La noche había llegado.
El cine del pueblo estaba iluminado, con carteles de películas de acción y grupos de gente entrando y saliendo. El ambiente era normal… pero para Blanca, nada se sentía normal.
Estaba esperando en la entrada, mirando el móvil cada dos segundos.
—Vale… tranquila… es solo una cita… —murmuró.
Entonces, sin hacer ruido, alguien apareció a su lado.
—Llegas pronto.
Blanca dio un pequeño salto.
—¡Martín! —se rió—. Siempre haces eso.
Martín sonrió ligeramente.
—Ventajas de ser rápido.
Blanca lo miró de arriba abajo.
—Vas… bastante normal.
Martín levantó una ceja.
—¿Qué esperabas?
—No sé… algo más… misterioso.
—Puedo intentar dar más miedo si quieres.
Blanca negó riéndose.
—No, así estás bien.
Entraron al cine juntos. Compraron entradas y se sentaron en una fila casi vacía.
La película empezó.
Era de acción… pero con escenas bastante intensas.
En una de ellas, aparecía una pelea con sangre.
Blanca miró de reojo a Martín.
Él estaba completamente quieto.
Sus ojos estaban fijos en la pantalla.
No parecía asustado… pero tampoco tranquilo.
Era como si estuviera luchando por mantenerse normal.
—¿Estás bien? —susurró Blanca.
Martín no apartó la mirada.
—Sí… solo estoy concentrado.
Pero Blanca notó que su respiración era un poco más lenta… más controlada de lo normal.
Minutos después, Martín se levantó.
—Voy al baño un momento.
—Vale —respondió Blanca, observándolo.
Martín salió de la sala.
Se apoyó contra la pared del pasillo.
Cerró los ojos.
—Control…
Respiró hondo varias veces.
Cuando los abrió, sus ojos tenían un leve brillo amarillo… que poco a poco desapareció.
—No puede volver a pasar…
Cuando volvió, Blanca lo estaba esperando.
—¿Me perdí algo importante? —preguntó él.
—Nada… —respondió ella—. Bueno, sí te perdiste algo.
Martín sonrió.
—¿El qué?
Blanca lo miró fijamente.
—Que no tienes que fingir conmigo.
Martín se quedó en silencio un segundo.
Luego se sentó a su lado.
—No es fingir…
—Es intentar no asustarte.
Blanca negó suavemente.
—No me asustas.
Martín la miró.
Y por primera vez en toda la noche… no parecía estar ocultando nada.
—Entonces supongo que esta cita va mejor de lo esperado.
Blanca sonrió.
—Bastante mejor.
La película seguía… pero para ellos, la cita era mucho más importante que lo que pasaba en la pantalla.
Aunque, en algún lugar del cine…
alguien los observaba desde la oscuridad.
Y esta vez…
no era humano.
#1685 en Otros
#98 en Aventura
#1343 en Fantasía
#682 en Personajes sobrenaturales
Editado: 09.06.2026