Santuario de magias entrelazadas

Capitulo 1: Choi Hwan y la Carta Extraña.

Siempre he sido un chico torpe, por eso no me lo creí.

Y cuando digo que soy torpe, es que realmente lo soy; la mejor forma de describirme es con la frase: "La torpeza en persona". A veces pensaba seriamente en que esa frase estaba creada especialmente para mí. Soy bastante olvidadizo, distraído e ingenuo, se podría decir. A pesar de mi gran estatura, siempre acababa cayéndome o golpeándome en algún sitio, o incluso perdiéndome. Mis mejores amigos solían repetirme lo torpe que era, e incluso en mi familia ya era un especie de broma.

A veces sentía que la mala suerte me perseguía. Por eso comprenderás que cuando me llegó esa carta del gobierno al finalizar mi secundaria creí que era broma, que alguien estaba intentando tomarme el pelo. La firma parecía real, y a veces el gobierno te asignaba el instituto al que uno debía asistir, pero solo con ver el escudo podía apreciar que era un instituto privado y que jamás podría permitirme algo así. "¿Por qué el gobierno me habría asignado a un instituto así?" pensé, mientras abría la carta.

Al momento de leerla, quedé sorprendido. La carta decía que había sido admitido a un instituto de magia...Sí, magia. Por eso creí que quizá era una broma. Luego continué leyendo y decía algunas cosas...Inquietantes. Que me vigilarían hasta que entrara al instituto, que la asistencia era totalmente obligatoria, y que no podía contarle a nadie que no supiera realmente que el instituto era de magia, que me contactarían en unos días por correo. ¿Cómo es que conocían mi correo? Ni idea, era totalmente terrorífico. Seguí pensando que era una broma cruel, porque para ese momento ya estaba bastante asustado; hasta que la carta...Se pulverizó en mis manos, literalmente se deshizo en ellas, se redujo a la nada frente a mis ojos. En ese momento estaba solo en casa, mi perro Sean estaba acostado en su camita viéndome e incluso él parecía inquieto mientras yo leía la carta. Lo miré devuelta para confirmar que él también había visto lo que acababa de pasar, pero para ese momento, estaba dormido y había dejado de mirarme por completo.

Luego de eso, me quedé viendo el techo de mi hbaitación toda la tarde. "¿Magia? ¿Escuela de magia?" Supongo que no me terminó de cerrar del todo, y lo peor es que no podía hablar de nada de esto con mis amigos, si realmente me estaban vigilando...No quería pensar en ello, me daba escalofríos. En estos momentos, uno siempre prefiere fingir demencia, ¿no? Y eso hice: Me senté en mi computadora para jugar todo lo que quedaba de día hasta que mi madre volviera de su trabajo, alejando todos los pensamientos al respecto al extraño suceso y, en especial, a la palabra "magia", al menos hasta ya no ser el único ser humano en el apartamento. Necesitaba urgentemente compañía, aunque solo fuera mi mamá quejándose de su jefe durante toda la cena. Ya sabes, algo que no me hiciera pensar en la magia y en esa sensación fría que tenía en el estómago en ese momento.



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En el texto hay: magia, +fantasia, +romance

Editado: 07.01.2026

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