lo necesario.
Nuestros cuerpos alineados.
Sus movimientos eran suaves, seguros... dominantes.
Me hizo girar lentamente.
Volví a él.
Más cerca.
Demasiado cerca.
—Todos te están mirando —murmuré.
—Que miren —respondió—. No todos los días ven algo así.
—¿Algo como qué?
Sus ojos bajaron apenas a mis labios antes de volver a mis ojos.
—Como tú conmigo.
Mi respiración cambió se volvió más lenta, más consciente me inclinó ligeramente hacia atrás y luego me atrajo de nuevo su mano firme en mi espalda. La cercanía ya no era casual.
Era intencional.
—Bailas bien.
—Tú controlas demasiado.
—Es necesario... especialmente contigo.
Me soltó pero no del todo solo lo suficiente para que sintiera la ausencia.
—¿Cuándo planeas comenzar la misión? —preguntó después, como si nada.
#169 en Ciencia ficción
#1405 en Fantasía
#714 en Personajes sobrenaturales
vampiro, vampire academy, cazadora de criaturas sobrenaturales
Editado: 16.06.2026