Sangre Proscrita. El Trono de los Lobos

El Velo de Seda Gris

La tensión entre Kaelen y Vespera se rompió como un cristal golpeado, antes de que ella pudiera responder a la incisiva pregunta del Alfa, dos sombras se separaron del grupo de guerreros con la velocidad del rayo. Eran Rurik y Thane, los gemelos de la vanguardia, que no estaban dispuestos a permitir que una forastera humillara a su casta.

  • ¡Atrás! - rugió Kaelen, pero los guerreros ya estaban en el aire, sus garras extendidas.

El aire en el foso se volvió denso, Rurik y Thane no eran como Jarek no eran brutos movidos por el ego, sino cazadores coordinados que compartían un vínculo casi telepático. Cuando se lanzaron no hubo rugidos, solo el siseo del acero saliendo de sus vainas y el crujido de la tierra bajo sus pies

Vespera, con los sentidos agudizados al límite por la adrenalina y la presión del Sello, no se amedrentó, en un movimiento que pareció una danza, se desabrochó el pañuelo de seda gris que llevaba anudado a la muñeca. Mientras esquivaba el primer zarpazo de Rurik con una inclinación lateral, pasó la tela sobre sus ojos y la anudó con un tirón firme en la nuca.

Vespera sintió la vibración de su avance. Justo cuando las puntas de sus dedos rozaron el nudo del pañuelo, los gemelos se separaron uno por la izquierda, buscando sus tendones y el otro por la derecha, directo a su cuello.

  • ¡Cuidado! - el grito de algún guerrero se ahogó cuando Vespera tiró de la seda gris.
  • Si vuestra dignidad depende de que yo deje de usar mis dones - dijo Vespera, su voz cargada de una arrogancia gélida que enfureció a la manada - entonces ya la habéis perdido porque un verdadero guerrero no se mide con fuerza se mide cin astucia y con saber utilizar lo que ve o lo que no

El mundo se volvió sombras y sonidos, se anudó el pañuelo con una velocidad sobrenatural. Para cualquier otro, estar ciego en un foso de ejecución sería una sentencia de muerte, pero para ella era una forma de filtrar la distracción de la luz.

Thane atacó primero con un tajo descendente, Vespera no retrocedió se inclinó hacia adelante, dejandode manera deliverada que la hoja le rozara la espalda. Sintió el desplazamiento del aire y usando la inercia del lobo, le propinó un codazo en la boca del estómago, al mismo tiempo, Rurik intentó barrerle las piernas, ella saltó, girando en el aire como una brizna de paja en un tornado.

  • ¿Eso es todo lo que la guardia del Alfa tiene para ofrecer? - provocó ella, aterrizando en un silencio absoluto - Moveos como lobos, no como ganado asustado

Enfurecidos, los gemelos cambiaron de táctica empezaron a circular a su alrededor, pisando con suavidad para confundir su oído, pero Vespera no escuchaba sus pasos; escuchaba el Sello de Ébano bajo su clavícula, la marca latía con una frecuencia que parecía detectar la energía vital de los licántropos. Cada vez que uno de ellos se tensaba para saltar, el Sello le enviaba una punzada de calor como advertencia.

El patio se convirtió en un caos controlado, Rurik y Thane atacaron en perfecta sincronía, flanqueándola, sin embargo, Vespera ya no dependía de la luz, sentía el desplazamiento del aire, el calor corporal de los licántropos y el latido pesado de sus corazones. Cuando Thane lanzó un golpe de barrido, ella saltó sobre él, apoyando sus pies ligeramente en sus hombros para impulsarse hacia atrás, en el aire, giró y pateó la muñeca de Rurik, haciendo que su daga volara por los aires.

Vespera aterrizó de rodillas, el pañuelo aún firme sobre sus ojos violetas, se movía por puro instinto, una sombra esquiva que parecía saber dónde aterrizaría cada golpe antes de que los gemelos siquiera lo pensaran. Cada vez que ellos fallaban, ella respondía con un toque ligero, casi insultante, un golpe en el plexo, un tirón de pelo, una zancadilla. Estaba jugando con ellos, convirtiendo el entrenamiento en una exhibición de superioridad técnica.

Rurik lanzó una serie de estocadas rápidas, Vespera las esquivaba con movimientos mínimos, apenas milímetros de distancia entre el acero y su piel. Con un movimiento fluido, atrapó la muñeca de Rurik, no usó fuerza, sino palanca, giró el brazo del guerrero hacia afuera, obligándolo a soltar su daga y antes de que Thane pudiera intervenir, Vespera utilizó el cuerpo de su hermano como escudo. Thane tuvo que frenar su embestida en seco para no ensartar a Rurik, ese segundo de duda fue su fin.

Vespera soltó a Rurik con un empujón y de un solo salto, se apoyó en el pecho de Thane, sus pies apenas tocaron el cuero de su armadura antes de lanzar una patada doble que envió a ambos gemelos rodando por el polvo Se quedó de pie en el centro, con el pañuelo gris cubriendo sus ojos, inmóvil como una estatua. El único sonido era el jadeo ruidoso de los gemelos y el crujido del broche de hierro en su hombro, que empezaba a humear levemente debido al calor interno que ella intentaba contener.

Kaelen observaba, con la mandíbula apretada, estaba impresionado por la destreza, pero el olor a ozono se intensificaba. El esfuerzo de pelear a ciegas estaba obligando a Vespera a usar sus otros sentidos y eso estaba empujando la energía del Sello peligrosamente hacia la superficie. Kaelen dio un paso al frente, su presencia tan imponente que el aire pareció enfriarse diez grados.

  • Basta - dijo el Alfa, y su voz no era de advertencia, sino de un reconocimiento oscuro - Ya han tenido suficiente lección de humilda - Haciendo que los gemelos se congelaran en seco, jadeando y frustrados.

Vespera se llevó la mano al nudo del pañuelo, pero sus dedos temblaban, el sudor le bajaba por la nuca y el calor bajo el broche de hierro era ahora un incendio forestal sabía que el esfuerzo la estaba traicionando el sudor que bajaba por sus sienes no era frío, era ardiente y detrás de la tela, sus ojos ya no eran los mismos.




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