En un pequeño pueblo rodeado de bosque y montañas llegó Martín, un chico de 13 años que acababa de mudarse. Todo era nuevo para él: la casa, las calles tranquilas y el instituto, que parecía mucho más grande que el de su antiguo pueblo.
El primer día de clase estaba un poco nervioso. Entró al comedor con su bandeja y buscó dónde sentarse. Justo entonces, dos chicos lo llamaron desde una mesa.
—¡Eh! Puedes sentarte aquí si quieres —dijo uno de ellos.
Martín se acercó. El que había hablado era Guillermo, un chico alto y muy atlético. Se notaba que hacía mucho deporte: tenía los brazos fuertes y parecía lleno de energía.
A su lado estaba Pablo. Era muy distinto. Tenía la piel muy pálida, el pelo oscuro y una mirada tranquila. No hablaba mucho, pero parecía amable.
—Yo soy Guillermo —dijo el chico con una sonrisa—. Y él es Pablo.
—Soy Martín —respondió él.
Desde ese momento empezaron a llevarse bien. En los recreos hablaban, jugaban al fútbol o caminaban por los senderos del bosque que rodeaban el pueblo.
Guillermo siempre estaba corriendo, saltando o compitiendo para ver quién llegaba antes a algún sitio.
—¡A que no me alcanzas! —gritaba mientras salía corriendo.
Y casi nunca lo alcanzaban.
Pablo, en cambio, era más tranquilo. Le gustaba observar las cosas: los árboles, los insectos, las nubes.
Un día, después de clase, los tres decidieron explorar una zona del bosque donde casi nadie iba. Mientras caminaban entre los árboles, escucharon un ruido fuerte.
CRACK.
Una rama enorme se rompió arriba y cayó directo hacia Martín.
Antes de que pudiera reaccionar, Pablo se movió rapidísimo y lo apartó de un tirón.
La rama cayó al suelo con un golpe fuerte.
Martín lo miró sorprendido.
—¡Eso fue rapidísimo!
Pablo se encogió de hombros.
—Reflejos, supongo.
Guillermo sonrió.
—Te salvó por poco.
Martín respiró hondo.
—Creo que definitivamente necesito amigos como vosotros.
Los tres se rieron y siguieron caminando por el bosque, sin darse cuenta de que, entre los árboles más lejanos, algo se movía en silencio, observándolos.
Algo que no parecía un animal….
Y esa tarde sería solo el comienzo de una aventura muy extraña para los tres amigos.
Editado: 07.06.2026